BENIDORM. El encadenamiento de borrascas que ha dejado diferentes alertas amarillas y naranjas -sobre todo por fuertes vientos- en Benidorm en las últimas semanas también se ha notado en la ocupación hotelera de la primera quincena de febrero. Un ligero descenso que no se ha podido amortiguar con la celebración del Benidorm Fest, que otras ediciones se celebraba en enero. Un resultado que se ha visto reflejado en el mercado nacional, que también se ha visto afectado por la meteorología en sus propias ciudades de origen y que ha mermado los resultados del resto de la Comunitat Valenciana salvo la Costa Blanca.
Según los datos ofrecidos por la patronal hotelera Hosbec sobre sus asociados, Benidorm ha cerrado la primera quincena de febrero con una ocupación del 72,5%, es decir, 1,7 puntos por debajo del 74,2% alcanzado en el mismo periodo de 2025. El dato refleja una ligera corrección respecto al año anterior, en un mes tradicionalmente sostenido por la fidelidad de sus mercados internacionales, señalan desde la asociación.
El principal cambio se produce en la composición de la demanda. Reino Unido se sitúa como primer mercado con el 41,5% de la ocupación, ganando más de tres puntos respecto al año pasado y superando al mercado nacional, que baja ligeramente hasta el 40,5% (41,1% en 2025). Mientras, Países Bajos (5,4%) y Bélgica (5,2%) se mantienen estables, Irlanda retrocede con claridad del 2,8% al 1,6% y Polonia consolida una presencia discreta pero constante en el 1,7%.
Por categorías, "el comportamiento ha sido relativamente homogéneo, aunque el ajuste es más intenso en los establecimientos de tres estrellas, que pasan del 75,2% al 72%, una caída de 3,2 puntos", remarcan desde Hosbec. Los cuatro estrellas registran un 72,5%, frente al 74% del año anterior.
De cara a la segunda quincena, las reservas confirmadas ya alcanzan el 73%, ligeramente por encima del dato de cierre de la primera mitad del mes. Si el ritmo de última hora acompaña, febrero podría estabilizarse en cifras muy similares a las de 2025. "Benidorm, en definitiva, no crece, pero resiste con firmeza, apoyado en su mercado británico y en una estructura internacional que sigue siendo su principal seguro en temporada baja", concluyen sobre este destino.
Tendencia a la baja
La ocupación hotelera de febrero del 2026 ha comenzado su andadura con la mayor parte de destinos turístico registrando datos a la baja respecto de 2025, de una forma muy similar a lo acontecido en enero, recuerdan desde la asociación. "Solo hay una excepción a esta tendencia generalizada: la ocupación hotelera de la Costa Blanca (excluyendo los datos de Benidorm)", que ha tirado del carro en esta quincena y marca el mejor registro superando el 75%. El posicionamiento de esta planta hotelera en mercados diversificados con el deportivo a la cabeza, son las claves de estos datos.
Para el resto de destinos, la corrección de la ocupación se ha situado entre dos o tres puntos por debajo, salvo la ciudad de Valencia que mantiene intacto el registro de 2025. Y para Hosbec hay una causa clara de esta corrección: la caída de los turistas nacionales. "El mercado doméstico ha continuado contraído precisamente por su condición de mercado de proximidad, con una amplia opción de aplazamientos o cancelaciones. Las alertas meteorológicas con el mal tiempo asociado y el ambiente de tristeza tras el accidente de tren, así como las complicaciones de movilidad, han propiciado que muchos turistas cambien sus planes de viaje a la Comunitat Valenciana para fechas más propicias", razonan desde la patronal.
Aun así, el dato medio de la Comunitat, rozando el 73% es calificado como bueno, "ya que pocos destinos pueden arrojar este balance de tener ocupadas tres de cada cuatro plazas de forma permanente en periodos de temporada baja".