VALÈNCIA. En el colegio, todos los días, se aprende algo nuevo. A leer, a escribir, a pintar sin salirse de las líneas y algún dato curioso de algún compañero. Hay también quienes, cuando están en horario escolar, juegan a hacer alguna que otra travesura para entretenerse y pasar el rato. En el colegio que se dibuja en el libro Oli y su amigo de metal (Editorial Gusanillo) todo es posible, gracias a Oli, una niña inventora y apasionada por el mundo que le rodea y la tecnología.
En su taller convierte “cualquier cachivache en algo extraordinario” y consigue que cada día en la escuela sea algo nuevo. Para darle vida están dos docentes y creadoras que se encargan de que llegue siempre puntual a clase; ellas son María Eugenia Bertó y Diana Victoria Banu, quienes junto a la ilustradora Lara Ferrer dan vida a esta historia que publica la editorial valenciana Gusanillo, que se presentará el 20 de octubre a las 18 horas en el Centre Cultural Escorxador y que es apta para niños y niñas a partir de siete años.
Una vez Oli entra a las vidas de Bertó y Banu, las dos se dejan llevar junto a esta juguetona niña que pasea por los pasillos del colegio en su silla de ruedas. A seis manos empiezan a formar parte del club de robótica que crea Oli en el colegio, en el que consigue dar vida a Adri, su ciberamigo con el que se tendrá que enfrentar a un gran misterio dentro de clase. Combinando aventura, humor y ciencia, Bertó y Banu componen un libro que es una oda a la creatividad, la invención y que pone el foco en las mujeres científicas.
Dentro del taller de robótica que organizan Oli y Adri empiezan a pasar cosas misteriosas sobre las que Bertó y Banu escriben el relato que nace inspirado desde las aulas. “Ambas somos docentes y queremos hacer justicia con la mujer en la ciencia. Nos interesa mostrar a una niña activa como Oli, que es capaz de todo y que se atreve a inventar y jugar con lo que le rodea. Como profesoras nos gusta también contar la historia de las mujeres científicas cuya historia ha sido silenciada durante años”, destaca Banu.

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- Imágenes cedidas por Editorial Gusanillo
Junto a ella, Bertó señala que este trabajo cuenta con una protagonista que va en silla de ruedas, y eso no le impide investigar y luchar. De hecho, su discapacidad, no se hace protagonista de la novela. “Es una niña que juega y que se divierte, que va al colegio sola y que no tiene ningún impedimento por su discapacidad, lo que hace es descubrir el mundo que le rodea e investigar junto a su amigo robot”. Juntándose a escribir los viernes tras dar clases, ambas docentes encuentran una forma muy creativa y fluida de crear Oli y su amigo de metal.
Siguiendo un misterio que tiene un gran plot twist que dejará fascinados a madres y niñas, ambas juegan con la ficción y la fantasía, siguiendo el viaje del héroe de Oli. “Nos apetece salirnos de los cuentos infantiles que tienen poca trama; nos interesa crear un misterio que enganche y que fomente un ámbito de lectura entre los más pequeños”, destacan las autoras, que toman como referencia libros -con protagonistas mujeres- como Puck detective.
Centrándose también en los personajes que rodean a Oli y a Adri, Bertó y Banu hacen que el lector forme parte del curso escolar del libro. A través de las ilustraciones de Lara Ferrer, crean un libro en el que dan ganas de jugar y pasarlo bien mientras se investiga y se aprende. Lo hacen en el universo de Oli, una niña con tanta historia que sus creadoras ya la imaginan dentro de una saga… Y ahora solo queda preguntarse, ¿qué misterios le aguardarán en su siguiente aventura?

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- Imágenes cedidas por Editorial Gusanillo