VALÈNCIA (EP). La Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (Femeval) y el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Valencia (Cogiti Valencia) han propuesto diferentes medidas para reponer instalaciones "esenciales" frente a fenómenos climáticos extremos.
Así lo han indicado durante la celebración de dos jornadas para cerca de 40 entidades públicas y privadas --que han puesto toda su estructura y medios para hacer frente a las consecuencias de la dana-- para reflexionar sobre las lecciones aprendidas de una catástrofe, que a su juicio "ha sacado a la luz una lista de carencias y errores en su gestión que deberán ser subsanadas de cara al futuro", según han indicado ambas entidades en un comunicado.
La segunda sesión, celebrada este miércoles, se ha centrado en el impacto de la riada en instalaciones esenciales, como son la electricidad, agua, gas y ascensores. Ha contado con la participación del Comisionado del Gobierno para la reconstrucción y reparación de la dana, José María Ángel, y la dirección general de Energía y Minas, ASELEC, ASEIF, ASCENCOVAL, FEMEVAL, COGITI Valencia, i-DE Iberdrola, Naturgy, Global Omnium, Hidraqua, Colegio de Administradores de Fincas, CERMI- CV, Quality Brokers, Peritajes de Instalaciones, Instituto Empresarial de l'Horta Sud y los Ayuntamientos de Paiporta, Aldaia y Catarroja.
En la jornada, se ha puesto de relieve la "esencialidad" de las empresas instaladoras y compañías suministradoras. "Si alguna lección nos ha dejado la dana es su capacidad de respuesta para servir a la sociedad con una actuación que ha sido, sencillamente, extraordinaria y ejemplar", ha destacado el presidente de Femeval, Vicente Lafuente.
En este sentido, consideran que como "medidas prioritarias" a futuro "se hace imprescindible pautar una secuencia de actuaciones que permita coordinar a todas las empresas instaladoras y suministradores energéticos, que deben intervenir desde que se produce la catástrofe para, así, agilizar la reposición, garantizar una mayor seguridad y evitar costes innecesarios".
En la misma línea, recalcan la conveniencia del despliegue de un nuevo procedimiento para la revisión, preinspección y registro de instalaciones afectadas por la dana que garantice que, tras su nueva puesta en servicio, siguen cumpliendo la reglamentación en materia de Seguridad Industrial.
Asimismo, se ha incidido en que "se deben agilizar y simplificar las normativas para que no se conviertan en un freno". Otro de los puntos clave del debate ha girado en torno a la necesidad de acometer inversiones en infraestructuras energéticas necesarias para "mantener la robustez de la red actual y, con ello, evitar que catástrofes como la ocurrida tengan un efecto devastador".
Como soluciones innovadoras para la reconstrucción, se considera "prioritaria" la implantación sistematizada y masiva de forma territorial de dispositivos de mantenimiento y control remoto de instalaciones; infraestructuras ciberseguras; incorporar energías renovables descentralizadas, como el autoconsumo solar fotovoltaico, tanto individual como colectivo; o District heatings promovidos por Ayuntamientos que dotan de un sistema de suministro de agua caliente sanitaria y calefacción, energéticamente eficiente, entre otras.
Registro de parque de ascensores
También han considerado que se deben crear comunidades energéticas en barrios y polígonos industriales, e impulsar la infraestructura para la recarga de vehículos eléctricos, especialmente ahora que gran parte del parque automovilístico debe ser renovado.
La reposición de ascensores ha centrado también el foco de atención, ya que "ha acusado la misma problemática que la gestión de residuos, al tener que cuadruplicar la actividad que se acomete en un año". Al respecto, ven necesario tener un registro de parque de ascensores afectados en función de su gravedad en el que se refleje aquellos que dan servicio a personas con necesidades especiales de movilidad.
Esta actuación, ha agregado, permitiría la priorización de actuaciones en elevadores que requieren de intervenciones urgentes. Se apunta también la conveniencia de valorar preferentemente la instalación de ascensores a cota cero o la utilización de ascensores eléctricos en zonas inundables, en detrimento de los hidráulicos.
"Falta de personal cualificado"
Otra de las medidas destacadas en esta segunda sesión de las jornadas es la implantación de protocolos que aglutinen capacidades industriales en torno a las necesidades de fabricación ante una emergencia, como pueden ser puertas automáticas, cerrajería, carpintería metálica o centros de control de mandos.
También han recalcado la importancia de la colaboración público-privada como "vía indiscutible para dar respuesta a la emergencia y que debe instaurarse ya".
Los expertos han coincidido en que la dana ha evidenciado "la falta de personal cualificado, especialmente en los oficios y profesiones necesarias para la reconstrucción". Por ello, ha pedido la puesta en marcha de planes de formación, recolocación y recualificación de profesionales hacia los sectores económicos que "han detectado que hace falta más personal para trabajar en la zona afectada por la riada."
Por último, se ha incidido sobre la importancia de disponer de canales de comunicación "ágiles", que incluya la lengua de signos, desde donde se emita información de utilidad para "no generar confusión entre la población ni discriminación a la población más vulnerable".