ALICANTE. La plantilla de Solvia e Intrum en España volverá a secundar una jornada de huelga el próximo 30 de abril de 2026, convocada por los sindicatos mayoritarios, tras el fracaso de los distintos intentos de mediación con la empresa en relación con la eliminación del teletrabajo.
Esta nueva convocatoria da continuidad a las movilizaciones ya iniciadas el pasado 26 de marzo de 2026, cuando la plantilla de Alicante protagonizó una primera jornada de paro en defensa del mantenimiento del teletrabajo, alcanzando un seguimiento estimado del 87%, lo que evidenció el amplio respaldo a las reivindicaciones.
Desde entonces, se han celebrado diversos intentos de mediación, tanto a nivel autonómico como estatal, sin que la empresa haya mostrado una voluntad real de negociación. En particular, la reciente reunión ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) ha concluido sin acuerdo, consolidando el escenario de conflicto.
La jornada de huelga del 30 de abril se desarrollará de forma coordinada en distintos centros de trabajo del país, afectando a una plantilla aproximada de 1.400 personas en España, de las cuales cerca de 300 prestan servicios en el centro de Alicante. Los horarios se han adaptado a las particularidades organizativas de cada sede. En el caso de Alicante y Valencia, los paros tendrán lugar entre las 10 y las 14 horas.
Los sindicatos convocantes destacan la creciente unidad de la plantilla a nivel estatal y subrayan el papel de Alicante como punto de partida de un movimiento que ha ido sumando centros de trabajo en toda España.
"La falta de coherencia empresarial es evidente: mientras se elimina el teletrabajo en Alicante, se han impuesto modelos de trabajo a distancia en otros centros tras su cierre. Esta contradicción confirma que el teletrabajo no solo es viable, sino que responde a decisiones organizativas arbitrarias", señalan fuentes sindicales.
La plantilla denuncia que la supresión del teletrabajo afecta directamente a la conciliación de la vida personal y laboral, incrementa los costes económicos de las personas trabajadoras y supone un retroceso en derechos consolidados durante años.
Los sindicatos mayoritarios hacen un llamamiento a una participación masiva en la jornada de huelga del 30 de abril, como muestra de una plantilla unida y decidida a defender sus condiciones laborales.
"Si atacan nuestra conciliación, responderemos con más unión y más movilización", concluyen.