ALTEA. Sigue el tira y afloja entre el gobierno de Compromís y PSPV-PSOE y la Generalitat Valenciana del PP. El ejecutivo local ha aprobado este miércoles en el pleno de manera provisional el Plan General Estructural sabiendo que el expediente estaba incompleto. Le faltaba un informe firmado por la Dirección General de Puertos, dependiente de la Conselleria de Medio Ambiente. El motivo, defendieron durante la sesión, es forzar a que este departamento se pronuncie y así poder continuar con los trámites para renovar su carta urbanística.
El concejal de Urbanismo, José Orozco, relató durante que el pasado 15 de diciembre, tras recibir un requerimiento del Servicio Territorial de Urbanismo, el pleno en sesión extraordinaria aprobó la documentación definitiva corregida del Plan General Estructural. Tras esto, se celebró una comisión territorial de Urbanismo para aprobarlo de manera definitiva el 19 de diciembre. "Desgraciadamente un informe de última hora esa misma mañana provocó la suspensión de la tramitación de la aprobación definitiva hasta resolver diversas observaciones especialmente relacionadas con los límites del puerto deportivo de la Galera", recordó el edil.
Ante esta situación, el Ayuntamiento solicitó los informes pertinentes que, asegura Orozco, no habían sido trasladados al Consistorio. Después de recibirlos, analizaron la documentación e incorporaron las correcciones, incluyendo el ajuste del ámbito concesional del puerto de la Galera en la documentación gráfica del Plan, según informó durante su intervención el concejal de Compromís. Fue el 22 de enero cuando presentaron estas correcciones, siendo validado técnicamente el 13 de febrero por parte de los técnicos de Puertos, "quedando únicamente pendiente la firma por parte del director general de Puertos", insistió el edil. De este modo, han optado por llevar igualmente el expediente a pleno con el fin de "forzar una respuesta por parte de la Conselleria".
El acuerdo disponía la aprobación provisional de la versión final del Plan General Estructural con todas las correcciones incorporadas, la remisión de toda la documentación a la Conselleria para su aprobación definitiva, y una vez se dé este último paso, proceder a su publicación y entrada en vigor.
La propuesta fue respaldada por el bipartito, mientras que Vox votó abstención y PP se significó en contra. La portavoz del PP, Rocío Gómez, negó que la situación en la que se encuentra la tramitación de la carta urbanística responda a "un problema político por quién está en Conselleria, esto no va de colores políticos", aseguró, afirmando que se debe a que han "tramitado mal este Plan General durante años". Para la popular, el punto en el orden del día era "el día de la marmota, otra vez la versión final", dijo, al tiempo que aseguró que "no es un error puntual, es una forma de gobernar en improvisación y la falta de rigor".
En este sentido, la líder de la oposición recordó que en diciembre ya se informó que sería el último trámite: "No fue un imprevisto, fue traer un documento sabiendo que no estaba en condiciones, para marear a los que nos están oyendo y aparentar que se hace algo". Y añadió: "Hoy lo mismo, nos lo traéis sin el informe en el expediente". Gómez considera que si el problema fuera político, "lo responsable sería esperar y exigir formalmente ese informe", apuntando que lo que estaban haciendo era justo lo contrario: "Traer el expediente incompleto y pedir que se apruebe igualmente".
Con todo, se mostró en contra de los propios objetivos del Plan General Estructural tal y como está redactado, afirmando que las modificaciones de los últimos años distaban del "consenso" de 2015, al entender que se estaban recortando derechos, generando incertidumbre y perpetuando problemas como el acceso a la vivienda. Por su parte, el portavoz de Vox, Diego Coello, dudó en que esta estrategia urbanística terminara por eliminar la situación de la vivienda, pero se mostró dispuesto a abstenerse en votar en contra porque, dijo, están preocupados por el crecimiento de Altea.
En cuanto al PSOE, el portavoz Deo Sánchez anunció el voto a favor de la moción al incorporar todas las correcciones necesarias para continuar.
Finalmente, el edil de Urbanismo defendió que el Ayuntamiento había cumplido "en todo momento", atendiendo a los requerimientos, corrigiendo la documentación y "actuando con rigor y responsabilidad para avanzar". Por contra, insistió en que lo que se han encontrado es "sinceramente inaceptable", refiriéndose al informe "de última hora", que repitió que no habían trasladado al Ayuntamiento previamente. "¿Qué está pasando, qué justificación hay para bloquear administrativamente un documento ya validado por los técnicos? Lo que está en juego es el futuro urbanístico de Altea", manifestó. Por ello, informó que la moción se hacía con una "exigencia clara, respeto institucional y responsabilidad en la toma de decisiones. Altea no puede estar condicionada por silencios administrativos ni por decisiones que lleguen tarde y mal", recalcó Orozco. Así, consideró que el Plan actual está "agotado" y ha generado "un modelo disperso, ineficiente y depredador del territorio".