PETRER. El Ayuntamiento de Petrer se verá obligado a volver a licitar las obras de reforma y ampliación del CEIP Virrey Poveda después de que la empresa adjudicataria haya solicitado de forma unilateral la rescisión del contrato antes del inicio de los trabajos. La decisión supone un nuevo contratiempo para una actuación considerada prioritaria por la comunidad educativa y que acumula años de retrasos.
La concejala de Educación, Patricia Martínez, ha calificado la situación como "un nuevo varapalo" para un centro que lleva años esperando la ampliación de sus instalaciones. No obstante, ha asegurado que el consistorio mantendrá su compromiso con el proyecto y continuará impulsando todos los trámites necesarios para hacerlo realidad. "Es un nuevo retraso, pero seguimos trabajando para sortear todas las dificultades que están surgiendo en el camino", ha afirmado.
La actuación, presupuestada en más de siete millones de euros, ya sufrió un importante revés el pasado año. Según ha recordado Martínez, el contrato de obras llegó a formalizarse, pero tuvo que aplazarse después de que la anterior dirección facultativa detectara deficiencias técnicas en el proyecto y renunciara al encargo. Esta circunstancia obligó al Ayuntamiento a iniciar nuevamente el procedimiento para adjudicar la dirección de obra, un proceso que ya está resuelto y cuyos técnicos trabajan actualmente en la revisión y actualización del proyecto.
Ahora, el problema se traslada a la constructora adjudicataria, cuya renuncia obliga a reiniciar la licitación de las obras. Desde el área de Urbanismo se pretende poner en marcha este procedimiento lo antes posible para evitar que el proyecto siga acumulando demoras.
La intervención prevista contempla la construcción de un nuevo edificio de Educación Infantil en una parcela anexa al colegio, además de nuevos espacios docentes, servicios complementarios y un gimnasio. También incluye la reforma integral de las instalaciones actuales, con el objetivo de adaptar el centro a las necesidades presentes y futuras del alumnado y permitir su funcionamiento como colegio de dos líneas, una demanda cada vez más necesaria ante el incremento de la matrícula.
La planificación inicial establecía que primero se levantaría el nuevo edificio para trasladar allí temporalmente al alumnado y acometer después la remodelación del inmueble existente, minimizando así las afecciones al normal desarrollo de la actividad lectiva.
Desde el Ayuntamiento reconocen la preocupación que estos retrasos están generando entre las familias y el profesorado, aunque insisten en que el compromiso municipal permanece intacto. La edil ha agradecido la paciencia de toda la comunidad educativa y ha reiterado que el objetivo sigue siendo dotar al CEIP Virrey Poveda de unas instalaciones modernas, adecuadas y dimensionadas para las necesidades actuales del centro.