VALL DE LAGUAR.- El Ayuntamiento de La Vall de Laguar reclama "soluciones" porque el municipio lleva unas "dos semanas" sin agua potable. Por ello, el consistorio ha recurrido a camiones cisterna para que el vecindario que lo necesite pueda abastecerse de este recurso.
Así lo ha destacado este viernes, en declaraciones a Europa Press, el alcalde de la localidad, Juan Carlos Mengual, quien ha señalado que la planta de filtración para potabilización del agua del pozo Lucifer "impulsada" por la Diputación de Alicante "se colapsa cuando hay altos índices de turbidez".
Igualmente, ha asegurado que la semana que viene, si los análisis del agua confirman que sigue habiendo "problemas", se volverá a recurrir a estos camiones. "Damos servicio como podemos", ha apostillado.
En esta línea, el portavoz de Compromís en Diputación, Ximo Perles, ha calificado de "inaceptable" la situación del agua potable en La Vall de Laguar y ha pedido "acelerar todos los trámites y poner todos los recursos técnicos y económicos al servicio del municipio".
"No estamos hablando de proyectos futuros, estamos hablando de un pueblo que hoy no puede utilizar el agua del grifo", ha resaltado Perles en un comunicado, en el que ha exigido al presidente de la institución provincial, Toni Pérez, "que deje de hacer política partidista con el agua y actúe ya".
Según Compromís, estos "problemas de potabilidad" reflejan una coyuntura "especialmente grave", ya que "persisten a pesar de la reciente ejecución de una infraestructura impulsada por la Diputación de Alicante, que no ha resuelto los problemas de turbidez ni la calidad del agua".
La coalición considera "indignante que, en paralelo a esta crisis, la Mesa Provincial del Agua celebrada esta semana haya servido principalmente como un ejercicio de propaganda política" del PP, porque, a su juicio, "el encuentro dedicó la mayor parte del tiempo a atacar al Gobierno de España por los problemas de los trasvases, mientras se miraba hacia otro lado ante crisis reales e inmediatas como la que sufren La Vall de Laguar y otros municipios de la Marina Alta, negándose incluso a debatir la falta de agua en localidades como Llíber".
"Extraordinaria complejidad"
Por su parte, fuentes de la Diputación de Alicante consultadas por Europa Press han resaltado que "el problema del abastecimiento de agua potable en La Vall de Laguar no obedece a una falta de actuación, sino a la extraordinaria complejidad técnica de la captación y del tratamiento del recurso disponible".
En este sentido, han recalcado que la captación del pozo Lucifer presenta "un comportamiento hidrogeológico muy singular, con picos de turbidez extremadamente elevados, especialmente tras episodios de lluvia, y con una evolución errática y difícilmente predecible".
"Se trata de valores que pueden multiplicarse en muy poco tiempo y que están muy por encima de los habituales en captaciones convencionales, lo que exige una operación altamente tecnificada y una gestión muy especializada de la planta de tratamiento", han apuntado las mismas fuentes.
Por ello, "ante esta situación, la explotación de la planta filtradora requiere ajustes operativos finos, experiencia técnica y un seguimiento continuo, que en muchos casos resulta difícil de asumir por un municipio pequeño sin apoyo externo".
"Diagnosticar el problema"
Además, según la Diputación, "los últimos estudios que se están realizando apuntan a que, para dar una respuesta estructural al problema, es necesario plantear mejoras o modificaciones en la propia instalación, orientadas a aumentar los tiempos de floculación y decantación de la materia en suspensión antes de la fase de filtrado, de modo que la planta pueda trabajar con mayores márgenes de seguridad frente a episodios de alta turbidez".
"Por este motivo, desde hace varios meses se viene trabajando de forma conjunta y coordinada entre la Diputación de Alicante y el Ayuntamiento de La Vall de Laguar, realizando análisis técnicos, seguimiento del comportamiento de la captación y evaluando distintas alternativas de mejora, con el objetivo de diagnosticar correctamente el problema y proyectar una solución eficaz y duradera", han agregado estas fuentes.
También han hecho hincapié en que "la prudencia técnica en este proceso no responde a inacción, sino a la necesidad de evitar decisiones precipitadas en un sistema especialmente complejo, donde una solución mal dimensionada podría agravar aún más la situación".