ALICANTE. El nuevo contrato sobre la gestión del servicio de estacionamiento regulado de Alicante -más conocido como el sistema ORA o como la zona azul- no solo comprenderá la creación de más plazas de aparcamiento controlado en los barrios que circundan el Centro Tradicional. Su implantación también supondrá un cambio en su funcionamiento que afecta a las horas sujetas a pago. En el momento en el que se produzca la incorporación del nuevo operador, el sistema funcionará de forma ininterrumpida, entre las 9:00 y las 20:00 horas (salvo que se produzca un ajuste posterior), de forma que se suprimirá la exención que se aplica en la actualidad para la franja comprendida entre las 14:00 y las 16:00 horas, tradicionalmente asociada a la hora de la comida en la jornada laboral convencional.
El cambio supone que cualquier ciudadano que estacione en una plaza delimitada como zona azul deberá abonar la tarifa correspondiente también durante esas dos horas, con el añadido de que ese tiempo también computará respecto al máximo de permanencia del vehículo en esa plaza que, precisamente, queda fijado en una duración de dos horas para las áreas básica, comercial y reducida. Solo el área de media estancia amplía ese margen hasta las cinco horas.
La modificación se justifica en la necesidad de fomentar la rotación para favorecer los desplazamientos también en ese tramo, lo que propiciaría la movilidad y la posibilidad de disponer de aparcamiento en la vía pública en un horario de máxima actividad para los establecimientos hosteleros. De hecho, fuentes municipales concretan que los estudios realizados por el departamento de Movilidad certificarían que la mayor parte de las plazas de estacionamiento enmarcadas en el sistema ORA se quedan bloqueadas en ese periodo de dos horas al tratarse de un periodo de uso libre. Una situación que, en último término, provocaría la congestión del tráfico al no existir espacios disponibles en los que los ciudadanos que terminan o interrumpen su jornada laboral puedan estacionar a su regreso a sus domicilios.
En todo caso, el nuevo contrato también apuesta por ampliar la disposición de plazas delimitadas como zona naranja en los viarios con menor incidencia en la circulación para favorecer que los residentes que regresen a comer a sus domicilios puedan utilizar estas plazas de uso gratuito únicamente para ellos. Los visitantes, por su parte, deberán abonar una tarifa superior a la establecida para la zona azul, según precisaron fuentes municipales este martes, después de que la Junta de Gobierno aprobase la licitación del servicio.
'Equilibrio' entre zona azul y naranja
Lo cierto es que la puesta en marcha del nuevo servicio prima la apuesta por la implantación de zona naranja. En concreto, se generarán 2.542 nuevas plazas con esa consideración lo que elevará su disponibilidad total hasta las 3.017 de uso gratuito para los residentes. Además, podrán hacer uso de esas plazas durante un máximo de cinco días sin necesidad de mover el vehículo. Y, al tiempo, podrán estacionar en otras plazas delimitadas como zona naranja en otros barrios distintos a su lugar de residencia, igualmente de forma gratuita.
En su conjunto, el nuevo contrato prevé la creación de un total de 3.077 nuevas plazas de estacionamiento regulado en vía pública, lo que supone que 535 de ellas serán de zona azul. Todas ellas se distribuirán básicamente en los barrios de Ensanche-Diputación, Benalúa Sur, el entorno de los juzgados de Benalúa y Princesa Mercedes. Su creación supondrá multiplicar por 1,6 las plazas existentes hasta ahora: un total de 1.873. Eso sí, en la situación actual, la mayoría de ellas quedan encuadradas como zona azul, de pago obligatorio. De este modo, la entrada en vigor del nuevo servicio permitirá que llegue a equilibrarse esa proporción entre las plazas de zona azul y las de zona naranja, de estacionamiento gratuito para residentes.
Además, como ya ha informado este diario, el nuevo contrato incorporará la generación de plazas de estacionamiento regulado también para motocicletas (en la actualidad, los vehículos de dos ruedas tienen prohibido ocupar plazas de zona azul), así como la gratuidad del estacionamiento para los vehículos de personas con movilidad reducida (PMRs).
El conjunto de esos cambios no entrará en vigor como pronto hasta el último tramo de este año. La convocatoria del concurso aprobada este martes -por un precio de 143 millones y 19 años de explotación- prevé que cualquier empresa interesada en asumir la explotación del servicio dispondrá de un plazo de 35 días desde la publicación del acuerdo en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) para presentar su oferta. A partir de ahí, se iniciará el análisis y evaluación de las propuestas presentadas, lo que podría conllevar que se consuman entre dos y tres meses más, siempre que no se produzcan impugnaciones respecto al pliego, o respecto a las baremaciones que formule la Mesa de Contratación respecto a las ofertas presentadas que puedan alargar esos plazos.
Entre tanto, el servicio continuará a cargo de Pavapark y Vectalia: la alianza empresarial que lo asume desde el año 2013. Así se estableció el pasado noviembre a través de un acuerdo por el que se extendía la duración del contrato, una vez vencida su vigencia inicial y todas sus prórrogas, con el propósito de garantizar la continuidad en la prestación de un servicio considerado de interés público.