ALICANTE. La Asociación de Vecinos Juntos Avanzamos del distrito de Playa de San Juan, en Alicante, eleva el tono y señala directamente a "la clase política como responsable del abandono sistemático" que sufre el barrio. "Tras 11 años de reivindicaciones", la entidad vecinal denuncia, a través de un comunicado, "que la falta de un nuevo centro de salud ha dejado de ser un problema técnico para convertirse en una decisión política deliberada". "Con 80.000 vecinos censados y una población que se cuadriplica en verano hasta alcanzar los 300.000 usuarios, el Distrito 4 sobrevive con el centro de salud de Cabo Huertas y un consultorio en la avenida Bruselas que presenta deficiencias graves e insalubridad por la presencia de roedores en los falsos techos", detallan sus portavoces.
La asociación reitera su apoyo a que otros barrios de la ciudad "vean por fin sus infraestructuras sanitarias en marcha". Sin embargo, destaca que "esto evidencia una realidad dolorosa: la Administración tiene capacidad de actuación, pero decide no priorizar la zona de mayor crecimiento y presión asistencial de Alicante".
"Nos alegramos sinceramente por los vecinos de El Garbinet y La Torreta, que ya tienen las máquinas trabajando en sus centros de salud. Pero es indignante que nosotros, con una población muchísimo mayor, sigamos esperando. Esto es una decisión política. Por eso se lo reclamamos con contundencia a todos los responsables políticos: a quienes gestionan y a quienes pretenden hacerlo. Nos están ignorando activamente", afirma el presidente de la asociación.
Movilización histórica en junio
Así, sostienen que "la paciencia de los vecinos ha llegado a su fin". La asociación se siente "avergonzada" de "tener que mendigar servicios básicos ante representantes elegidos por el pueblo que no aportan soluciones tangibles". En este sentido, plantea un ultimátum. "Si antes de junio no se produce una reunión al más alto nivel con el president de la Generalitat y un compromiso real, el Distrito 4 se movilizará". La asociación advierte de que "la protesta será contundente y empleará todos sus recursos para que la participación vecinal sea masiva".
"Nuestra salud y la de nuestras familias no es negociable. Hemos agotado la vía del diálogo; si la política nos da la espalda, los vecinos responderemos en la calle", concluyen desde la directiva.