ALICANTE. El equipo de gobierno de Alicante, del Partido Popular (PP), se queda sin excusas para impulsar la reforma y puesta al día del Teatro Principal. La adjudicación del contrato sobre la redacción de su plan director acaba de adquirir plena validez, después de que el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) haya desestimado el recurso presentado por uno de los gabinetes de arquitectura que había concurrido por asumir ese encargo. En concreto, el órgano adscrito al Ministerio de Hacienda que asume la resolución de impugnaciones respecto a contratos públicos ratificó a finales de marzo a los estudios de arquitectura Galiano Garrigós Arquitectura y Consultoría Ipydo como responsables de la redacción de ese plan, sin que proceda retrotraer el concurso para readmitir la propuesta presentada por Escalar Estudio de Arquitectura.
La oferta presentada por este último gabinete quedó excluida por los técnicos de la Mesa de Contratación, junto a otras dos propuestas (las presentadas por Andrés Martínez y por Negrosobreazul), al concluir que su planteamiento incurría en una baja anormalmente desproporcionada no justificada de forma conveniente. Escalar discrepó de esa conclusión y acudió al TACRC con la intención de que se estimase su informe, en el que el estudio daba por acreditado el precio planteado (111.320,00 euros en un concurso que partía por un presupuesto de 148.794,72), en base al conocimiento previo que se disponía sobre el edificio y sobre su estado actual. Ese paso motivó que el procedimiento de adjudicación quedase suspendido hasta que se contase con una resolución definitiva. Y ahora, aunque asume parte de las alegaciones de Escalar, el TACRC acaba desestimando su recurso, lo que propicia que el contrato adquiera plena eficacia.
¿Cuáles son los próximos pasos a seguir a partir de ahora? La Mesa de Contratación ya ha levantado la suspensión del procedimiento, por lo que Galiano Garrigós y Consultoría Ipydo tienen el camino libre para ejecutar el encargo. Las bases del concurso establecían que el plan director debía completarse en un plazo de seis meses. En él, debe incluirse la redacción del proyecto de rehabilitación del inmueble, tras el estudio de sus necesidades. Hasta ahora, se ha concretado que, como mínimo, se debe procurar la reparación de las filtraciones detectadas en su cubierta, así como la consolidación de sus cornisas y la recuperación de sus fachadas. Además, entre otras actuaciones que se consideran urgentes, figura la renovación del patio de butacas, la adecuación de los camerinos y la mejora del espacio escénico.
Plazos en el aire
En principio, se había previsto que las primeras actuaciones pudiesen ejecutarse durante este verano, en el momento en el que se suspendiese la programación de representaciones. Al menos, se trataba de priorizar la sustitución de las butacas, de forma que el resto de la intervención en la estructura exterior del edificio quedase aplazada hasta principios de 2027. No obstante, está por ver si esos plazos llegan a cumplirse ahora, una vez superado el escollo de la impugnación sobre el plan director.
Como mínimo, no deberían existir problemas presupuestarios para dar inicio a esas mejoras, ya que la comunidad de bienes propietaria del teatro cuenta con los tres millones de euros aportados por la Generalitat en diciembre de 2018, cuando se convirtió en uno de sus tres cotitulares junto al Ayuntamiento de Alicante y el Banco Sabadell, al asumir un tercio de sus participaciones. Esos tres millones tenían un uso finalista, de forma que quedaban reservados para financiar la rehabilitación del edificio. Con todo, lo cierto es que todavía no se ha promovido los procedimientos de contratación necesarios para adjudicar ninguno de esos trabajos a acometer en la rehabilitación del teatro. El primer paso para ello es, precisamente, la redacción del plan director, a la que ahora se da respaldo.