ALICANTE. La asociación de empresas de Gestión de Viajeros de la provincia de Alicante (GTV) reacciona ante los cambios promovidos por Aena en la organización de las paradas para el servicio de transporte público en el aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández: una actuación ahora en curso con la que se pretende evitar la congestión del apeadero de uso temporal habilitado en la zona de llegadas de la terminal, mediante el acondicionamiento de una nueva zona de estacionamiento de estancias prolongadas para los autobuses, taxis y VTC frente a la T-2. En suma, GTV considera que esa redistribución de espacios no va a solucionar los problemas de saturación que se pretenden evitar, sino más bien lo contrario. Así, sostiene que "la reciente decisión de reducir las dársenas para autocares discrecionales" plantea "serias dudas sobre la efectividad y sensatez de esta medida".
En concreto, el colectivo concreta que alrededor del 80% de los pasajeros que viajan desde el aeródromo a Benidorm "lo hacen mediante estos autocares". "Este dato por sí solo debería ser suficiente para repensar la reducción de dársenas, ya que esta acción no solo limita el servicio disponible, sino que además perpetúa un problema mucho mayor: la falta de opciones de transporte adecuadas y eficientes para los viajeros. Tenemos un modelo de éxito que vamos a poner en peligro no sólo reduciendo dársenas, sino también cobrando por el uso del parking a partir de una hora", argumenta la asociación, a través de un comunicado.
En este sentido, GTV añade que "los problemas de control de pasaporte a los ciudadanos británicos hacen que no sea posible calcular con exactitud cuándo se puede entrar a recoger a los pasajeros", en alusión al uso temporal, por un tiempo de cortesía, para el que se pretende reservar ese espacio en la dársena de recogida de viajeros que quedará destinada solo para paradas, con el fin de facilitar el acceso de los viajeros a los autocares. Además, GTV añade que se debe "tener en cuenta que los conductores y conductoras no pueden estar tirados en las inmediaciones del aeropuerto, sin acceso a servicios públicos, ni a ningún tipo de restauración".
"La disminución de las dársenas destinadas a los autocares de discrecional en pro de las paradas del transporte regular y de una futura y lejana todavía estación de Tram, no soluciona, en ningún caso, el inconveniente actual que tienen los usuarios del aeropuerto de tener que esperar hasta una hora para conseguir un taxi", insisten portavoces de GTV. Se trata, según abundan, de "una situación que afecta a muchos pasajeros cansados y ansiosos por llegar a su destino". Así, la asociación considera que, en lugar de "reducir la capacidad de un servicio que está claramente en demanda, se deberían buscar alternativas que mejoren la experiencia del usuario, ya que, en temporada baja, las dársenas actuales ya están ocupadas, e incluso saturadas con autocares en doble fila".
GTV argumenta, igualmente, que "con las obras que van a reducir los andenes a finales de abril, no queremos ni imaginar la situación, ya que el pago por aparcamiento, sólo es una medida recaudatoria, no disuasoria. No vamos a poder saber cuándo estarán disponibles nuestros pasajeros, por lo que vamos a tener que estar esperándolos, como siempre, cuando aterricen, no vamos a llegar tarde en tal de no pagar el precio del aparcamiento, no podemos permitir que la calidad de nuestro servicio se vea afectada, pero sí tendremos que trasladar ese importe a los usuarios, lo que se va a convertir en una especie de tasa turística. Esa por la que tanto hemos luchado para que suprimieran", recalca el comunicado.
Bus compartido
En todo caso, el colectivo empresarial plantea fórmulas que podrían contribuir a paliar esa situación al señalar que "en lo que al sector de transporte de viajeros en autocar se refiere, se podría explorar la implementación de un sistema de bus compartido, o la venta plaza a plaza en el aeropuerto para los autobuses de discrecional. Esta medida no solo diversificaría las opciones de transporte, sino que también permitiría una mejor gestión de la afluencia de pasajeros, asegurando que nadie se quede sin una alternativa viable. Otras comunidades lo han puesto en marcha mientras nosotros seguimos esperando", añade GTV.
"En resumen, en lugar de reducir las dársenas, que vendría a ser un paso atrás en la mejora de los servicios de transporte, es imperativo que la administración considere mejoras reales y efectivas. Los viajeros merecen un servicio que responda a sus necesidades, y es responsabilidad de las autoridades garantizar que esta demanda sea satisfecha de manera eficiente y accesible. La solución no está en restringir, sino en ampliar y mejorar", insiste GTV. Así, inciden en que "queremos trasladar a quien corresponda nuestra problemática y pedir soluciones que realmente lo sean para todas las partes implicadas. El aeropuerto es la puerta de entrada de millones de usuarios y por ello también de millones de turistas. La provincia de Alicante, se ha consolidado como un destino turístico en auge, atrayendo a un número creciente de visitantes cada año cuyas expectativas no nos podemos permitir defraudar", expone la asociación.
Por último, recalca que "tampoco podemos descuidar a las personas encargadas de su traslado y asistencia en el trayecto y de las empresas que están cada día intentado dar el mejor servicio y todo ello para que sigamos creciendo de la forma más sostenible y amable posible. Por todo ello, pedimos una alternativa a las dársenas eliminadas, que para los autocares de servicio discrecional y turístico eran vitales, y con ellos, para toda la cadena de valor que supone el turismo en nuestra provincia", concluye la asociación.