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Bronze, la 'startup' valenciana que evita errores de pedidos en cocina y ya usan KFC, Hundred y Goiko

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VALÈNCIA. La startup valenciana Bronze ha encontrado su hueco en uno de los puntos más críticos del delivery: los errores en los pedidos y las disputas con los clientes ante el fraude. La compañía, fundada por Adrián Martín, ha desarrollado una solución basada en una inteligencia artificial de visión que permite comprobar, en apenas una décima de segundo, si un pedido está completo antes de salir de cocina. Hoy, su tecnología ya está implantada en cerca de 300 localizaciones y es utilizada por grandes cadenas como KFC, Goiko, Hundred o Taco Bell.

Ingeniero de computadores, el punto de partida fue el desarrollo para su trabajo final de carrera de un tostador inteligente capaz de evitar que el pan se quemara. La idea fue patentada por su universidad y, en 2020, en plena pandemia, decidió llevar adelante el proyecto. "Tenía una patente que nadie iba a mover si yo no lo hacía. Entonces, me puse a la idea de lanzar este producto al mercado", recuerda. El proyecto arrancó y, tras llamar a muchas puertas, estuvieron a punto de licenciar la patente a un fabricante de electrodomésticos, pero el auge de la airfryer opacó el interés por el producto. "El proyecto se quedó ahí y pivotamos", recuerda.

De la tostadora a la cocina profesional

El giro llegó al observar el potencial de la visión artificial aplicada a la restauración. “Lo que fabriqué era una cámara dentro del tostador que era capaz de ver cómo se estaba cocinando el pan. Entonces, pensé, puedo encontrar alguna aplicación comercial industrial usando la inteligencia artificial de visión aplicada a cocción”, apunta.

Ese razonamiento le llevó a las cocinas profesionales y a un primer piloto con Vicio que le llevó a pasearse por numerosas cocinas buscando necesidades. Allí detectó un problema recurrente. "Vi a un empleado haciendo la foto a un pedido con su móvil y me dijo que era porque un cliente concreto, todas las semanas, pedía y todas las semanas decía que no le había llegado la hamburguesa", apunta.

La anécdota escondía una realidad estructural. "Vimos que era un problema del sector del delivery. Que el 4% de todos los pedidos de delivery del mundo llevan algún error o fallo y luego está el problema del fraude y la picaresc"”, afirma. En estos casos, añade, "el restaurante se queda completamente sin pruebas porque la agregadora Glovo, Just Eat, Uber, les devuelven el dinero al usuario sin dudar del usuario”.

Una IA que valida el pedido en 0,1 segundos

Con márgenes ajustados, el delivery ofrecía una clara oportunidad. “Después de mucho iterar, desarrollamos una solución muy escalable porque funciona en cualquier tablet o cualquier móvil”, explica. El sistema toma una imagen del pedido terminado y una IA comprueba si todo es correcto. “Identifica la hamburguesa, las patatas, la bebida… Te da el ok o te dice si se te ha olvidado algo. Eso lo hace en 0,1 segundos”.

Para facilitar su adopción, Bronze ha desarrollado un accesorio propio. “Hemos impreso en 3D un periscopio, que pegándolo por detrás de la tablet, lo que hace es invertir la cámara”, detalla Martín. El dispositivo está patentado y se entrega sin coste al cliente. “Ellos solo tienen que comprar una tablet para empezar a funcionar”.

El modelo de negocio se basa en localizaciones y volumen de pedidos. “Trabajamos con cadenas. Todos nuestros clientes tienen más de una ubicación”, indica. El precio medio ronda los 75 euros mensuales por restaurante. “Tenemos medido que haces un 2,5x, si te estás gastando 75 recuperas el doble solo por las disputas”.

Pruebas frente al fraude y menos estrés en cocina

La solución actúa en dos frentes. “Tu personal no va a cometer errores y todo lo que salga del restaurante sale bien y el cliente satisfecho”, señala el CEO. Y, además, permite combatir el fraude. “Nosotros tenemos una prueba de que estaba bien y en ese caso contactamos nosotros a Glovo y Uber. Automatizamos ese proceso para el restaurante”.

Actualmente, Bronze cuenta con unos 25 clientes, cerca de 300 localizaciones y un ARR de 210.000 euros. “Hemos crecido mucho hace un año. Por cómo es nuestra tipología de cliente nos cuesta vender y los ciclos de venta se van a un año o dos”, reconoce.

La compañía también ha despertado el interés de las plataformas. “Estamos hablando con Uber, Glovo y Just Eat para hacer un acuerdo que nos respalde como una solución validada por estas agregadoras”, afirma. En paralelo, prepara su salto internacional. “Estamos hablando con todos los KFC europeos, y Reino Unido es la que más avanzada va”.

Ronda, Lanzadera y foco estratégico

En el plano financiero, Bronze cerró una ronda cercana a los 750.000 euros. “A finales de 2023 ganamos SeedRocket en Madrid en su evento de inversores y arrancamos la ronda”, explica Martín. La operación incluyó inversión de Encomenda, business angels de SeedRocket, una campaña de crowdequity y un préstamo de ENISA.

El paso por Lanzadera también ha marcado a la empresa. “Nos han enseñado foco. Antes teníamos un piloto en hoteles, y el aprendizaje es que si nos estaba un 5% de revenue cierro este área”, afirma. Ahora, el producto evoluciona hacia la gestión del feedback y la coordinación en cocina. “Cerrar el ciclo de feedback es potente porque teniendo una pantalla en las cocinas podemos decir que este comentario se está repitiendo esta mañana”.

Con un equipo de ocho personas, Bronze mira ya a 2026. “El objetivo más cercano y que más ilusión nos hace es la firma de un acuerdo con un agregador”, subraya Martín. Y concluye: “Que cualquier persona que trabaje en delivery conozca Bronze. Abrir un país más mínimo y llegar a 1.000 locales a final de año”.

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