ELCHE. La Junta de Gobierno Local ha aprobado solicitar a la Generalitat Valenciana el inicio del expediente para la declaración del conjunto de las edificaciones tradicionales de El Pinet y La Marina como núcleo urbano de especial valor etnológico. Una Junta en la que también se ha aprobado la modificación del Plan General para ratificar la protección de la cruz de Germanías.
En este sentido, la portavoz Inma Mora ha señalado que esta petición para las casas de El Pinet y La Marina supone "un respaldo institucional a estas edificaciones históricas que responden a una tipología de arquitectura popular vinculada al mar", en muchos casos se remontan a las décadas de 1940, 1950 y 1960, y que constituyen núcleos urbanos de especial valor etnológico, "escenario de la memoria colectiva de generaciones de ilicitanos, además de testimonio vivo de la relación histórica entre la ciudadanía, la huerta y el Mediterráneo".
Los propietarios de las construcciones, como contrapartida, tendrán que comprometerse a la restauración de construcción inicial, eliminar fibrocemento, aluminios y otros elementos. Esta figura de protección está amparada por la ley autonómica de costas, aunque por encima está la estatal, de mayor rango, frente a posibles conflictos entre ambas. En cualquier caso, aún hay que esperar a que el Consell dictamine si procede o no extender a esta urbanización la mencionada protección.
BRL de la Cruz de Germanías y protección integral
Por otra parte, en la reunión de este jueves también se ha aprobado el proyecto de modificación puntual nº50 del Plan General de Elche para incorporar la Cruz del Paseo de Germanías en el Catálogo de Protecciones de Elche. Según Mora, el objetivo es "dotar de un régimen de conservación específico a este elemento singular de la ciudad, inaugurado en 1944, que se erige sobre un pedestal elevado en un entorno que mantiene su identidad histórica como punto neurálgico del Llano de San José". Así, ha explicado que su ubicación actual sustituyó a un antiguo obelisco de la II República; no obstante, tras la intervención de la primera corporación democrática en 1979, se retiraron los símbolos de la dictadura y la plaza recuperó su denominación original.
“Esta modificación propone incluir el monumento en el Plan Especial de Protección de Edificios y conjuntos del término municipal de Elche y otorgarle la categoría de Bien de Relevancia Local (BRL) bajo la tipología de monumento con protección general integral (la máxima)”, ha señalado. Con ello el Ejecutivo local encarrila la protección de este monumento de origen franquista, del que el Defensor del Pueblo así como colectivos memorialistas exigían la retirada, señalando además informes contradictorios, en base a la Ley de Memoria Democrática. Dado que en cualquier caso la opinión del Defensor del Pueblo no es vinculante y el Ejecutivo valenciano es del PP, no habrá más presión para su retirada. Además, se emitieron informes técnicos municipales que avalan la protección, si bien en la legislatura pasada otro técnico municipal iba en sentido contrario.
Otros asuntos de la Junta
Por otra parte, se ha acordado la adjudicación de los lotes 1, 2 y 3 del contrato de obras de instalaciones semafóricas en varias calles de Elche. En concreto, se trata de 3 actuaciones en la intersección de la Avenida de Novelda con Carlos Antón Pastor/María García Ferrández, Avenida de Novelda con Francisco Ruíz Bru/Joaquín García Mora y Avenida de la Universidad con calle Francisco Rabal por un importe cercano a los 200.000 euros.
Mora también ha destacado el cambio de denominación del actual ‘Polideportivo La Hoya’ que pasará a denominarse ‘Polideportivo Juan Carlos Cano’ a petición de la Junta Municipal del Distrito 12.2 (La Hoya, Daimés, Derramador). “Se trata de rendir un homenaje permanente a Juan Carlos Cano, preservar su memoria y reconocer públicamente su contribución a la promoción del deporte, los valores de convivencia y el asociacionismo en La Hoya”. Juan Carlos Cano Peñalver, nacido el 30 de abril de 1962, fue una persona muy querida y respetada en La Hoya, que destacó por su dedicación, esfuerzo y compromiso con el deporte y la vida asociativa. Desde el primer momento apostó por la creación y consolidación del equipo de fútbol de la Asociación Cultural y Deportiva La Hoya y apoyó numerosas iniciativas deportivas y sociales desarrolladas en la pedanía.
Su muerte en 1985 supuso un duro golpe para el equipo, la asociación y para toda la pedanía y como reconocimiento a su figura y a su implicación con el deporte local, se impulsaron diversas iniciativas en su memoria, entre ellas la organización del Memorial Juan Carlos Cano de fútbol aficionado.