BENIDORM. Parece que esta vez sí, el Ayuntamiento de Benidorm podrá avanzar en el nuevo contrato de la zona de estacionamiento regulado y la grúa. Para ello, va a incoar el procedimiento de contratación para la prestación de este servicio después de que la concesionaria actual haya visto como su demanda era desestimada por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV). La propuesta pasará por el próximo pleno para su aprobación.
La Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por SICE y Vectalia fue la adjudicataria de este contrato en marzo de 2015 por un periodo de diez años. Sin embargo, el Consistorio decidió resolver el contrato en diciembre 2023 alegando incumplimientos del mismo. Pero tras la presentación de un recurso contencioso administrativo por parte de las empresas, el Ayuntamiento decidió suspender este acuerdo plenario meses después hasta conocer la decisión final de la justicia. La concesionaria recurría contra el acuerdo de resolución del contrato. Como ya informara este diario, el Juzgado Contencioso-Administrativo núm. 1 de Alicante desestimó el recurso de la concesionaria frente a la desestimación del Ayuntamiento del recurso de reposición presentado por las mismas contra el acuerdo plenario ya mencionado. Tras esto, acudieron al TSJCV interponiendo un recurso de apelación que tampoco ha prosperado, tal y como recoge la resolución del pasado mes de febrero.
La concesión terminó en junio de 2025 y desde entonces ha continuado como responsable del servicio hasta la adjudicación del nuevo contrato a través de concesión de servicios. Una tipología que no continuará para una mayor vigilancia del contrato, pasando a ser una prestación de servicios.
Para ello, la administración local va a proponer a pleno la incoación del expediente que le seguirá con la licitación del contrato. Hay que tener en cuenta que en marzo de 2025 ya se incoó el expediente de contratación para iniciar estos trámites con el fin de tener trabajo adelantado cuando llegara la sentencia del TSJCV.
Los servicios que prestará la nueva empresa son los ya conocidos por el contrato actual, como es el control y vigilancia del estacionamiento regulado, la recaudación y realización de informes para el seguimiento del servicio, el mantenimiento de todos los materiales, vehículos y aplicaciones necesarias, la gestión de la grúa y el cobro de estas tasas y multas. Además, incluyen el control y mantenimiento de las zonas de acceso restringido y la expedición de tarjetas residentes y de actividad.
El concejal de Movilidad, Francis Muñoz, explicó que estaban a la espera de la resolución judicial para continuar con la tramitación del nuevo pliego. Así, indicó que entre las novedades está la inclusión de la zona naranja y verde que tiene nuevas condiciones tanto para residentes como no residentes al margen de las conocidas por el parking marcado en azul.
Según las últimas estimaciones, la ciudad cuenta con 13 zonas naranjas y verdes, alcanzando las 1.909 plazas para las primeras y 1.429 en las verdes. En total, 3.338 estacionamientos a gestionar, aunque podría escalar hasta las 4.000 sin coste adicional. Para ello, el Consistorio ya ha dispuesto en estas nuevas áreas unos parquímetros que de momento no están operativos.
La zona verde permite el estacionamiento a residentes de manera gratuita por un máximo de 48 horas. Además, el resto de conductores podrán aparcar mediante el pago de una tarifa que tendrá el mismo precio que la zona azul actual y con aplicación durante las 24 horas todos los días del año. Para obtener la condición de residente, el titular del vehículo tiene que estar empadronado en el municipio, dado de alta en el censo de Benidorm y figurar en la base de datos de la concesionaria o del Ayuntamiento.
Por su parte, la zona naranja está restringida para el uso exclusivo de residentes por un tiempo máximo de 10 días de manera gratuita. Al mismo tiempo, esta zona naranja estará permitida también para no residentes, siempre y cuando acrediten consumo en establecimientos de la ciudad. Para ello, es establecen varios tramos. El primero, habilita una hora gratis por compras de entre 5 y 9,99 euros. El segundo, de dos horas, cuando el consumo sea de entre 10 y 14,99 euros. El tercero, de tres horas gratis como máximo, requiere de un ticket de 15 euros o más. De igual modo, si transcurren dos horas desde el estacionamiento y se realiza un nuevo gasto en comercio local, se renovarán las condiciones.
Polémica con la UTE
El Ayuntamiento intentó resolver el contrato después de comprobar diferentes incumplimientos que contaban con el aval del Consell Jurídic Consultiu (CJC). El que hizo saltar las alarmas fue el cobro de gastos de gestión en la app para aparcar sin tener el visto bueno del Ayuntamiento, a lo que se sumaron no comunicar la recaudación adicional de supuestos gastos de gestión no aprobados; la reducción del personal adscrito al contrato sin autorización municipal; el cese de la asistencia técnica; la inexistencia de una oficina abierta al público en una vía con estacionamiento regulado; contar con un cajero automático que no expende dinero; y, por último, no disponer de materiales y equipos de oficina. Y los informes técnicos apuntaban a que cinco de estos incumplimientos eran causa inmediata de resolución del contrato.