VALÈNCIA. En los meses previos a cada cita electoral son ya casi un ritual los habituales contactos entre los distintos partidos a la izquierda del Partido Socialista como escenificación de una unidad aclamada por las bases y teóricamente deseada por las direcciones, pero que tiende a enturbiarse cuando se acerca la hora de la verdad y los discursos bienintencionados sobre la confluencia deben plasmarse, negro sobre blanco, en el reparto de puestos en las listas.
Tras la Dana, la plaza valenciana se ha consolidado además como uno de los territorios donde el bloque de izquierdas conserva esperanzas de pelear por recuperar el gobierno autonómico en 2027. Un escenario que apremia las maniobras previas para asegurar que ningún voto a la izquierda del PSPV quede arrinconado por debajo de la barrera del 5%.
Una mesa redonda este sábado une a varios líderes de la izquierda
Precisamente, este mismo sábado, la mesa redonda Nous reptes polítics del País Valencià reunirá a la coordinadora autonómica de Podem, María Teresa Pérez junto a Rosa Pérez Garijo (EUPV), Domènec Garcia (ERPV) y Carles Esteve (Iniciativa-Compromís).
En este escenario, la dirección autonómica de Podem, liderada por Pérez —quien prevé concurrir a las primarias de su formación para la candidatura a la Generalitat—, admite la existencia de contactos con Compromís para explorar opciones de unidad. Desde la formación morada asumen que la prioridad estratégica pasa por desalojar al bloque de la derecha de la Generalitat y constatan que existe disposición de negociar, si bien puntualizan que por ahora solo se han mantenido conversaciones informales.

- Joan Baldoví (Compromís).
- Foto: EP/ROBER SOLSONA
Un acuerdo para que "solo haya cuatro papeletas"
De hecho, aunque Més, el partido mayoritario de la coalición, rechaza la “sopa de siglas” y defiende la "fortaleza" de la marca Compromís como referente indiscutible frente a fuerzas hoy extraparlamentarias como Podem o EUPV, el propio Joan Baldoví ha venido reconociendo en las últimas semanas que no se pueden permitir el lujo de que haya más de una lista a la izquierda del PSPV en 2027 y que hay que "acelerar" los contactos para que "haya solo cuatro papeletas".
Esta necesidad de apertura se ve respaldada por los movimientos en el Ayuntamiento de València, donde Més ha cedido el liderazgo de la candidatura a Mónica Oltra (Iniciativa), firme partidaria de incorporar otros perfiles de la izquierda más allá de Compromís.
Pero la madre del cordero llegará a la hora de ordenar los nombres en unas listas donde sencillamente no caben todos. Compromís ya debe encajar de por sí las cuotas de sus tres partidos, y la posición de debilidad con la que acuden actores como Podem, EUPV o ERPV —sin representación— reducirá su margen para exigir puestos de salida en una negociación siempre enturbiada por las viejas rencillas del espacio progresista.