ELCHE (EFE).- Las aerolíneas españolas prevén un verano al alza en los asientos programados, del 5,7 %, con subidas mayores en los vuelos intraeuropeos e intercontinentales, pese a la situación geopolítica, un crecimiento que llega al 14,1 % en Alicante, y no ven riesgos de escasez de queroseno que frenen los movimientos porque en España la capacidad de refino es muy alta.
El presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), Javier Gándara, admite que la demanda podría resentirse en caso de que se produjeran subidas en los precios de los billetes pero, al tiempo, habrá un efecto positivo del desplazamiento de viajeros desde las zonas del conflicto hacia España.
Es difícil prever ahora si habrá subidas en los precios de los billetes, ha dicho, porque las compañías tendrán que decidir si optan por asumir en sus cuentas de resultados el incremento de los combustibles o lo trasladan a precios. Tampoco anticipa cancelaciones de vuelos. Ha explicado este martes en una rueda de prensa que el suministro de combustible está garantizado, y que los productores están reforzando su producción.
En España se refina entre un 80 y un 85 % del combustible que usan las compañías aquí, y solo un 11,4 % del crudo que se importa procede de la zona del conflicto, aunque Gándara ha aprovechado para pedir un aumento de la producción de combustible sostenible de aviación (SAF en inglés).

- El presidente de ALA, Javier Gándara, en una imagen de archivo -
- Foto: MATIAS CHIOFALO/EP
El queroseno ha doblado su precio
El conflicto en Oriente Medio no tiene un efecto significativo para las aerolíneas españolas, ya que el tráfico hacia la zona apenas representa un 1,5 % de sus movimientos, pero sí en los precios del combustible de aviación, el queroseno o 'jet fuel', que ha subido muy por encima de lo que lo ha hecho el precio del petróleo, porque el proceso de refino y la logística son más caros.
Así, si desde el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, a finales de febrero, el precio del barril de crudo ha subido un 60 %, el del 'jet fuel' lo ha hecho en un 100 %, desde los 700 dólares por tonelada métrica hasta los 1.400-1.500 dólares actuales
Las compañías españolas, y la europeas en general -contra lo que ocurre en Estados Unidos- tienen coberturas financieras para sus costes de combustible con varios trimestre de antelación (un 70-80 % ya cubierto para el verano), lo que les permite encajar mejor la fuerte subida de precios, aunque ahora ya se están aprovisionando para más adelante a los elevados precios actuales.
Casi 260 millones de asientos para el verano
España puede verse beneficiada por desplazamientos de turistas desde el Mediterráneo oriental, con destinos que compiten con España, como Turquía, hacia las costas nacionales.
Por contra, una disminución de la renta disponible si la guerra en Irán sigue impactando en los precios podría retener algo la demanda de viajes.
En toda la temporada recién comenzada las compañías tienen programados casi 260 millones de asientos, el 5,7 % más que un año antes. Entre enero y marzo ha subido un 3,2 %.
En el caso de Alicante el número de asientos programados es de casi 16,9 millones, un 14,1 % más.
Las evoluciones son desiguales en el tráfico nacional (caída del 1,3 %, hasta 43,8 millones de pasajeros) y en el intraeuropeo (sube el 5,3 %, a 80,9 millones) y el intercontinental (avanza el 10,3 %, a 15,3 millones totales).
El tráfico nacional ha empezado a modularse tras las fortísimas alzas postcovid y, por comunidades, destaca la caída de Canarias en un 2,5 %, porque la base de partida, el verano del año pasado, tuvo crecimientos de dos dígitos.
En su balance del invierno pasado (entre octubre de 2025 y finales de marzo pasado) ALA registra un aumento del 2,3 % en los vuelos, hasta 1,03 millones, aunque, como cada vez se operan aviones más grandes y con mayor ocupación, el crecimiento en pasajeros fue del 3,7 % (algo más de 140 millones