ALICANTE. Las exportaciones alicantinas siguieron creciendo el año pasado pese al deterioro del mercado estadounidense. La provincia cerró el ejercicio con ventas al exterior por valor de más de 7.300 millones de euros, un 5,4% más que un año antes, en un contexto marcado por las tensiones comerciales internacionales, la subida de aranceles y la apreciación del euro frente al dólar. Y este 2026 los datos dejan ver que la orientación hacia el mercado europeo se mantenga, especialmente hacia la zona euro, mientras que los mercados extracomunitarios continuarán mostrando una evolución más débil. La tendencia apunta así a una reconfiguración gradual del mapa exportador alicantino, con una menor dependencia del mercado estadounidense y una mayor presencia en Europa y en nuevos destinos del norte de África y Asia.
Según los datosdel informe de coyuntura económica Panorámica Alicante, elaborado por el Gabinete de Estudios de la Cámara de Comercio de Alicante, la economía provincial está modificando progresivamente el destino de sus exportaciones. Aunque Estados Unidos sigue siendo un mercado relevante para algunos sectores, su peso en el comercio exterior alicantino continúa reduciéndose al mismo tiempo que aumenta la concentración de las ventas en la Unión Europea. La Cámara señala que la exposición directa de Alicante al mercado estadounidense es limitada porque buena parte de sus exportaciones se dirige al mercado europeo. Sin embargo, la política comercial de Estados Unidos sí ha tenido impacto sobre las empresas exportadoras de la provincia. La subida de aranceles, la fortaleza del euro y la incertidumbre generada por el contexto internacional afectaron especialmente a sectores como el calzado, la alimentación y bebidas y los productos hortofrutícolas.
Las exportaciones alicantinas a Estados Unidos descendieron un 8,5% durante 2025. También retrocedieron las ventas a Canadá, que registró una caída del 18,8%, mientras que el conjunto del continente americano cerró el ejercicio con un descenso del 5,8%. Frente a esa evolución, Europa reforzó su posición como principal destino comercial de la provincia. La Unión Europea absorbió cerca del 62% de las exportaciones alicantinas y registró un crecimiento del 6,1%. Dentro de ella, la zona euro concentró más de la mitad de todas las ventas exteriores de la provincia.
Entre los principales mercados europeos destacaron los incrementos registrados en Alemania, donde las exportaciones crecieron un 11,3%; Bélgica, con un aumento del 12,7%; Portugal, con un 10,2%, y Países Bajos, con un 9,8%. También sobresalió el comportamiento de Polonia, que elevó las compras de productos alicantinos un 17,5%. La diversificación también alcanzó a otros mercados. África fue el área geográfica que registró el mayor crecimiento relativo, con un aumento de las exportaciones del 31,5%. Dentro de esta región destacó especialmente Argelia, donde las ventas se dispararon un 118,3%, y Marruecos, con un crecimiento del 15,3%. En Asia, las exportaciones aumentaron un 9,7%, impulsadas por el comportamiento de países como China, donde crecieron un 26,2%, y Corea del Sur, que registró un avance del 68,8%.
El informe interpreta esta evolución como una muestra de la capacidad de adaptación de las empresas alicantinas ante un escenario internacional cambiante. De hecho, durante la presentación del documento, el Gabinete de Estudios destacó que los primeros meses de 2026 ya reflejan una mayor concentración de las ventas en la Unión Europea, especialmente en la zona euro, mientras continúan descendiendo las exportaciones a Estados Unidos.
El comportamiento del comercio exterior resulta especialmente significativo porque se produce en un contexto de incertidumbre geopolítica y comercial. Pese a ello, la provincia logró incrementar sus ventas internacionales gracias a la diversificación geográfica y sectorial de sus exportaciones.
Por sectores, la industria exportó mercancías por valor de 5.709 millones de euros, un 5,6% más que en 2024. Los mayores impulsos procedieron de alimentación, bebidas y tabaco; aluminio y sus manufacturas; productos metálicos; plásticos; textil; productos químicos y automoción. En cambio, el calzado y el juguete tuvieron una aportación negativa al crecimiento exportador.
La evolución del comercio exterior contrasta con otros indicadores de la economía provincial. Mientras las exportaciones mantuvieron una trayectoria ascendente, la inversión empresarial continúa siendo uno de los puntos débiles señalados por la Cámara de Comercio. El informe advierte de que la incertidumbre, las cargas regulatorias y la complejidad administrativa siguen retrasando decisiones de inversión, incluso en un escenario en el que el acceso a la financiación no constituye una restricción relevante.
