ALTEA. El pleno ordinario del mes de abril del Ayuntamiento de Altea vivía el debate más largo de la jornada con un protagonista: el dictador Francisco Franco. Aunque hay grupos que no llegaron ni a nombrarlo. El gobierno local de Compromís y PSOE presentaban una moción en la que solicitaban revocarle la Medalla de Oro otorgada en noviembre de 1964 y tratar de recuperar así la insignia para documentarla en el archivo municipal. La propuesta salió adelante con los partidos de izquierdas, mientras que el PP se abstuvo cargando contra la Ley de Memoria Democrática y Vox votó en contra llegando a calificarla como "chorrada".
De este modo, el Consistorio ha aprobado retirarle la Medalla de Oro, la primera que entregó la villa blanca, en cumplimiento de la legalidad vigente, como la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática. El encargado de defender la moción fue el concejal de Compromís y responsable de la Concejalía de Participación, Joaquim Devesa. El edil explicó que con esta moción también se procederá a dar de baja la medalla del libro de honores y distinciones haciendo constar expresamente esta revocación, así como a instar a los servicios municipales correspondientes a que procedan a localizar la insignia, algo que ya adelantó, considera que es poco probable.
Fue el pleno del Ayuntamiento de Altea del 26 de noviembre de 1964 el que acordó, bajo el mandato de José María Planelles, la condecoración al dictador. Era un momento en el muchos municipios optaban por esta medida para mostrar su adhesión al régimen cuando se celebraban los conocidos como '25 años de paz'. Un tiempo en el que aprovecharon para hacer propaganda del sistema encabezado por Franco tratando de ensalzarle para opacar la falta de derechos y libertades que sufría parte de la población. En sus argumentaciones, Altea justificaba la distinción en "testimonio y gratitud por la paz que ha sabido deparar a todos los españoles", al tiempo que hablaba de la repercusión había tenido esta paz en el municipio.

- Joaquim Devesa -
Tras esta breve introducción del concejal de la coalición valencianista, el encargado en defender su postura fue el portavoz de Vox, Diego Coello, quien aseguró que la intención del gobierno local no era cumplir con la ley sino de venganza y opinó que de esta manera estaban desautorizando a sus padres y abuelos "porque la Altea de hace 60 años no tiene nada que ver con la Altea actual". Para el edil, se trataba de una propuesta "para corregir unas cuestiones históricas de hace más" de seis décadas, pidiendo que se retirara por ser "ridícula". El concejal acusó a Compromís de "resucitar muertos" e ironizó sobre la culpa que tenía Franco de la falta de viviendas y la subida de impuestos en Altea.
Por su parte, el concejal del PP, Paco Berenguer, se refirió a Franco como "una persona que hace 40 años que está muerta y que la mayoría de los alteanos no sabían ni que la tenía", a lo que añadió, refiriéndose al gobierno local, que no ven la "dictadura" de sus propias acciones, "solo las de los demás", en relación a la retirada de la radio municipal de la tertulia de grupos políticos para hablar sobre asuntos locales. Para los populares, el debate era "una pantomima" que permite "volcar odio de unos contra otros, la utilización política de la historia", asegurando que era interesante para los otros tres partidos, Compromís, PSOE y Vox, para obtener rédito político. "Nosotros tenemos claro que antes, durante y después de la Guerra Civil, perdieron todos los españoles, sin distinción, en una guerra que era de hermanos contra hermanos", apostilló.

- Paco Berenguer -
Para el PP, es incongruente esta propuesta y que al mismo tiempo estos partidos exijan a las víctimas del terrorismo "que perdonen, olviden y pasen página por el bien de la sociedad". Así que Berenguer volvió a arremeter contra la Ley de Memoria Democrática para basar la justificación de su abstención asegurando que se trataba de ser "totalmente revanchista y basada en la venganza, en el odio de un supuesto bando contra un supuesto bando".
A continuación, el debate llegó al otro lado del pleno. El portavoz del PSOE, Deo Sánchez, aseguró que la propuesta no pretendía reabrir heridas, ni alimentar enfrentamientos, ni utilizar la historia como arma política, sino que quiere "cerrar con serenidad y con sentido institucional una anomalía democrática que no tiene cabida en una administración pública del siglo 21", dijo el socialista en su primera intervención. Así, defendió que los reconocimientos institucionales "deben estar alineados con los valores que hoy compartimos como sociedad", mencionando "la libertad, los derechos humanos, la convivencia y el respeto a nuestra Constitución". Por eso, siguió, "mantener honores a quien encabezó una dictadura no resulta compatible con estos principios".

- Deo Sánchez -
En la defensa del punto, Devesa centró el discurso en la distinción: "Hoy decidimos si el Ayuntamiento democrático de Altea mantiene todavía en su libro de honores y distinciones como persona honorada en la máxima distinción al líder de una dictadura". Para el edil, no se trata de un acto de venganza, ni de sectarismo ni tampoco para abrir una herida, "es respeto institucional y cumplimiento de la legalidad vigente". Escuchada la otra parte en su primer turno de intervención, el concejal quiso negar que se juzgara la vida cotidiana de la Altea de aquellos años, por lo que remarcó que "el Ayuntamiento tiene que conservar toda su historia, hasta la más incómoda" y concluyó: "En una democracia madura, retirar honores a un dictador no debería de dividirnos, tendría que unirnos".
Segundas intervenciones
En las segundas intervenciones para cerrar el debate y posicionar el voto, el portavoz de la formación de ultraderecha insistió en que se estaba juzgando a una "España que no existe ahora, y en este momento no hay ningún partido que se llame partido franquista". El edil continuó llevando el debate hacia la Guerra Civil recordando los asesinatos que hubo en la villa blanca por aquella época y atribuidos al bando republicano, incluso repasando el nombre de calles que se pusieron en su día, como Stalin o Lenin -que ya no existen- "por supuesto que yo sin ningún complejo votaré en contra de esta chorrada", terminó.

- Diego Coello -
El truno de palabra volvió al concejal del PP, quien también mencionó a los asesinados en Altea, afirmando que "la memoria no puede ser selectiva" y que las "víctimas del odio no tienen color político", para acabar manifestando que "los valencianos tenemos el deber de honrarlas a todas". Unas afirmaciones que no terminaron de entrar a valorar la distinción que se pretendía revocar en la moción de manera de directa. Finalmente, anunció la abstención de su partido "porque a diferencia de los creadores de esta ley, nosotros creemos que cada vida humana tiene el mismo valor y por eso pensamos que la historia tiene que ser completa, enfocada en no repetirla y sin aprovechamiento político".
Unas palabras de la oposición que el propio Deo Sánchez evidenció por "los malabares" que hacían los grupos para "no acabar hablando de Franco". Para terminar, Devesa recordó que el reconocimiento se le hacía al dictador en su día por firmar los 25 años de paz de "una guerra que provocó él", apostilló, destacando que "una cosa es el respeto a las víctimas y otra cosa es el respeto a los asesinos". Ante los pronunciamientos de PP y Vox, el concejal quiso aclarar que el acta de 1964 seguirá existiendo, así como la documentación que se publicó y relacionada con este acto, reseñando que la propuesta lo que pide es que se devuelva la Medalla para el archivo municipal, a la que se le acompañará una anotación histórica correspondiente: "Eso es hacer historia, no es borrar la historia", afirmó. Tras esto, se produjo la votación, saliendo adelante con el apoyo del gobierno local. Momento tras el cual parte de los asistentes al pleno aplaudieron.

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Maria José Sastre Egea toma posesión
Durante la Sesión Plenaria Ordinaria de abril, celebrada en la mañana de hoy, Maria José Sastre Egea ha tomado posesión de su acta como concejala de Compromís en el Ayuntamiento de Altea. Maria José Sastre entra a formar parte de la Corporación Municipal y el Equipo de Gobierno Compromís-PSOE tras la renuncia, el pasado mes de marzo, del edil Rafael Ramón Mompó. La edil asumirá las concejalías de Servicios Jurídicos, Contratación, Patrimonio y Educación.
La toma de posesión de Maria José Sastre eleva de nuevo el número de concejales de Compromís a 9, que sumados a los 3 del PSPV-PSOE componen los 12 ediles que forman el Equipo de Gobierno de la presente legislatura, frente a los 8 del Partido Popular y 1 de VOX. Tras el juramento de cargo y la imposición de la medalla por parte del alcalde, Diego Zaragozí, Mari Sastre Egea ha pasado a ocupar su silla como integrante de la Corporación Municipal de Altea.