ALICANTE. La propuesta promovida por la familia Ferry para ampliar las instalaciones del resort turístico de El Plantío Golf con un segundo campo de golf, cinco campos de fútbol, 12 pistas de pádel, un pabellón cubierto, un colegio internacional, una residencia para estudiantes y otras 53 villas turísticas (ya dispone de 98, y se ha tramitado una segunda fase con 147 más) encara una de las fases claves en el examen para quedar reconocido como Proyecto de Interés Autonómico (PIA): el instrumento de tramitación acelerada habilitado por la Generalitat para la ejecución de iniciativas de carácter estratégico, capaces de dinamizar la actividad económica sobre un ámbito supramunicipal y de generar empleo.
Esa etapa fundamental del proceso consiste en la acreditación de la disponibilidad de recursos suficientes para garantizar el suministro de las nuevas instalaciones previstas con la ampliación del complejo, así como la concesión de agua necesaria para regar el nuevo campo de golf que se pretende desarrollar en su propuesta. Así se concreta en el documento de alcance emitido por la Dirección General de Urbanismo, Paisaje y Evaluación Ambiental de la Conselleria de Medio Ambiente el pasado 13 de octubre en el que se emplaza a los dueños del resort a presentar el estudio de impacto ambiental sobre su proyecto con el fin evaluar sus implicaciones.
En esta línea, el departamento autonómico enumera una extensa relación de parámetros que El Plantío Golf deberá contemplar en ese informe, aportando garantías, medidas correctoras y posibles soluciones. Entre ellas, una de las principales es la del abastecimiento y disponibilidad de acuerdos de concesión de recursos hídricos por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), al margen de analizar la compatibilidad de la actuación con posibles riesgos de inundabilidad, sobre su afección a la infraestructura verde y a la construcción de infraestructuras relacionadas con las redes de transporte.
Ese requisito de garantías de abastecimiento y riego ya se apuntaba, de hecho, en las alegaciones presentadas por el colectivo conservacionista Ecologistas en Acción frente a la tramitación del proyecto, en las que se consideraba que la propuesta no disponía de autorización del organismo de cuenca para disponer de caudales adicionales. Esas alegaciones todavía no habrían tenido respuesta. De hecho, la Dirección General apunta, precisamente, que la certificación de que el proyecto cuenta con los recursos hídricos necesarios es uno de los aspectos que deberá revisar, solicitando informe a la propia CHJ, en el momento en el que se analice el estudio de impacto a presentar por la empresa promotora del PIA.
¿Qué aspectos se deben certificar, en concreto, en ese estudio de impacto respecto a la disponibilidad de agua? El documento de alcance especifica que deberá analizarse y detallarse la "compatibilidad de las necesidades hídricas del proyecto con la disponibilidad efectiva de recursos, considerando el abastecimiento de los distintos usos previstos, las necesidades de riego y los escenarios ordinarios y de sequía prolongada". Además, apunta que también se deberán precisar los posibles "impactos derivados de la captación, consumo, reutilización, saneamiento y vertido de aguas" y las "repercusiones sobre las masas de agua superficiales y subterráneas". Y, al tiempo, se añade que, entre una larga lista de medidas correctoras y preventivas, se deberá "optimizar el uso de los recursos hídricos y reducir la demanda de agua potable, considerando la implantación de medidas de eficiencia hídrica, la reutilización de aguas regeneradas para riego, la gestión de las aguas pluviales y de las aguas residuales generadas, así como la adecuación de las especies vegetales y de los sistemas de riego a las condiciones climáticas del entorno".
La Dirección General apunta que en la documentación aportada por El Plantío Golf hasta ahora se indica que el riego del campo de golf "se realizará con agua regenerada y que se solicitarán las correspondientes autorizaciones administrativas". De hecho, en el proyecto se sostiene que "El Plantío Golf Resort tiene título concesional suficiente de la EDAR del Rincón del León para poder regar también el nuevo campo de Golf y resto de jardines e instalaciones deportivas a implantar con el PIA". No obstante, el departamento autonómico recalca que, entre la información facilitada hasta el momento, "no se definen las necesidades hídricas asociadas al riego del campo de golf ni al resto de instalaciones deportivas con superficies de césped natural, ni se especifican la superficie efectivamente regada, las especies y variedades vegetales previstas, la eficiencia de los sistemas de riego proyectados o la programación estimada de los aportes hídricos".
De igual modo, señala que "tampoco se cuantifican de forma suficiente las demandas de agua asociadas al conjunto de usos previstos en el complejo. Teniendo en cuenta que la actuación se localiza en un ámbito caracterizado por precipitaciones escasas e irregulares y por un clima semiárido de marcada aridez estival, el EsIA deberá valorar los distintos usos previstos, justificando cuantitativamente las necesidades de agua en términos anuales, mensuales y diarios, según las conclusiones extraídas del balance hídrico integral del conjunto de la actuación". Es decir, que deberá cubrir esos vacíos de información procurando información detallada hasta ese nivel de consumos diarios estimados para condición ineludible para que se pueda asumir el planteamiento propuesto.
Inundabilidad, patrimonio, paisaje...
En cualquier caso, el documento de alcance no se limita únicamente a requerir precisión respecto a la disponibilidad de agua. También emplaza a El Plantío Golf a abordar otros parámetros esenciales relacionados con la protección del territorio y la seguridad de las instalaciones propuestas para que el proyecto pueda superar el examen ambiental y alcanzar su reconocimiento posterior como PIA, después de haber obtenido ya dos primeros informes favorables por parte de la Dirección General de Proyectos y de la Dirección General de Deporte, como informó este diario.
En este sentido, se enumera que el estudio de impacto ambiental deberá integrar una memoria de impacto patrimonial, el estudio de integración paisajística, el estudio de inundabilidad y el estudio acústico, incorporando, como se ha dicho el estudio de potenciales riesgos y la planificación, en su caso, de las preceptivas medidas preventivas y correctoras. Por lo pronto, tras un análisis inicial de la información recogida en el proyecto, el documento de alcance señala que la propuesta con la que se aspira a doblar la superficie actual del resort (se pretende ampliar los 554.483 m² actuales amparados mediante DIC en otros 631.104 m²) no afectaría al "ámbito de ningún espacio Red Natura 2000, ni de ningún espacio natural protegido de los recogidos en el Ley 11/1994, de 27 de diciembre, de espacios naturales protegidos de la Comunitat Valenciana, siendo el espacio protegido más cercano la zona húmeda denominada Saladar d'Aigua Amarga, situado 1.750 metros al sureste del ámbito del proyecto".
Además, concreta que "no afecta a montes gestionados por la Generalitat Valenciana. Tampoco se localizan, en el ámbito de actuación, árboles monumentales ni microrreservas de flora". Eso sí, apunta que, "según la información disponible en el Banco de Datos de la Biodiversidad de la Comunitat Valenciana, los terrenos situados al sur del ámbito de actuación, coincidentes con la Sierra dels Colmenars, presentan potencialidad para albergar el hábitat prioritario 6220, denominado Zonas subestépicas de gramíneas y anuales del TheroBrachypodietea, representado en este sector por lastonares termófilos valencianomurcianos", por lo que se requiere el estudio de esa hipótesis.
También se reseña que, "desde el punto de vista hidrogeológico, el área donde se localiza el proyecto se encuadra en la masa de agua subterránea 080.211 denominada Bajo Vinalopó, cuyo estado global es malo", y se recalca que "desde el punto de vista del riesgo de inundación, según el Plan de Acción Territorial de carácter sectorial sobre prevención del riesgo de inundación de la Comunitat Valenciana (Patricova), en una parte del ámbito del PIA existe peligrosidad geomorfológica de inundación". De ahí que se emplace a profundizar en el estudio de riesgos, en sintonía con las exigencias que se aportan en otras actuaciones similares que también conllevan la transformación del territorio en zonas susceptibles de problemas de inundabilidad.
Por último, se apunta que "según el visor cartográfico de la IDEV, no se identifica en el ámbito del proyecto ningún Bien de Interés Cultural (BIC) ni Bien de Relevancia Local (BRL)". No obstante, se subraya que "consultadas las bases de datos del Servicio de Patrimonio Cultural Valenciano, se identifica en las proximidades del ámbito de actuación el yacimiento arqueológico inventariado denominado «Colmenares», adscrito a la cultura ibérica (siglos VI-II a.C.), cuya consideración deberá ser tenida en cuenta en el estudio de impacto ambiental y en la tramitación sectorial correspondiente".
Las cifras del proyecto
¿De qué plazo dispone El Plantío Golf para presentar ese estudio de impacto? La Dirección General concreta que el documento de alcance tiene un plazo de vigencia máximo de dos años, por lo que la empresa promotora deberá ajustarse a ese periodo para presentarlo. En caso contrario, el documento de alcance decaerá, y también la solicitud de reconocimiento del proyecto como PIA, lo que supondría que debería reiniciarse su tramitación desde cero.
Como ya ha informado este diario, la propuesta promovida por los dueños del resort comprende la ampliación del complejo actualmente implantado al amparo de una DIC (que se compone de un campo de golf y 147 apartamentos turísticos), para incorporar ahora un segundo campo de golf de 18 hoyos y un complejo educativo, deportivo y turístico integrado por nuevas instalaciones deportivas, un centro educativo internacional, una residencia de estudiantes, un pabellón polideportivo con piscina cubierta y nuevos alojamientos turísticos.
Con el desarrollo de ese PIA, el complejo pasaría a disponer de una superficie total de 1.185.587 m². La ordenación vigente ampara una edificabilidad máxima de 22.500 m² para la actividad existente, de acuerdo con la modificación de la DIC aprobada en 2018, mientras que el desarrollo de la propuesta de ampliación ahora en estudio supondría incorporar una edificabilidad adicional de 31.521 m². Parte del ámbito de actuación se localiza sobre terrenos clasificados como suelo no urbanizable común y suelo no urbanizable de especial protección rambla.
El Plantío Golf estima que la construcción de esas nuevas instalaciones supondría una inversión estimada de entre 118 y 150 millones que se desarrollaría de forma escalonada en tres etapas. Respecto a la generación de empleo, señala que, en la actualidad, el resort cuenta con una plantilla de 150 trabajadores fijos y otros 50 empleados necesarios para eventos. Esa cifra podría aproximarse a los 400 en el momento en el que se concluyese el proyecto de ampliación. Y subraya que, teniendo en cuenta el desarrollo de las obras, y la actividad inducida, se estima que podría generarse una previsión de un total de 2.455 empleos.
En el caso de que la propuesta de El Plantío Golf quede validada con su reconocimiento como PIA, sus propietarios lograrán sumar un tercer campo de golf al incorporarse a las instalaciones ya disponibles en ese mismo resort de la partida del Bacarot y a las del complejo de Alicante Golf. Además, también cuentan con participaciones en el campo de golf de Bonalba.
