ALICANTE. La Universidad de Alicante (UA) y la multinacional Cox han formalizado este lunes la creación de la Cátedra Institucional Agua y Energía, un nuevo espacio académico orientado a la investigación, la reflexión y la transferencia de conocimiento en torno a dos recursos estratégicos como son el agua y la energía, en un contexto marcado por la escasez hídrica, el cambio climático y la transición energética. El acto de constitución se ha celebrado en el campus de la UA y ha contado con una amplia representación institucional, académica y empresarial.
La cátedra estará dirigida por el catedrático de Derecho Administrativo Andrés Molina y se gestionará a través del Instituto del Agua y las Ciencias Ambientales (IUACA), referente internacional en investigación hídrica. Según explicó Molina durante su intervención, Alicante “no puede renunciar a ningún recurso” y debe avanzar hacia un modelo que combine las fuentes convencionales con nuevas soluciones como la desalación de agua de mar y la reutilización de aguas regeneradas, sin perder de vista la eficiencia energética y la incorporación de tecnologías avanzadas, incluida la inteligencia artificial.
En este sentido, el director del IUACA subrayó que el agua y la energía mantienen una relación cada vez más estrecha: “La energía necesita agua, pero el agua también necesita energía, y ambas requieren gobernanza y visión a largo plazo”. La creación de la cátedra responde precisamente a esa interdependencia y se articula en torno a tres grandes objetivos: la generación de conocimiento, la formación de profesionales y ciudadanos críticos, y el fortalecimiento del vínculo entre universidad y empresa.
Durante el acto, el presidente ejecutivo de Cox, Enrique Riquelme, situó la iniciativa en un contexto global marcado por la escasez de recursos y la emergencia climática. “Más de 2.000 millones de personas no tienen acceso al agua potable y más de 4.000 millones viven en zonas con estrés hídrico”, recordó, antes de advertir de que solo el 0,025% del agua del planeta es apta para el consumo humano. A su juicio, la desalación de agua de mar “es una pieza clave, si no la más importante, para avanzar hacia una solución estructural”.
Riquelme defendió la madurez tecnológica de la desalación por ósmosis inversa y destacó el papel de España como referente mundial en este ámbito. Cox, según explicó, opera actualmente una capacidad instalada superior a 4,5 millones de metros cúbicos diarios y suministra agua potable a más de 30 millones de personas en distintos países. La compañía, añadió, ya integra energías renovables en grandes infraestructuras hidráulicas, como la planta de Taweelah, considerada la mayor desaladora por ósmosis inversa del mundo, con una reducción significativa de las emisiones de CO₂.
El discurso del presidente de Cox también puso el foco en la transición energética como segundo gran desafío global. “Más del 80% de la energía mundial sigue procediendo de combustibles fósiles”, señaló, defendiendo la necesidad de acelerar el despliegue de energías limpias y modelos de consumo más eficientes. En este ámbito, la compañía cuenta con más de 4.000 megavatios instalados de energía renovable y desarrolla proyectos de economía circular y comunidades energéticas en distintos municipios.
Desde el ámbito académico, Molina avanzó que la cátedra comenzará su actividad con la elaboración de informes técnicos anuales y varios estudios específicos, entre ellos el análisis del potencial de extracción de minerales de la salmuera, la presencia de boro en el agua desalada y el encaje jurídico de nuevos tratamientos en la gestión del ciclo integral del agua. También se promoverá la participación de profesionales de Cox en trabajos fin de máster y programas formativos vinculados al sector hídrico.
La rectora de la Universidad de Alicante, Amparo Navarro, destacó que la provincia reúne condiciones singulares para convertirse en un “auténtico laboratorio de estudio” sobre agua y energía, al confluir la escasez estructural de recursos hídricos, una intensa demanda agraria, turística e industrial y un elevado potencial para el desarrollo de energías renovables. La alianza con Cox, señaló, permitirá unir la experiencia industrial de la compañía con la investigación multidisciplinar desarrollada en la universidad.
El acto contó con la asistencia del presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez; los alcaldes de San Vicente del Raspeig; la alcaldesa de Albatera y vicepresidenta primera de la Diputación, Ana Serna; la directora general de Agua y Desarrollo Rural de la Generalitat, Lourdes Pérez Berna, así como representantes académicos e institucionales de la UA y del IUACA, lo que puso de relieve el respaldo institucional a una iniciativa llamada a tener recorrido estratégico para la provincia y la Comunitat Valenciana.