ELCHE. El pleno del Ayuntamiento de Elche ha aprobado este lunes por unanimidad una moción para exigir nuevas actuaciones que permitan acabar con los malos olores de la planta de tratamiento de residuos de Els Cremats, que afectan desde hace años a los vecinos de las pedanías del norte del municipio. La iniciativa, presentada por Compromís, ha recibido el respaldo de PP, Vox y PSOE después de las recientes movilizaciones vecinales, que han vuelto a poner sobre la mesa las molestias ocasionadas por las instalaciones y la necesidad de adoptar soluciones definitivas.
El acuerdo reclama al Consorcio de Residuos del Baix Vinalopó medidas más eficaces para reducir las emisiones olorosas, entre ellas el sellado completo de la balsa de lixiviados, la mejora de los sistemas de filtrado, la ampliación de la barrera vegetal y una mayor transparencia en los controles ambientales. También plantea una auditoría externa, un plan integral de modernización ambiental de la planta y la creación de una mesa de seguimiento con participación de los representantes vecinales.
La portavoz de Compromís, Esther Díez, ha defendido la moción recordando que los residentes del entorno llevan años soportando una situación que condiciona su vida cotidiana. Según ha explicado, hay jornadas en las que las molestias son tan intensas que los afectados no pueden permanecer en el exterior de sus viviendas y se ven obligados a mantener puertas y ventanas cerradas.
"Cada una de las personas que viven en este entorno tiene todo el derecho del mundo a respirar aire limpio y poder desarrollar una vida con normalidad", ha señalado Díez, quien ha insistido en que la escasa población de algunas de estas pedanías no puede justificar una menor atención por parte de las administraciones.
La edil ha recordado que los vecinos han recogido más de 1.000 firmas para reclamar soluciones y han protagonizado recientemente una manifestación para denunciar la persistencia de los malos olores.
Compromís cuestiona la eficacia de las medidas aplicadas
Durante su intervención, Díez ha recordado que el alcalde, Pablo Ruz, se comprometió en febrero de 2025 a reclamar al consorcio diferentes mejoras, entre ellas la monitorización de las emisiones, la instalación de filtros y la plantación de una barrera vegetal.
Sin embargo, ha advertido de que las actuaciones realizadas hasta ahora no han conseguido eliminar las molestias, por lo que considera necesario revisar su funcionamiento y establecer plazos concretos para ejecutar nuevas inversiones.
En relación con los controles ambientales, Compromís ha solicitado que los resultados de las mediciones sean públicos y puedan consultarse a través de una página web. También ha planteado que el propio Ayuntamiento instale dispositivos adicionales de monitorización para disponer de información independiente sobre la calidad del aire.
Respecto a la barrera vegetal, Díez ha trasladado las quejas de los vecinos, que consideran insuficiente la plantación realizada hasta el momento para actuar como elemento aislante. También ha cuestionado la eficacia de los filtros instalados y ha reclamado una intervención definitiva sobre la balsa de lixiviados, señalada durante el debate como uno de los principales focos de emisiones.
La portavoz ha pedido al gobierno municipal que concrete cuándo se completará el sellado de la balsa y qué presupuesto destinará el consorcio a esta actuación en 2027.
"No queremos declaraciones de intenciones. Ustedes están en el gobierno y tienen la responsabilidad de contestar de manera concreta, que es lo que están esperando los vecinos", ha reprochado.
Díez también ha criticado la demora de la Diputación de Alicante en responder a las preguntas formuladas por su grupo sobre el funcionamiento de las instalaciones. Según ha explicado, algunas respuestas llegaron la semana anterior al pleno, después de que Compromís anunciara la presentación de la moción y coincidieran las protestas vecinales.
El PP defiende las inversiones, pero admite que el problema persiste
En representación del Partido Popular, el concejal Claudio Guilabert ha defendido las actuaciones realizadas por el actual gobierno municipal y el consorcio, aunque ha reconocido que todavía no se ha conseguido solucionar el problema.
Guilabert ha explicado que la planta dispone de estudios olfatométricos desde 2017, realizados por una empresa especializada para identificar los focos de emisión y analizar la dispersión de los olores. Asimismo, ha detallado que existen cinco estaciones de medición situadas en el entorno de las instalaciones, concretamente en Bayongas, Buenos Aires, Santa Ana y los extremos este y oeste de la planta.
El edil ha sostenido que los controles permiten conocer la evolución de las emisiones, aunque ha admitido que pueden mejorarse. También ha defendido la reducción de los residuos tratados en las instalaciones durante los últimos años.
Según los datos expuestos por Guilabert, la planta recibió 184.858 toneladas de residuos en 2021, frente a unas 170.000 toneladas en 2025, lo que supone una disminución de aproximadamente 15.000 toneladas. Además, ha asegurado que los datos provisionales de 2026 apuntan a cifras similares a las del ejercicio anterior.
El representante popular también ha destacado que se ha limitado la entrada de residuos procedentes de la Vega Baja a un máximo de 16.000 toneladas anuales, con la prohibición expresa de recibirlos durante julio y agosto, los meses en los que las molestias suelen intensificarse.
En cuanto a las instalaciones, ha señalado que la planta cuenta con dos biofiltros para tratar el aire extraído de las naves de fermentación y afino, además de actuaciones previstas sobre la balsa de lixiviados y la pantalla vegetal.
No obstante, Guilabert ha reconocido que las medidas se encuentran en distintas fases de ejecución y que será necesario continuar invirtiendo.
"Este gobierno no va a decir que los problemas se han solucionado en la planta de Els Cremats. Sabemos que tenemos que seguir invirtiendo", ha afirmado.
El concejal ha asegurado que el Ayuntamiento continuará reclamando inversiones al consorcio para mejorar las condiciones de vida de los vecinos afectados.
Vox reconoce que los filtros y las actuaciones sobre la balsa no han sido suficientes
Por parte de Vox, el concejal de Pedanías, Pedro José Sáez, también ha reconocido que las medidas aplicadas no han conseguido resolver las molestias.
Durante su intervención, ha recordado que la planta lleva aproximadamente 25 años funcionando y ha atribuido la persistencia del problema a la falta de soluciones definitivas por parte de sucesivos gobiernos.
Sáez ha defendido que el actual ejecutivo municipal ha mantenido reuniones con la Diputación y con los vecinos para buscar alternativas, pero ha admitido que las actuaciones parciales sobre la balsa de lixiviados no han resultado suficientes.
El edil ha reclamado completar el sellado de esta infraestructura y mejorar los sistemas de filtrado, cuyos resultados, según ha reconocido, no han sido los esperados.
También ha señalado que la pantalla vegetal todavía se encuentra en una fase inicial y deberá seguir ampliándose, al tiempo que ha defendido la necesidad de reforzar los controles ambientales.
"Los vecinos siguen quejándose y con razón", ha admitido Sáez, quien ha asegurado que el gobierno municipal continuará presionando a las administraciones competentes para conseguir nuevas inversiones.
El PSOE pide transparencia y reivindica las inversiones de la anterior legislatura
El portavoz socialista, Héctor Díez, ha respaldado la moción y ha coincidido en que la modernización de la planta no ha permitido resolver uno de sus principales problemas: las molestias que ocasiona a los vecinos del entorno.
No obstante, ha rechazado las críticas del PP a la gestión de la anterior legislatura y ha reivindicado las inversiones realizadas durante ese periodo.
Según ha señalado, el consorcio impulsó una inversión de 18 millones de euros para modernizar las instalaciones, que permitió reducir un 30% los residuos destinados al vertedero. También ha recordado que el anterior gobierno municipal consiguió establecer una aportación anual de 100.000 euros para las pedanías del entorno, destinada a mitigar los efectos de la planta.
Pese a estos avances, el socialista ha reconocido que las actuaciones no han alcanzado el objetivo de reducir suficientemente las molestias por olores.
"El objetivo social, el objetivo relacionado con los efectos de los olores, no se consiguió y no se ha conseguido a día de hoy", ha afirmado.
Díez ha reclamado que se publiquen los resultados de los controles ambientales y se facilite información sobre los tratamientos realizados, los procesos de gestión y el vaciado de la balsa de lixiviados. También ha pedido una mayor transparencia sobre las actuaciones de la empresa concesionaria, Urbaser.
El portavoz socialista ha defendido que los representantes vecinales participen de manera continuada en el seguimiento de las medidas y que el alcalde mantenga reuniones periódicas con los afectados.
Unanimidad para reclamar nuevas soluciones
En el tramo final del debate, Compromís ha insistido en que la prioridad debe ser alcanzar un compromiso conjunto para exigir inversiones concretas al consorcio, con independencia de las diferencias políticas sobre las actuaciones realizadas durante los últimos años.
Esther Díez ha defendido que las administraciones deben pasar de los anuncios generales a compromisos verificables, especialmente en lo relativo al sellado de la balsa de lixiviados, la publicación de las mediciones y la mejora de los sistemas de filtrado.
Por su parte, el PP ha reiterado su disposición a reclamar nuevos controles, una auditoría ambiental y la ampliación de la pantalla vegetal.
Finalmente, la moción de Compromís ha sido aprobada por unanimidad de los cuatro grupos municipales. El acuerdo supone un nuevo respaldo institucional a las reivindicaciones de los vecinos de las pedanías del norte, aunque las actuaciones concretas y sus plazos de ejecución dependerán de las decisiones que adopte el consorcio responsable de la planta.