VALÈNCIA (EFE). La organización Acció Ecologista-Agró afirma que un año y medio después de la Dana de octubre de 2024 las aguas residuales de Catarroja, y posiblemente de otros municipios, siguen "fluyendo continuamente" hacia el parque natural de la Albufera y pide a las administraciones competentes que arbitren medidas para solucionar esta situación.
La Generalitat ha informado de que está en contacto con el Ayuntamiento de Catarroja para solucionar este problema derivado de la red del alcantarillado y la canalización de aguas pluviales.
Fuentes de la Conselleria de Medio Ambiente matizan que este episodio de vertidos es reciente y en cuanto fue detectado, las diferentes Administraciones tomaron medidas en el asunto y se está tramitando un contrato de emergencia para empezar las obras a la mayor brevedad posible.
Añade que el problema radica en que parte de un muro de la red ha cedido y provoca que cuando hay un exceso de aguas pluviales se desborde la canalización y que la rotura no se produjo en la Dana, "aunque es evidente que el episodio pudo deteriorar la infraestructura que en los últimos días ha cedido parcialmente".
Durante la Dana, agrega, el episodio más significativo se produjo al romperse el colector del barranco del Poyo, que sí provocaba una afección mucho más significativa.
En diciembre de 2024, indican desde la Conselleria, tras unas obras de emergencias se detuvo el vertido y posteriormente se llevaron a cabo otras actuaciones para realizar una infraestructura definitiva.
"De forma paralela, desde la Generalitat y en colaboración con otras administraciones se trabaja para mejorar el estado del agua de La Albufera y, entre otras cosas, durante los últimos meses se ha mejorado la monitorización del lago, lo que permite identificar de una forma rápida vertidos como este", informan las mismas fuentes.
También se han retirado toneladas de residuos en los municipios ribereños (incluidos considerados peligrosos con un procedimiento específico) e impulsado una batimetría para conocer la morfología del lago tras la Dana de cara a un dragado selectivo.
Estado ecológico del lago
Acció Ecologista-Agró recuerda que la Albufera arrastra desde hace más de 50 años el problema de las aguas residuales y "está lejos de su buen estado ecológico", que la Directiva Marco del Agua europea define como un ecosistema de aguas transparentes, con abundante vegetación sumergida y de ribera y una rica biodiversidad de organismos acuáticos vertebrados e invertebrados.
El desbordamiento del barranco del Poyo, recuerda, esparció una enorme cantidad de residuos de todo tipo por la zona norte del parque natural, afectando principalmente a los marjales de Catarroja, Massanassa, Alfafar, Albal y Silla.
Aunque parte de los residuos más gordos se han retirado, la fracción de menor tamaño ha acabado diseminada por gran parte del humedal, indica la organización ecologista en un comunicado.
"La 'barrancada' también se llevó una buena parte de las infraestructuras de saneamiento, alcantarillados y depuradoras, que tantos años habían costado de implantar, y se generó una aguda contaminación persistente de las aguas que fluyen hacia La Albufera, y que las administraciones públicas competentes, casi inmediatamente, el 4 de diciembre de 2024, se apresuraron a asegurar que ya se había revertido, logrando el 'derrame cero'", añade.
Acció Ecologista-Agró denuncia que actualmente las aguas residuales de Catarroja, y "sospechan" que también las de las otras poblaciones afectadas, "han estado fluyendo continuamente hacia la Albufera, contaminando gravemente el puerto y el canal que desagua en el lago".
A su juicio, esta situación muestra una "baja preocupación" por la recuperación del agua que alimenta el humedal.
Indica asimismo que los datos publicados por la Conselleria de Medio Ambiente "lo confirman" y hay constancia de concentraciones "muy altas" de sustancias y parámetros fisicoquímicos propias de contaminación fecal e industrial, como por ejemplo fósforo total, compuestos nitrogenados, DBO (demanda bioquímica de oxígeno) o
sólidos en suspensión, entro otros, "con efectos incluso tóxicos sobre la fauna acuática".
"Esto provocará anoxias y los problemas se acentuarán a medida que suben las temperaturas de cara en verano", advierte.
Acció Ecologista considera "prioritario" que todas las administraciones competentes "arbitren y faciliten actuaciones para cortar radicalmente, con carácter urgente, esta entrada masiva de aguas residuales en el humedal".
"Este año celebramos 40 años de la declaración del Parque por cierto, y no se ven acciones efectivas para enderezar de forma sustancial su estado ambiental", afirma.
Recuerda que el Ministerio ha presentado el 'Plan de actuaciones para la recuperación y mejora de la resiliencia de la Albufera', con una dotación presupuestaria de 56,3 millones de euros, que ascienden a 132,5 millones si se suman otras actuaciones suyas ya en marcha que también impactan en el espacio.
Respecto al 'Plan de Acción Integral para la Recuperación Ecológica de La Albufera' de la Generalitat Valenciana se hablaba de 100 millones de euros ya destinados en su plan de choque/plan de acción para recuperar La Albufera después de las inundaciones y 15 millones extra para el dragado selectivo y la eliminación de excesos de sedimentos.
"Con tantos millones previstos esperamos y deseamos de todo corazón que se recuerden de este problema continuo y recurrente, y se hagan por fin actuaciones que bloqueen las llegadas de aguas residuales", reclama Acció Ecologista-Agró.
Pide asimismo que se tengan en consideración las recomendaciones recogidas en la 'Estrategia de gestión de aguas residuales y pluviales, del área metropolitana de València y l'Horta Sur', que pueden contribuir a recuperar la calidad del agua del parque y reducir sustancialmente la entrada de aguas residuales desde el área más poblada de su entorno.