ALICANTE. El futuro del Teatro Principal de Alicante comienza a perfilarse. El equipo formado por Galiano Garrigós Arquitectos y Consultoría Ypido encargado de redactar su plan director, y definir sus usos, sus necesidades, sus carencias y sus deficiencias para diseñar su rehabilitación integral, inició el pasado 17 de junio la fase inicial de esos trabajos que deben quedar concluidos a finales de este año. A partir de ahí, se podrán poner en marcha las primeras actuaciones sobre el edificio, justo cuando cumplirá 180 años de historia, después de que se hayan anunciado varios plazos previos desde mediados del pasado mandato.
El objetivo de ese plan director es que el coliseo mantenga la esencia del conjunto de elementos arquitectónicos que lo configuran desde su apertura al público. Y que, a la vez, incorpore recursos y comodidades del siglo XXI. De ahí que, de entrada, también se esté empleando tecnología puntera para ofrecer un diagnóstico certero del inmueble, y para moldear su restauración y puesta al día, de modo que el inmueble pueda seguir celebrando aniversarios a pleno rendimiento.
Así, esa fase inicial de planificación consiste en la toma de datos sobre su estado actual, mediante el empleo de tecnología LIDAR y fotogametría: un sistema de teledetección que utiliza luz láser para medir distancias y crear mapas o modelos tridimensionales de alta precisión. El equipo de la UTE responsable del encargo emplea, en concreto, dos láser-escáner para completar el levantamiento geométrico del edificio. Esa información se apoya, después, con fotografía lo que permite tener una radiografía milimétrica del inmueble que resulta clave para identificar las patologías del edificio, como filtraciones de agua o el deterioro de elementos estructurales y ornamentales. En suma, se trata de documentar la situación del inmueble para generar un modelado 3D con el uso de herramientas BIM, según precisan fuentes consultadas.
Ese sistema permite generar información minuciosa sobre todo tipo de detalles, como pueden ser las molduras y las decoraciones del patio de butacas, para detectar posibles lesiones y hacer un seguimiento de su situación tanto en su espacio interior como en su cubierta y su fachada. Con ello, se dispondrá de un repositorio gráfico y documental digitalizado basado en estrategias BIM como instrumento de apoyo fundamental para la redacción del plan director, y para concretar las reparaciones a emprender, proponiendo soluciones a corto, medio y largo plazo de manera planificada y coordinada.
Y no solo eso. Esa base de datos quedará a disposición de la comunidad de bienes propietaria del teatro (formada por el Ayuntamiento de Alicante, el Banco Sabadell y la Generalitat) como guía para aplicar fases posteriores sobre el funcionamiento del edificio y para trazar el plan de mantenimiento preventivo del teatro. Tanto es así que incluso permitirá programar presupuestos conociendo fechas de caducidad y fin de vida útil de los elementos que configuran el inmueble, con la posibilidad de que se puedan adaptar las previsiones iniciales. De hecho, el plan director se concibe como un documento vivo en el que se incorporarán las necesidades que puedan detectarse en el futuro, así como las intervenciones posteriores que se ejecuten sobre el edificio, de forma que se pueda seguir consultando, sea quien sea la empresa que pueda acometer futuras intervenciones.

- La edil de Cultura, Nayma Beldijiali, con el equipo redactor del Plan Director del Principal. -
Por lo pronto, la programación que había diseñado el equipo de gobierno, del Partido Popular (PP), para iniciar la intervención sobre el teatro ya ha tenido que reformularse, a la vista del retraso acumulado en el inicio de la redacción del plan director, que se habría agravado como consecuencia del recurso interpuesto respecto a la adjudicación de ese contrato por uno de los gabinetes que también concurrió al concurso.
Exterior e interior
El planteamiento esbozado a mediados de 2025 preveía una primera actuación este verano, con motivo del parón estival en su programación. En concreto, se pretendía intervenir en el interior del edificio para acometer la sustitución de las butacas, la renovación del suelo con la instalación de un nuevo pavimento y la reposición del cableado eléctrico instalado bajo él. Además, se confiaban en poder actuar también sobre el escenario antes de que la sala recuperase su actividad con la llegada del mes de octubre. De este modo, se había aplazado las actuaciones en el exterior para inicios de 2027.
Esa planificación se ha invertido ahora, de forma que se pretende arrancar la rehabilitación por las fachadas y la cubierta del inmueble con el propósito de que resulte compatible con el desarrollo de las representaciones. Con ello, los trabajos en interior quedarían pospuestos como mínimo hasta el próximo verano. Eso sí, esa planificación queda todavía supeditada, precisamente, a las propuestas concretas que se incorporen en el plan director en el momento en el que se concluya su redacción, ya que podrían identificarse otras prioridades que requieran de plazos distintos. Además, todavía no se ha concretado el importe concreto que puede requerir el desarrollo de la rehabilitación integral en su conjunto, ya que también depende del análisis de situación que se está elaborando justo ahora.
Como viene informando este diario, la comunidad de bienes propietaria de la sala dispondría de un mínimo de tres millones disponibles para acometer esos trabajos, a partir de la aportación facilitada por la Generalitat cuando se convirtió en cotitular de la sala mediante la adquisición de un tercio de sus participaciones, en diciembre de 2018. No obstante, todo parece indicar que el importe que finalmente resulte necesario podría superar esa cuantía, de forma que la cifra restante debería correr a cargo de los tres copropietarios.