Cultura

Miguel Noguera: "Soy partidario de que vuelva la mili porque aporta valores"

El alicantino debuta en la literatura con una novela erótica que presenta este martes, 10 de febrero, a las 19:30 horas, en la librería 80 Mundos

  • Miguel Noguera con el libro en su comercio local El Viejo Zapatero
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

ALICANTE. Miguel Noguera ha pasado media vida entre hormas, cuero y palabras. Es un conocido zapatero de la calle Quintana, pero también voz reconocible de Alicante en la Onda, el espacio radiofónico conducido por Luz Sigüenza en Onda Cero, y ahora el alicantino debuta en la literatura con una novela erótica que presenta este martes, 10 de febrero, a las 19:30 horas, en la librería 80 Mundos

Cuando el uniforme se convierte en piel no es solo una novela erótica, porque es el relato autobiográfico de un despertar. El autor tenía 18 años cuando llegó a la base militar de València, a finales de los años ochenta. Venía de Alicante, con poca experiencia fuera de casa y con una novia esperándolo. “De repente me encuentro con cinco mil hombres y para mí fue una liberación; se me abrió todo un mundo”, confiesa.

El libro arranca en ese primer impacto: la entrega del uniforme, la sensación de extrañeza, la pregunta íntima —¿qué hago yo aquí?— y el inicio de algo que no sabía nombrar. “El primer capítulo es ese momento en el que te dan el uniforme; ahí ya empieza la novela”. Lo que sigue es una sucesión de escenas cotidianas como las primeras noches en las literas, las duchas compartidas, las miradas o los silencios, que van construyendo un clima de tensión y descubrimiento.

Más necesidad que identidad

Noguera insiste en que no hay artificio. “Lo erótico es real; totalmente real”. La novela, según subraya el escritor, no inventa deseos, sino que los narra. Y lo hace desde un lugar que huye del porno y busca el afecto. “Quería una novela erótica contada con gusto; que fuesen historias bonitas”, afirma. Frente a la visión generalizada de la mili como una experiencia traumática, él reivindica la suya. “Hay gente que me pregunta cómo me puede gustar la mili, pero es que yo lo disfruté mucho”, recuerda.

El eje del libro no es la orientación sexual, sino la necesidad. La necesidad del contacto físico, del abrazo, de la piel. “No necesariamente tiene que ser gente gay; es la necesidad de tener contacto con tu mejor compañero, con tu amigo”, explica el autor. En un contexto de encierro, jerarquía y convivencia forzada, las emociones se intensifican. “Puedes confundirlo con amor, pero muchas veces no es amor, sino necesidad”, asegura.

Esa lectura atraviesa toda la novela. Algunas historias derivan en encuentros sexuales; otras se quedan en la palabra, en la compañía, en la confusión emocional. “Uno de los protagonistas vive una historia de amor sin sexo. Es solo hablar, sentirse, confundirse”. Todo sucede en una época concreta —finales de los ochenta—, cuando el silencio era una forma de supervivencia. “Hay que pensar en el momento histórico. Mucha gente ha enterrado esa parte de su vida”.

  • Miguel Noguera con el libro en su comercio local El Viejo Zapatero

Lo que no se había contado de la mili

Los nombres, por eso, son ficticios. Las vivencias no. “Todo es real, incluso un suicidio que aparece en el libro, pero los nombres están cambiados porque la gente está casada y tiene su vida”, revela. Y es que, con la publicación, el pasado regresó de forma inesperada. Dos de los protagonistas reales contactaron con él a través de redes sociales. “Sin que yo los buscara, me dijeron quiénes eran y que estaban nerviosos”. Ambos han leído el libro. “Les ha removido muchos recuerdo y también me han llamado cabrón por contarlo”, dice entre risas.

El título no fue inmediato. Costó. Pero terminó imponiéndose por su carga simbólica. “El uniforme acaba siendo la piel del protagonista”, describe. No como disfraz, sino como segunda piel que lo contiene todo: disciplina, deseo, miedo, afecto. Una metáfora que trasciende lo militar y habla de cualquier espacio cerrado donde el cuerpo y la identidad se ponen a prueba.

Noguera cree que parte del interés del libro está en contar lo que no se ha contado. “Siempre se ha hablado de la mili desde fuera, desde lo militar, pero no de lo que pasa dentro, a nivel personal”. Y lanza una idea incómoda: lo que narra no fue excepcional. “Es algo generalizado; ha pasado siempre y sigue pasando”.

Valores, disciplina y pertenencia

Desde esa experiencia, sorprende su posicionamiento a favor del servicio militar obligatorio. “Soy partidario de que vuelva la mili”. No lo dice desde la nostalgia, sino desde la convicción de que aporta valores. “Respeto, disciplina, jerarquía, educación; da igual de dónde vengas, porque allí todos son iguales y todos llevan el mismo uniforme”. Para él, formar parte, aunque sea de forma breve, de un sistema de defensa común genera conciencia colectiva. “Te hace entender la importancia de la seguridad y de pertenecer a un país”.

Mientras prepara la segunda parte de la novela —que abarcará los últimos meses de su servicio militar y que espera tener lista para verano—, Noguera asiste con cierto vértigo al recorrido de su debut literario. Lo que nació como un ejercicio íntimo de memoria, casi como un diario, se ha convertido en un relato compartido con numeroso público. Una experiencia silenciada durante décadas y que ahora ha transformado en literatura.

Recibe toda la actualidad
Alicante Plaza

Recibe toda la actualidad de Alicante Plaza en tu correo