LA VILA JOIOSA. La reunión para abordar los problemas derivados de las medidas impuestas al sector pesquero ha dejado insatisfechos a los representantes de la Cofradía de Pescadores de la Vila Joiosa. Los acuerdos alcanzados este lunces en el encuentro con la Secretaría General de Pesca dejan una sensación agridulce al sector después de haber paralizado la actividad este lunes y se hayan concentrado en Madrid.
De la capital se llevan algunos avances al introducir ajustes en la aplicación del Reglamento europeo de control de la pesca. Sin embargo, echan de menos que se ataje la principal preocupación de los pescadores, la seguridad a bordo.
Entre las medidas acordadas, se ha establecido que la notificación previa de llegada a puerto deja de exigirse con carácter general con dos horas y media de antelación. A partir de ahora, la notificación podrá realizarse cuando el buque ponga rumbo a puerto, tras efectuar el último lance, sin un plazo fijo previo.
Asimismo, en relación con el registro de capturas, se mantiene la obligación de anotar todas las especies capturadas y que estas coincidan con las posteriormente descargadas en puerto, si bien no se sancionarán las discrepancias en los kilos declarados, siempre que la declaración de desembarque sea correcta. La Secretaría General de Pesca adoptará una resolución urgente y dará instrucciones a los servicios de inspección para evitar sanciones por errores de estimación, especialmente en capturas inferiores a 50 kilos por especie.
No obstante, el Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores de la Vila Joiosa, Miguel Felipe Solbes Amor, advierte de que los acuerdos alcanzados no dan respuesta al problema más grave que afronta el sector. “La sensación al finalizar la reunión es agridulce. Se han conseguido algunos cambios, pero el tema más importante, que es la seguridad a bordo, sigue sin tenerse en cuenta”, ha señalado.
Solbes Amor subraya que, pese a los ajustes anunciados, la obligación de anotar todas las especies capturadas se mantiene, lo que obliga al patrón a abandonar el puente para realizar tareas administrativas, con el consiguiente riesgo para la navegación y la tripulación. “Cuando el patrón tiene que estar fuera del puente anotando las especies, se está descuidando la vigilancia del barco y de las personas que van a bordo, y eso es un riesgo que no se puede asumir”, ha explicado.
Desde la Cofradía de Pescadores de Villajoyosa insisten en que no se puede seguir avanzando en medidas de control sin resolver antes los problemas de seguridad marítima, y advierten de que el sector seguirá vigilante ante la aplicación real de los acuerdos anunciados.
En cuanto a los paros del sector, la Cofradía informa de que la actividad pesquera se retomará el miércoles. Este martes las embarcaciones de arrastre de la provincia de Alicante no saldrán a faenar, en un gesto de solidaridad con los pescadores que se han desplazado hasta Madrid y que regresan a sus respectivos municipios de madrugada tras la concentración y la reunión celebradas.