VILLENA. El alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, acompañado por varias diputadas autonómicas, ha mantenido una reunión con trabajadores y familiares de los usuarios de la Residencia de Discapacitados Peña Rubia, ante la situación que califican de “abandono” por parte de la Conselleria de Servicios Sociales. La falta de personal, el cierre de un módulo sin estrenar y el impago parcial de salarios desde el pasado mes de octubre centran las denuncias trasladadas por los afectados.
El encuentro, solicitado por la propia plantilla y familiares, contó con la presencia de representantes sindicales de CCOO, varios empleados del centro y una representación del AMPA, además de las diputadas autonómicas Charo Navalón y Silvia Gómez. La reunión no pudo celebrarse en el interior del centro debido, según se explicó, a la negativa y falta de autorización del secretario autonómico.
Tras escuchar las quejas, el alcalde se comprometió a solicitar reuniones con los responsables autonómicos para revertir “una situación de deterioro máximo, que perjudica a los usuarios, preocupa a los familiares y dificulta su labor a los propios trabajadores”. Cerdán criticó además la falta de interlocución con la Conselleria y lamentó que las peticiones trasladadas en los últimos meses no hayan obtenido respuesta.
Vacantes sin cubrir y atención limitada
Entre los principales problemas expuestos, trabajadores y familiares señalaron la ausencia de figuras básicas en el centro, como la del médico residente, que actualmente se suple con una visita semanal desde el centro de salud. También permanecen vacantes la plaza de psicólogo y parte de los puestos de enfermería, con dos de las cuatro plazas sin cubrir.
Según se trasladó en la reunión, las plazas de educadores sociales se han cubierto recientemente tras meses vacantes, aunque se denunció que en ocasiones se recurre a contrataciones temporales de apenas 21 días y con personal no cualificado, lo que incrementa la carga de trabajo del equipo fijo.
Nóminas pendientes y un módulo cerrado
La plantilla denunció además que muchos trabajadores no han cobrado parte de sus nóminas desde octubre, sin que exista una previsión clara de solución inmediata.
Por su parte, el AMPA insistió en el cierre de un módulo de reciente construcción que permitiría ampliar plazas o reducir la masificación en algunas habitaciones donde conviven hasta tres personas con alto grado de dependencia. Su apertura, subrayaron, exigiría un refuerzo de personal que no se está produciendo.
El Ayuntamiento ha avanzado que seguirá reclamando una respuesta por parte de la administración autonómica para garantizar la atención adecuada a los usuarios y unas condiciones dignas para la plantilla del centro.