ALICANTE. El centro de negocios de la antigua Casa del Mar abre nueva etapa tras el cambio de concesionario. La firma de la familia Palacio, Metromedia Inversiones, ya ha dado los primeros pasos para asentarse en el control del edificio, después de que el consejo de administración del Puerto ratificase la rescisión del acuerdo previo con Business World Alicante (BWA), el pasado mes de junio, tras considerar que dicha sociedad había incurrido en un supuesto de incumplimiento contractual.
Algo más de dos meses después, los responsables de Metromedia comienzan a adoptar las primeras decisiones que marcarán el futuro del complejo a partir de ahora. La primera de ellas consiste en la confirmación de la alianza con el grupo de origen británico IWG como entidad encargada de pilotar la explotación de sus instalaciones a través de su marca Regus. Se trata de un paso que garantiza la continuidad de Regus como gestor directo del centro de empresas, después de que las diferencias desencadenadas con BWA en el margen del último año y medio propiciasen que se rompiese su acuerdo de colaboración previo.
En principio, la intención de Metromedia es mantener a Regus como inquilino encargado de subarrendar las oficinas a terceras empresas durante el plazo de diez años todavía pendiente de consumir en la concesión de la que disponía BWA. Dicha empresa se convirtió en concesionaria del inmueble en febrero de 2016 por un periodo inicial de 15 años en un acuerdo en el que cabía la posibilidad de optar a una prórroga por otros cinco años más. Y ese fue el paso que se completó en 2022, lo que propició que el plazo concesional se extendiese hasta 2036, una vez que la Autoridad Portuaria pudo constatar que se habían ejecutado inversiones para mejorar el edificio por valor de 1,5 millones.
El vínculo entre BWA y Regus había comenzado dos años antes, en 2020. A partir de ese momento, fue Regus quien se encargó de arrendar los distintos espacios habilitados como sedes administrativas en la antigua Casa del Mar: un total de 93 oficinas privadas de distintos tamaños, con una superficie global de unos 3.000 metros cuadrados distribuidos en seis plantas.
Esa relación entre las dos empresas comenzó a deteriorarse en torno al año 2023, cuando surgieron discrepancias respecto a quién debía asumir el coste de mantenimiento y conservación del edificio, en el que comenzaron a detectarse grietas y riesgo de desprendimiento de cornisas entre otras deficiencias generadas por efecto del paso del tiempo. Esa disputa llevó a suspender los pagos por el subarrendamiento del edificio que Regus debía abonar a BWA. Y, como consecuencia, hizo que BWA tampoco cumpliese en tiempo con sus obligaciones económicas respecto a la Autoridad Portuaria. Es más, la falta de ingresos provocó que BWA se declarase en preconcurso de acreedores y que iniciase un proceso de reclamación ante los juzgados para exigir a Regus los pagos pendientes.
Rescisión y recurso
Entre tanto, ante la persistencia de la situación, la Autoridad Portuaria llegó a incautarse de parte del aval depositado por BWA en el inicio de la concesión para cubrir parte de los impagos acumulados hasta que, finalmente, consideró que la situación de deterioro del inmueble no podía esperar más y promovió la rescisión de la concesión, en coordinación con la entidad financiera que ejercía como acreedor hipotecario de BWA, una vez obtenido el respaldo de los informes de la Abogacía del Estado.
Se trata de una decisión que queda expuesta a recurso en sede judicial por parte de BWA, después de que el consejo de administración del Puerto rechazase sus alegaciones frente al cambio de concesionario. Como ya ha informado este diario, BWA interpreta que la retirada de la concesión es un acuerdo nulo en base a dos argumentos. Primero, que la legislación impide privar a una empresa en situación de preconcurso de sus vías de ingresos económicos. Y segundo, que en la selección de Metromedia como nuevo concesionario pudo haber mediado el uso de información privilegiada toda vez que su presidente, el empresario Perfecto Palacio, fue ratificado como vocal del consejo de administración del Puerto en representación de la CEV en 2023 y pudo tener conocimiento de detalles del expediente relacionado con la concesión de la Casa del Mar.
Sea como fuere, los responsables de Metromedia se mantienen ajenos a esa previsible impugnación y también han dado impulso a la planificación de las reparaciones y mejoras pendientes de realización en el edificio. Según fuentes consultadas, justo ahora se estaría ultimando el plan de actuaciones a acometer para subsanar los daños detectados en la fachada y en distintos elementos internos con el fin de someterlos a la consideración de la Autoridad Portuaria antes de comenzar a ejecutar esos trabajos.