ELCHE. El sector del calzado está inmerso en varios frentes al mismo tiempo de cara a su futuro: desde la negociación del nuevo convenio colectivo, a los vaivenes de la demanda por la incertidumbre internacional, pasando por el ya omnipresente relevo generacional, y ahora, la protección de sus diseños. Sin ir más lejos, hace tan solo unos días el Tribunal de Instancia de Alicante, en su condición de Tribunal de Marca y Diseño de la Unión Europea, incautó 2.300 pares de zapatos falsificados de Pikolinos que se habían encontrado en un almacén en el Polígono de Carrús. Siguiendo esa línea, ahora patronales del sector han impulsado un Observatorio de Propiedad Intelectual del Calzado (Opic) para coordinar una vía judicial más ágil y especializada para proteger sus diseños frente a copias.
Ahora, la Federación de Industrias del Calzado Español (Fice) y la Asociación Valenciana de Empresarios del Calzado (Avecal), activan este proyecto destinado a reforzar la protección de la propiedad industrial para todas las empresas españolas del sector. Bajo el paraguas de la Fundación Feria Internacional del Calzado e Industrias Afines (Ficia), y también con la colaboración del Comisión de Propiedad Intelectual del Colegio de Abogados de Elche (Icae), que ya ha ofrecido conferencias sobre esta cuestión, el objetivo del Opic es proteger el valor diferencial del calzado español, "basado en el diseño, la calidad y la innovación, y favorecer una respuesta más coordinada frente a las copias y falsificaciones".
Blindaje frente a la moda de baja calidad y de fuera de la UE
Vías que se están impulsando desde el sector y las patronales hace años, así como las líneas de ayuda de la administración, para poder buscar su sitio frente al incremento de la moda ultra fast-fashion, que llega desde fuera de la Unión Europea sin apenas pagar impuestos, lo que acaba dañando la competitividad del zapato made in Spain, si bien sigue teniendo muy buen posicionamiento en mercados que consumen calzado de calidad, como pueda ser EEUU.
Esta iniciativa nace ahora precisamente en un contexto en el que las organizaciones apuntan que "la agilidad y la especialización son esenciales para proteger la competitividad de las empresas". Enfatizando justo en la celeridad de la mencionada actuación judicial ante la reciente falsificación de Pikolinos. Lo ven como "una auténtica revolución procesal y que ha permitido incautar de forma inmediata más de 2.000 pares de calzado presuntamente infractores, reforzando la capacidad de respuesta ágil frente a posibles copias".
Aprovechar el ecosistema especializado en la provincia
Además del mencionado Tribunal de Instancia, recuerdan que en la provincia está la Euipo, la Cámara de Comercio de Alicante y el Magister Lvcentinvs de la Universidad de Alicante. Un ecosistema desde el que el Observatorio trabajará para reforzar la colaboración con estos y otros agentes competentes, así como impulsar informes, estudios y buenas prácticas que ayuden a las empresas, especialmente pymes, a proteger sus marcas, diseños y otros activos intangibles.
Por ahora, estas nueva plataforma ya ha elaborado una infografía con un protocolo de protección de diseños para facilitar a las empresas una respuesta más rápida y preventiva ante posibles infracciones. Asimismo, se ha celebrado una jornada de trabajo con magistrados del Tribunal de Marca y Diseño de la Unión Europea de Alicante, en la que empresas del sector explicaron los procesos de diseño y fabricación del calzado y pudieron conocer las herramientas de la Justicia para reforzar la protección de sus derechos.
Apuntan a que en un mercado global definido por la moda ultra fast-fashion y la proliferación de falsificaciones, "proteger el diseño es una cuestión estratégica para preservar el valor añadido, la reputación, el empleo y la capacidad innovadora del sector". De hecho, en el marco de la celebración de eventos como Futurmoda, este año ya se firmó un protocolo entre patronales de calzado como de la industria auxiliar, la de componentes, para hacer un llamamiento a las administraciones por este problema. Esperan que el pasaporte digital de la Unión Europea, que para el ámbito zapatero entra en vigor en 2030, pueda suponer un espaldarazo por la trazabilidad.
Aunque aún queda tiempo. Mientras tanto, el sector valora que con el impulso de este observatorio, el Opic, "el calzado español avanza hacia una respuesta más coordinada, especializada y eficaz frente a las infracciones de propiedad intelectual".