VILLENA. El equipo de Gobierno municipal de Villena ha rechazado el intento de la Fundación Española de Abogados Cristianos de condicionar la agenda de actos, eventos y otras actividades culturales. La propuesta del gobierno local, que encabeza el alcalde Fulgencio Cerdán, es rechazar la solicitud de nulidad de las autorizaciones municipales para la celebración de un concierto dentro del Estigma Festival, dedicado a reivindicar la salud mental, y un traslado religioso en el ámbito de la Semana Santa el pasado 27 de marzo. Un hecho que, en base a un informe jurídico, se materializará en el próximo pleno ordinario de este mes.
El informe jurídico del Ayuntamiento de Villena entiende que se ha respetado el derecho a la libertad religiosa, sin que en ningún momento se haya generado ningún problema al desarrollo normal de ambas actividades.
El alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, ha señalado “la acción de determinados grupos con la clara intención de generar problemas de convivencia donde no los hay. Villena sabe muy bien convivir con todas las sensibilidades, muchas veces compartidas y coincidentes. Y nadie desde Madrid, o desde donde sea, tiene que venir a influir en nuestra agenda, en este caso social y cultural, ni siquiera en la religiosa”. El alcalde atribuyó esta situación a “un episodio más de enfrentar y confrontar, de polarizar y de tensionar sociedades donde se vive bien, se vive en paz y se vive de manera tan solidaria y entregada a los demás que tiene espacios y momentos para todos y todas”, y alertó de que estas “maniobras no generan nunca nada bueno”.
Petición al Ayuntamiento
La petición de Abogados Cristianos obedece a la coincidencia puntual que se dio el 27 marzo sobre las nueve de la noche entre el concierto de La Pili, en la Plaza Mayor, y el traslado de una imagen por una calle colindante.
Sin embargo, el informe clarifica que “la coincidencia espacial alegada no es tal, ya que la calle teniente Hernández Menor discurre por un lateral elevado respecto a la plaza Mayor (lugar donde estaba finalizando el concierto), por lo que la procesión en ningún momento interfirió en la celebración del concierto, ni el concierto en el transcurso de la procesión. Pese a la cercanía entre ambos posibilitara que el sonido del concierto y de la procesión si fueran audibles simultáneamente durante el paso de la procesión”.
De hecho, añade, “no consta que se interrumpiera la procesión ni que se generara ninguna incidencia en el normal transcurso de la misma hasta la plaza de Santiago”, como “tampoco se ha acreditado el nivel de ruido hasta el punto de ser ‘ensordecedor’, adjetivo que no parece adecuado a las características del concierto, ya que actuó una sola artista”.
El informe municipal recuerda que la autorización del concierto de La Pili, incluido en el programa del Estigma Festival, se fijó entre las 20.00 y las 21.15 horas aproximadamente, en la Plaza Mayor. Y la autorización para la procesión del Vía Crucis del Cristo de la Columna para que se iniciara a las 21.00 horas, sin fecha de finalización, desde la Iglesia de Santa María hasta la plaza de Santiago.
En definitiva, se considera que “ambos actos se desarrollaron sin ningún riesgo para la seguridad de los asistentes, y que no supusieron interrupción ni suspensión de los mismos, sino una simultaneidad del sonido derivado de ambos durante unos minutos, y no puede estimarse siquiera con una interpretación muy extensiva, que por parte del Ayuntamiento se haya vulnerado el derecho a la libertad religiosa por haber autorizado ambos actos el mismo día. Menos aún cabe apreciar ninguna intencionalidad en interferir ni vulnerar la libertad religiosa por parte del Ayuntamiento, considerando la cantidad de actos religiosos autorizados por el mismo para ese mismo día y durante toda la Semana Santa”.