Alicante Gastronómica se ha convertido en el gran escaparate donde nuestra provincia y toda su oferta gastronómica se presentan ante el mundo. Es el punto de encuentro donde profesionales y público coinciden y confirman que la excelencia culinaria de nuestra provincia tiene un fuerte atractivo y un potencial inmenso. Así, lo que ofrece Alicante Gastronómica es un trampolín al sector turístico, que nos sitúa entre las demandas más crecientes de los viajeros. Hoy, uno de cada cinco turistas decide el destino en función de la oferta gastronómica. Este dato debe tenerse en consideración en las estrategias de promoción. Sin perder de vista, que la gastronomía no es un complemento del turismo, sino toda una industria que crea riqueza, empleo y otros intangibles: marca, prestigio, reconocimiento, identidad, diferenciación.
La gastronomía es uno de los elementos que mejor diferencian un destino. Es lo que nos hace únicos con respecto al resto de territorios. Productos del mar, el campo, una industria agroalimentaria auténtica, nuestros cocineros, pasteleros, panaderos, viticultores, expertos en licores, así como los productos básicos como los pescados, mariscos, hortalizas, especias, vinos, etc. de nuestra provincia forman uno de los ecosistemas gastronómicos más diversificados del mundo. Y todo ello, aderezado de un recetario que es fruto de todas las culturas que han pasado por estas tierras del levante a lo largo del tiempo. A lo que se añade algo más propio e intransferible: nuestra filosofía de vida. Siempre alrededor de una mesa, siempre la gastronomía en el centro de los encuentros sociales. Todo ello, es lo que denominamos Alma Mediterránea, precisamente lo que Alicante Gastronómica quiere exponer al mundo.
Esta apuesta estratégica de la Diputación de Alicante, la Generalitat Valenciana y el impulso de la Cámara de Comercio de Alicante demuestra que en la unión de los objetivos está el principio de alcanzar metas compartidas. El pasado año fueron 85.000 personas las que disfrutaron, conocieron y reconocieron la calidad de la oferta de nuestra tierra. Y muchas más las que recibieron información, noticias e impactos sobre quiénes somos, qué hacemos y cuánto somos capaces de ofrecer alrededor de una mesa.
Miles de profesionales tuvieron un escaparate, en las instalaciones de la Feria se dieron cita los más importantes profesionales del momento, hombres y mujeres de diferentes países que encontraron en estos días el epicentro del mundo gastronómico. Aquí, otros más anónimos pudieron darse a conocer en un mercado cada vez más internacional y cada vez más interconectado. Alicante Gastronómica tiene esa función. Nuestra feria es experiencial porque permite pasar del verbo a la acción. Y en gastronomía, la acción pasa por degustar, probar, testar, conocer de verdad los platos, los vinos, aceites, nuestras denominaciones de origen…
Pero, además, lo hacemos en un ambiente nada impostado. La naturalidad del alma mediterránea también se refleja en el evento, que huye de lo snob para convertirse en una pasarela donde lo realmente bueno, es lo que triunfa, no lo que figura. Los jueces verdaderos son aquellos que nos visitan y prueban, catan, compran o consumen un determinado producto. Porque en este mundo gastronómico, las 85.000 personas que visitaron Alicante Gastronómica son las que emiten fallo día a día, semana a semana, en cada elección de compra o consumo. Y siempre desde el concepto más experiencial, real y práctico.
En este sentido, Alicante Gastronómica es un caso de éxito que suma y aporta a la economía y a la imagen de nuestra tierra. Lejos de personalismos y de cualquier otra consideración ajena a las elaboraciones o los productos que promocionamos. Pocas son las experiencias donde confluyan administraciones públicas con empresas privadas compartiendo un mismo objetivo, que tiene que ver con elevar el nivel turístico de nuestra provincia como destino y afianzar una industria del buen comer y el mejor vivir. Por ello, Alicante Gastronómica merece ser reconocida por su utilidad pública, y su función promocional. Merece que sean respetadas todas las figuras y personalidades que trabajan en este proyecto, cocineros, panaderos, bodegueros, empresarios, autónomos, productores, distribuidores, etc. que han visto que el proyecto, que, en apenas ocho años, ha logrado posicionarse muy por encima de las expectativas iniciales, alcanzando hitos que parecían inalcanzables y demostrando que, cuando se suman esfuerzos, es posible construir una gran referencia gastronómica.
Hoy la provincia de Alicante y Alicante Gastronómica son un referente. Nuestro turismo es más fuerte. Nuestros profesionales están mejor posicionados, nuestros productos más reconocidos y nuestra diversidad culinaria y gastronómica más respetada. Ello también repercute en las políticas de desestacionalización turística, en la diversificación en los territorios donde el interior tiene un hueco tan importante como los destinos de costa, y la promoción individual del gran talento gastro de nuestra tierra.
Al mismo tiempo, somos el foco internacional durante esos días. Latinoamérica mira a Europa a través de Alicante gracias al Premio Internacional de Pastelería que lleva el nombre del gran Paco Torreblanca. En esta edición contamos con México como país invitado con su reconocida gastronomía. Media España sigue con atención las instalaciones del complejo de IFA-Fira Alacant, donde se determina cuál es la mejor tortilla de patatas. Y cientos de profesionales buscan el reflejo en forma de premio en cualquiera de las versiones de concursos que ofrecemos.
Este es el relato que Alicante Gastronómica cuenta cada año. Esta es la senda de un proyecto que tiene Alma Mediterránea y quiere expandirse al mundo. Esta es la cita que tienes del el 2 al 5 de octubre para saborear la mayor feria experiencial de España.
* Gema Amor es presidenta de Alicante Gastronómica