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La interdependencia comercial entre China y Estados Unidos frena una 'Guerra Fría': apuntes de Opendir

Pablo Simón dialoga con Ángeles Blanco y alerta en el Adda de un mundo "más fragmentado e inestable" ante directivos alicantinos

  • Pablo Simón y Ángeles Blanco en su charla sobre geopolítica en Opendir
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ALICANTE. El 'Pizza Index' -también conocido como el pizzómetro del Pentágono- sirve de teoría informal que "no falla". Cuando aumentan de forma inusual los pedidos de pizza en los alrededores del Pentágono y de otros edificios gubernamentales de Washington, algo importante está a punto de ocurrir. Una crisis internacional, una operación militar o un movimiento estratégico de gran alcance. Helena de Fuentes ha utilizado esa imagen al inicio del diálogo 'Geopolítica, antes del punto de ruptura' para introducir una conversación que, durante cerca de una hora, ha trasladado al auditorio del Adda la sensación de que el mundo se mueve demasiado rápido y la incertidumbre se ha convertido en el nuevo paisaje de fondo para gobiernos, empresas y sociedad. Así, la periodista de Informativos Telecinco Ángeles Blanco y el politólogo Pablo Simón han protagonizado una de las mesas de Opendir 2026 con un intercambio ágil y en el que se han entrecruzado Donald Trump, China, Europa, Irán, los aranceles, la inteligencia artificial y la inmigración. Todo ello bajo la idea de que el orden internacional que ha marcado las últimas décadas se encuentra en plena transformación.

Simón ha arrancado con un buen contexto global para explicar el momento actual. Ha recordado que, tras la caída de la Unión Soviética en 1989, el mundo entró en una etapa excepcional dominada por la hegemonía estadounidense, el fortalecimiento de las instituciones multilaterales y la expansión de la democracia liberal y el libre comercio. Ese escenario, ha explicado, empezó a resquebrajarse a partir de 2001, con dos acontecimientos decisivos, los de los atentados de las Torres Gemelas y la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio. Desde entonces, el centro de gravedad económico y tecnológico ha ido desplazándose hacia Asia, un movimiento acelerado por la crisis financiera de 2007 y por la pandemia. Según Simón, el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2024 ha terminado de acelerar ese cambio de paradigma hacia un mundo "más fragmentado", parecido al de finales del siglo XIX y principios del XX, con potencias tratando de delimitar áreas de influencia comerciales y militares.

  • Pablo Simón en Opendir.

"Vivimos un entorno de muchísima mayor incertidumbre y muchísimo más riesgo", ha afirmado el politólogo, que ha citado ejemplos como las presiones de Estados Unidos sobre Groenlandia, la relación de "vasallaje" con algunos aliados europeos o la tensión creciente con Irán.

Ángeles Blanco ha situado, precisamente, el foco en el conflicto iraní y en las consecuencias económicas globales derivadas del bloqueo parcial del estrecho de Ormuz. El petróleo por encima de los 100 dólares, el impacto sobre el turismo o el encarecimiento del transporte aéreo han sobrevolado la conversación. Simón ha defendido que, para entender los conflictos actuales, ya no basta con aplicar una lógica puramente económica. Ha recordado que Rusia invadió Ucrania pese al coste financiero que eso suponía para Moscú y ha señalado que, en el caso iraní, pesan más las dinámicas ideológicas y estratégicas que cualquier cálculo económico inmediato.

En ese análisis ha aparecido de nuevo Trump, a quien ha descrito como un dirigente atrapado entre mensajes contradictorios. "A veces dice que va a arrasar Irán y luego intenta preservar el alto el fuego", ha resumido. Para el politólogo, la gran diferencia entre Estados Unidos y potencias como China o Rusia sigue siendo una, las elecciones. "Las democracias tienen una cosa que las dictaduras no tienen, elecciones competidas", ha señalado, insistiendo en que eso condiciona la capacidad de resistencia política ante conflictos prolongados.

Lejos de una nueva Guerra Fría clásica, Simón ha insistido en que Estados Unidos y China mantienen una fuerte interdependencia económica y tecnológica. "No estamos en una guerra fría porque hay deuda pública compartida, mercados comunes y dependencia mutua", ha explicado. Aun así, considera que Pekín ha sabido jugar mejor sus cartas en la actual guerra comercial. China, ha dicho, actúa desde una lógica "más pragmática" y orientada al interés económico antes que a la hegemonía ideológica. Mientras Occidente se enfrascaba en sus propias crisis, el gigante asiático ha reforzado su presencia en África y América Latina, ha asegurado suministros estratégicos y ha consolidado su posición en materias primas clave y microchips.

  • La periodista Ángeles Blanco en Opendir.

El diálogo ha derivado inevitablemente hacia Europa. Ángeles Blanco ha planteado una imagen de la idea de que Europa corre el riesgo de convertirse en un "parque arqueológico" mientras Estados Unidos y China dominan el tablero tecnológico y económico. En este caso, el politólogo ha rechazado el derrotismo absoluto, aunque ha reconocido las dificultades del continente. "Si tuviera que elegir un lugar del mundo donde nacer sin saber qué me espera, elegiría Europa", ha afirmado. Ha defendido que el continente sigue siendo "el mejor lugar para vivir", con 480 millones de consumidores y un modelo social que continúa siendo atractivo. Sin embargo, también ha admitido que Europa atraviesa un momento de bloqueo político y económico. Ha hablado de una Alemania deprimida "económica y moralmente", de la debilidad del eje francoalemán y de una Unión Europea atrapada entre la sobrerregulación y la incapacidad para integrar realmente sus mercados. "No nos faltan diagnósticos; se nos va a morir el paciente de sobrediagnóstico", ha ironizado. Entre los problemas pendientes ha citado la falta de integración energética, las dificultades para escalar mercados de capitales y la fuga de inversión europea hacia Estados Unidos por su mayor rentabilidad.

La conversación ha incorporado después otro de los grandes elementos de incertidumbre global, la inteligencia artificial. Ángeles Blanco ha contrapuesto las visiones más optimistas con los discursos apocalípticos sobre el impacto tecnológico, como ejemplo de opiniones en ese tema. "Soy agnóstico", ha resumido Simón. Ni tecnooptimista ni tecnopesimista. Para el politólogo, la IA provocará cambios profundos y dolorosos, igual que ocurrió con la Revolución Industrial. Ha defendido que la automatización aumentará la productividad y eliminará tareas mecánicas, pero también ha advertido del impacto social y político de esa transformación. Especialmente relevante, ha dicho, será el efecto sobre las clases medias cualificadas. "Antes desaparecían empleos de baja cualificación; ahora la transformación afecta a universitarios", ha apuntado, aludiendo a profesiones como la abogacía o determinados trabajos administrativos.

  • Debate sobre geopolítica en Opendir.

En la recta final del diálogo, inmigración y demografía han ocupado buena parte del debate. Blanco ha planteado la contradicción entre una Europa envejecida, con baja natalidad y necesidad de mano de obra, y el auge de partidos que convierten la inmigración en bandera política.

Simón ha recordado que los movimientos migratorios "son un fenómeno humano natural" y ha introducido un dato que considera poco presente en el debate público, que el 85% de la inmigración irregular que llega a España entra por aeropuerto y permanece tras caducar el visado turístico. El politólogo ha defendido la necesidad de abordar el fenómeno desde una perspectiva "más sensata y equilibrada", combinando integración, seguridad y sostenibilidad económica. También ha advertido de que la ansiedad cultural y la rapidez de los cambios sociales alimentan el crecimiento de posiciones antiinmigración en toda Europa.

La mesa de Pablo Simón y Ángeles Blanco ha formado parte de Opendir 2026, el foro empresarial organizado por El Círculo-Directivos de Alicante, que ha reunido en el Adda a 1.200 asistentes y doce ponentes nacionales e internacionales bajo el lema 'El nuevo ADN del directivo: Propósito, Acción e Impacto'. La jornada, que ha colgado el cartel de completo, ha abordado durante más de siete horas cuestiones vinculadas al liderazgo, la empresa, la resiliencia, la salud y la transformación económica, con participación de directivos, empresarios, divulgadores y referentes del deporte y la comunicación.

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