BENIDORM. El Ayuntamiento de Benidorm ha anunciado el inicio de las obras en un tramo del Paseo de Levante para este miércoles 21 de enero. Los trabajos consisten en la renovación de la red de aguas pluviales con el objetivo de acabar con los malos olores que se producían por los vertidos a los imbornales, a causa de la falta de pendiente, así como evitar que las aguas sucias acaben en la playa.
En concreto, la obra se concentra en la calle Virgen del Sufragio, lugar al que se ha acercado este martes el concejal de Ciclo del Agua, José Ramón González de Zárate, y donde ya se han colocado las vallas que delimitarán la zona donde se intervendrá, según ha informado el Consistorio.
El presupuesto de ejecución asciende a 244.219 euros y será financiada al 50% entre el Ayuntamiento de Benidorm y la Diputación Provincial de Alicante, enmarcada en el Plan de Subvenciones del Ciclo Hídrico 2023. El plazo de ejecución se ha establecido en dos meses “por lo que con seguridad estará finalizada antes de Semana Santa”, ha apostillado el concejal. Mientras duren los trabajos se dispondrá todo para que los residentes, transportistas, etc, puedan tener acceso de la mejor forma posible “procurando minimizar las afecciones a las terrazas, paseos y a la actividad general de la zona”.
La obra contempla la instalación de 142,95 metros de tubería de diferentes diámetros para la conducción de aguas pluviales y conlleva la instalación de una pequeña estación de bombeo con dos bombas.
Según ha explicado el edil, la actuación responde a las peticiones vecinales por malos olores en la zona. Para analizar la situación, se inspeccionaron las redes y detectaron que la poca pendiente de la red de pluviales. "Durante los episodios de lluvias no presentaba problemas pero, a diario, los vertidos incontrolados en imbornales, los baldeos y aguas de limpiezas de terrazas y similares, de escaso caudal, no tenían suficiente velocidad y energía para evacuar y se estancaban en las tuberías, descomponiéndose y provocando esos los malos olores”, ha detallado González de Zárate. Además, destacan que en esa calle se recogen las aguas que proceden de la cuenca del Calvari.
Otro problema añadido, se refieren desde el Consistorio, es que esas aguas contaminadas tenían su desagüe natural por la playa, "con las consiguientes molestias e inconvenientes que ello ocasionaba". Es por ello, ha indicado el concejal, que se proyectó “una importante modificación de la recogida de aguas pluviales de la zona, de modo que además de dotar de más pendiente a las tuberías, todas ellas confluyan en una estación de bombeo”. Esa pequeña instalación las derivará a la red de aguas residuales, evitando su salida a la playa.
En episodios de lluvia, este sistema permitirá, además, que las primeras aguas, “las más contaminadas y con arrastres de colillas y residuos”, sean también derivadas a la red de aguas residuales. Sin embargo, a medida que crezca el caudal de las aguas de lluvia, sin carga contaminante, estas seguirán su curso natural al mar a través de un rebosadero. Este sistema, de hecho, se encuentra ya implantado en todos los barrancos y principales cauces de aguas pluviales de la ciudad.