PETRER. El Ayuntamiento de Petrer ha urgido a la Generalitat Valenciana y a la Diputación de Alicante a acelerar la construcción de las tres balsas de agua para extinción de incendios proyectadas en distintos parajes naturales del municipio, una reivindicación que el consistorio asegura llevar realizando desde hace años y que considera fundamental para mejorar la capacidad de respuesta ante posibles incendios forestales.
La reclamación llega coincidiendo con el inicio de la época de mayor riesgo de incendios. Desde la Concejalía de Medio Ambiente recuerdan que estas infraestructuras permitirían reforzar la red de puntos de carga de agua para los medios terrestres y aéreos que intervienen en las labores de extinción.
La concejala de Medio Ambiente, Remei Iborra, ha lamentado que "un verano más" Petrer no vaya a disponer de las tres balsas antincendio previstas, pese a que, según ha señalado, el Ayuntamiento ha puesto a disposición de las administraciones competentes todos los datos, condiciones y herramientas necesarias para facilitar su ejecución.
Las actuaciones previstas corresponden a las balsas de Caprala y Collao Llaurí, cuya ejecución depende de la Generalitat Valenciana, y a la de Catxuli, competencia de la Diputación de Alicante. Según la información trasladada al consistorio, la actuación de Catxuli ya se encuentra adjudicada, aunque todavía no se han comunicado fechas para el inicio de las obras. Respecto a las otras dos infraestructuras, el Ayuntamiento continúa a la espera de una confirmación oficial sobre su situación administrativa.
El consistorio ha subrayado que ha cumplido con todos los compromisos que le correspondían para facilitar el desarrollo de los proyectos, incluyendo la puesta a disposición de los terrenos necesarios y las gestiones para garantizar el suministro de agua.
Iborra ha recordado además que más del 70% del término municipal de Petrer está protegido y ha advertido de la importancia de reforzar las medidas preventivas ante los meses de mayor riesgo. Las tres ubicaciones elegidas fueron definidas tras un estudio técnico realizado años atrás, que las consideró estratégicas por su accesibilidad, disponibilidad de recursos hídricos y proximidad a zonas forestales especialmente sensibles. El objetivo es facilitar el abastecimiento rápido tanto de autobombas como de helicópteros durante las tareas de extinción.
Las balsas se ubicarían en Caprala, Catxuli y Collao Llaurí, tres áreas de elevado valor ambiental que cuentan con espacios protegidos, zonas recreativas, senderos homologados y núcleos de población dispersa. El estudio técnico ya advertía de la necesidad de reforzar la prevención y la capacidad de intervención en estos enclaves.
La edil también ha aprovechado para hacer un llamamiento a la ciudadanía de cara a los próximos meses, pidiendo extremar las precauciones durante las visitas al monte y evitar cualquier conducta que pueda provocar un incendio, además de insistir en la necesidad de recoger siempre los residuos para prevenir accidentes.