ELCHE. Dentro del plan de inversiones que ha diseñado Aigües d'Elx hasta 2030 se incluyen 120.000 euros de forma inicial como herramienta estratégica para la gestión hidráulica y la prevención de riesgos. Un plan que la empresa mixta ya adjudicó a Aquatec y que debería estar entregado entre septiembre y octubre. No obstante, ya permite ver algunas de las líneas que traza el documento. Entre ellas, la de la creación de parques inundables, como si fueran marjales, a ambos lados del barranco en su tramo urbano.
Así lo explicaba este viernes la gerente de Aigües, María José Toledo, apuntando que es algo que se está estudiando para zonas donde no hay urbanización. "Dedicar esa zona a parques inundables permite recoger agua con una superficie mucho mayor que la que pueda tener un tanque de tormenta como el que prevemos constriur". Podría recoger muchísima más agua y evitar que llegue más hacia el sur. Al tiempo, sugiere el alcalde, podría alimentar la vida natural y generar cierto ecosistema.
Sería un eje Oeste-Este, a ambos lados del barranco, logrando esparcir el agua antes de que llegue aguas abajo a las áreas más sensibles del barranco, hacia el sur ,donde se estrecha y acaba inundando una vez más la carretera de Santa Pola. La mercantil, como avanzó Elche Plaza, plantea una metodología de medición de modelos hidráulicos, hidrográficos, matemáticos, planes de actuaciones o estudios de inundabilidad, entre otros. Con un plan de contingencias con 11 posibles escenarios y propuesta de solución.
Precisamente la posibilidad de parques inundables es algo que ya sugería en su planteamiento inicial, apuntando a "recomendaciones para el diseño urbano en cuanto al drenaje sostenible de los sectores de suelo urbanizable pendientes de desarrollo en la cuenca del barranco". Dando un sentido estratégico, preventivo y más natural a suelo pendiente de desarrollar.

- Pasarela peatonal del sector E-21 sobre el barranco - AP
La memoria de actuación recuerda que el barranco se ha urbanizado en los últimos 25 años, y que el cauce finaliza en su intersección con la carretera Elche-Santa Pola y el cono de dispersión aguas abajo de este punto se sitúa en suelo urbano y urbanizable, donde existen numerosas fincas y edificaciones habitadas o de segunda residencia. Lo cual provoca los mencionados escenarios de riesgo recogidos por la cartografías.
Actuar sin esperar a la CHJ
El Plan Director, añade Pablo Ruz, también "tiene que determinar si por ejemplo en el tramo urbano hay que instalar muros laterales de hormigón, si ello aumenta la velocidad de las aguas", o si como subraya también la gerente de la empresa mixta, de qué forma se podrían retener las aguas y frenar la velocidad a su paso, ya que la urbanización del barranco contribuye a su impermeabilización y a que las aguas fluyan mucho más rápido y generen una mayor torrencialidad y riesgo.
Con todo, esta actuación sería otra complementaria a la principal que se plantea, la construcción de un tanque de tormentas que ahora se ha incrementado en 2 millones de euros respecto a su previsión inicial, que eran 5,5 millones. Añade Toledo que se ha incrementado el presupuesto más de lo esperado por cuestiones de seguridad al estar pegado al barranco.
En cualquier caso, tanto Toledo como Ruz insisten en que como la administración superior no acomete estas actuaciones, en referencia a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), "lo veremos nosotros, al menos qué acciones para reducir las afecciones". Independientemente de que después haya que pedir permisos.
El tanque previsto absorberá el caudal de la zona Norte, con lo cual llegaría a la carretera de Santa Pola solo el caudal fruto de los colectores que quedan más al sur: como nuevo Altabix o Kelme, que dejarían de verter al barranco. Sí seguiría haciéndolo la zona del estadio, aunque según indica el regidor, "este tanque, ante pluviales fuertes, reduciría a la mitad prácticamente el caudal que llega a la carretera de Santa Pola".
Ruz arguye que no pueden esperar. Aunque a la vez, no se renuncia a que alguna de estas actuaciones las financie la CHJ. Asimismo, también se tomarían algunas otras medidas en la parte sur de la carretera, detrás de la Venta Durá, habilitando espacios para depositar el agua, así como siguiendo con la limpieza de los cauces. "Hemos comprobado que el agua llega sin basura a los vertidos", explica el alcalde, en referencia a evitar acumulados de cañas o maleza en las lluvias torrenciales.