VALÈNCIA. Dispone de dos plantas, cuenta con 980 metros cuadrados útiles y está ubicado en el corazón de Mislata. Nada más entrar, a la derecha, hay un cuadro enorme de un desnudo del actor valenciano Miguel Ángel Silvestre. Podría ser el anuncio de un piso imposible de pagar, pero en realidad se trata de una invitación a conocer la obra del artista, escultor y fotógrafo Miquel Navarro (Mislata, 1945) que acaba de abrir las puertas de su casa museo en el corazón del municipio, o como él prefiere llamarlo, La Casa Taller.
El inmueble por fin muestra sus tesoros al público tras cuatro años de incansable trabajo, un nuevo hogar que custodia gran parte de su producción, con más de cuatrocientas obras expuestas del autor y un almacén que cuenta con una cantidad de piezas con la que, asegura el propio artista, se “podrían renovar las exposiciones cada medio año”.

Dividida en cuatro espacios clave -una sala de exposiciones temporales, una zona de estudio diáfana con grandes esculturas, una sala con cuadros, pinturas y fotografías y otra que parece más bien una biblioteca- Navarro invita a quienes quieran acercarse a su obra a conocer la casa bien de cerca, un espacio que convierte a Mislata, junto a Nueva York, Chicago o Madrid, en uno de los focos donde encontrarse con el artista, único español vivo con obra en la Colección Unesco.
Sobre lo que fue una droguería que adquirió hace cincuenta años, se erige ahora un espacio en el que se pueden contemplar “las ideas embrionarias de su obra”, que van desde sus primeros monigotes de barro hasta sus bocetos, pasando por los libros que le inspiran a crear. “Sigo trabajando y hago de todo, en La Casa Taller se pueden ver desde mis esculturas hasta mis fotografías. Lo mismo he hecho películas que dibujo porque soy un artista muy mixto”, destaca paseando por una de las salas que está plagada de su esencia.

"Mi obra está ahora en casa"
Con la voz un poco ronca y unos caramelos de limón que le permiten explicar las características del espacio en su encuentro con los medios, el artista explica emocionado que La Casa Taller es “un sueño cumplido” que le ayuda a mostrar su obra de manera permanente. “Mi obra está ahora en casa, en un lugar en el que hay una visión de quién soy, aunque aquí no cabe El Parotet -una de sus construcciones más emblemáticas–. Tener obra por todo el mundo y poder verla casi toda en un mismo espacio es una declaración de intenciones”.
Entre sus emblemáticas ciudades y construcciones, y preguntado por su relación con la arquitectura, señala que “admira la profesión aunque no la practica”, y quiere ser recordado como artista multidisciplinar ante todo: “El arte no es funcional, pero sirve para el alma. Juego con la arquitectura a imaginar espacios y piezas pero sin confundirme”. Lo hace desde el punto de vista del artista, sin confundirse de profesión: “Creo que los arquitectos se equivocan cuando se ponen en modo artista. Yo no entro en este terreno, pero con casi todas las artes me siento realizado”, destaca.
Con una proyección de una película propia que suena de fondo en la sala, a todo volumen, se entiende por qué está afónico antes de la gran inauguración del espacio, que tuvo lugar en la tarde del jueves y en la que reunió a amigos, artistas y conocidos. Arropado por el alcalde de Mislata, Carlos Fernández Bielsa, Navarro destaca también la importancia de la labor de la Fundació Miquel Navarro -constituida en julio del 2020- para la adaptación de este espacio que se concibe “como centro de encuentro entre arte, educación y cultura”.

- Foto: LA CASA TALLER
Mislata, territorio Navarro
Las piezas más icónicas de Navarro se exponen en el lugar en el que fueron concebidas. Para Bielsa esto es un regalo tanto para quienes no conocen al artista como para quienes son de Mislata y le ven como un vecino más. “Que esta muestra no esté en Madrid ni París y que se exponga en Mislata es algo muy grande. Estamos celebrando la obra de Miquel Navarro en vida, que no es algo muy habitual, y después de cuatro años hemos podido abrir las puertas al fin de un espacio que busca promocionar la cultura y promover el legado y la obra del artista”.
Bajando la calle está su casa y actual estudio, en el que ahora mismo trabaja en finalizar su serie de arquitecturas, con las que “imagina paisajes urbanos” inspirado por el territorio valenciano. Aunque una enorme parte de su vida y obra está ahora expuesta en La Casa Taller Navarro señala que, para crear en activo, quiere seguir manteniendo su privacidad porque “no es la Lola Flores”, y no quiere exponerse tanto. Este nuevo hogar es más bien la casa de sus obras, que se muestran por fin donde fueron creadas y que le ayudan a explicar sus procesos creativos que ha ido puliendo desde hace más de medio siglo: “Estas piezas resuelven momentos de indecisión que he tenido alguna vez en la vida. Ahora estoy contento con el resultado, pero creo que aún tengo cosas que aprender”.

En torno a 400 obras
La danza, la música, la fotografía y hasta los materiales con los que crea sus piezas forman parte del ecosistema del artista que se despliega a lo largo de cuatro enormes salas. En lo emocional, este proyecto es “un regalo”, que en números se resuelve en una donación de 81 esculturas, 83 fotografías, 51 acuarelas, 53 serigrafías, 9 pinturas, 43 dibujos, 7 collages y más de 25 carteles, así como varias películas y documentales creadas por Navarro, una colección que Bielsa espera que vaya mutando a través de algunas piezas de coleccionistas, a quienes Navarro llama a acercarse al espacio, o a través de las que se donaron al IVAM.
“Esperamos que el IVAM pueda cedernos temporalmente alguna de las más de quinientas piezas que tienen de Navarro. Queremos abrir vías de colaboración con el museo en un futuro”, ha señalado Bielsa en la presentación de este espacio. Aunque no sea la Lola Flores, el artista espera que vengan “todos a verle” y a celebrar su legado con él, que “sigue vivo”. Con alegría, afonía y muchas ganas de seguir creando, Navarro cede el que fuera su taller durante tantos años para poder inspirar a nuevos creadores y artistas, aunque les anima a crear su propio camino.
“Hay recursos que pueden servir de inspiración, pero yo lo que deseo es que el visitante observe la obra y tenga libertad de opinión. Ni siquiera deseo que le guste; lo que quiero es que salga inspirado y que aprenda. Hay que practicar los oficios artísticos, y hay que tocar para saber crear”. Tocar ciudades imaginarias con la punta de los dedos y bailar al son de las melodías que inspiran a Navarro, un artista “mixto” y trabajador que muestra sus procesos con cariño y cuidado en la ciudad que le vio nacer y crecer, desde los primeros muñecos de barro hasta las alturas de La Pantera Rosa.
Inauguración
Al acto de inauguración, este jueves por la tarde, acudieron, además de Bielsa, la ministra de Ciencia y secretaria general del PSPV, Diana Morant; el expresidente de la Generalitat Ximo Puig; la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso; el gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, Nicolás Bugeda, y el concejal de Cultura del Ayuntamiento de València, José Luis Moreno, además de figuras destacadas del mundo de la cultura.
