ALICANTE. El proyecto fallido de la isla flotante promovida por el Puerto en la bocana de la dársena interior propicia una consecuencia adicional, al margen de la decisión de promover el derribo de esa estructura. Esa segunda derivada llega a iniciativa de Forty & Montoro: la sociedad constituida por Forty Group y Alicante Gastronómica que resultó adjudicataria del concurso convocado por la Autoridad Portuaria para habilitar un restaurante sobre esa plataforma marina. Forty & Montoro acaban de registrar ahora una solicitud de compensación ante la imposibilidad de desarrollar ese edificio de uso hostelero que consistiría en el otorgamiento del derecho de ocupación de mayor superficie para la instalación de la terraza del quiosco Samoa, situado en acceso de la Plaza de Levante desde el Paseo del Puerto.
La concesión del espacio para explotar ese quiosco era, de hecho, otra de las piezas incluidas en la licitación convocada por la Autoridad Portuaria bajo la etapa de gestión de Julián López como presidente del Puerto, hace más de cuatro años. El atractivo principal de ese concurso era, en realidad, la explotación del espacio hostelero previsto en los 669 metros cuadrados de superficie de esa estructura, en la que se reservaban 393 metros cuadrados en planta para servicios hosteleros, en un edificio con un máximo de dos alturas (planta baja y planta primera). Por su parte, los más de 260 metros cuadrados de isla restantes, serían de acceso público con la previsión de que se habilitase un paseo de tres metros de ancho.
Tras valorar todos los criterios de adjudicación, los técnicos del Puerto consideraron que la oferta más adecuada entre las cinco alternativas que concurrieron al concurso era la presentada por la UTE compuesta entonces por Alicante Gastronómica S.L. y Restaura Gestión Forty S.L. Su propuesta comprendía la creación de un edificio con cuerpo elíptico, acristalado en tres de sus fachadas y con un patio ajardinado en su interior. Se preveía que tuviese tres usos diferenciados por las alturas de la construcción: en la planta baja un bar cafetería con un gran jardín central, en la planta primera un restaurante acristalado con vistas a la ciudad, y en la terraza superior una zona para coctelería, adornada con una lámina de agua. Para su ejecución, se planteaba una inversión de más de 2,8 millones.
Al tiempo, el concurso confería a la UTE adjudicataria la explotación del quiosco de uso hostelero situado en la Plaza de Levante para dar continuidad al servicio que hasta entonces prestaba Herga Hostelería en esa misma instalación preexistente, bajo la denominación de Soho. Forty Group y Alicante Gastronómica sí pudieron llevar a la práctica esa parte del concurso con la puesta en marcha esa primera instalación (un edificio desmontable sin fijaciones en el suelo). Pero, desde entonces, Forty & Montoro aguardaban una resolución definitiva respecto a la viabilidad del restaurante, después de que el Puerto de Alicante constatase la existencia de problemas de estabilidad en la estructura flotante. Ahora, después de que se haya confirmado que esa plataforma no reúne las condiciones necesarias para admitir un uso público, como señalan varios informes técnicos en los que se aprecia su estado de ruina, la Autoridad Portuaria se encuentra inmersa en la tramitación de su derribo.
De ahí que Forty & Montoro hayan movido ficha con esa propuesta de compensación por el incumplimiento de parte de la concesión de la que resultó beneficiaria. En concreto, solicitan la revisión y modificación sustancial de la concesión con el propósito de que se acuerde la ampliación de la superficie destinada a la implantación de la terraza exterior anexa al quiosco de la Plaza de Levante para ganar otros 248 metros cuadrados. Así, de acuerdo con su propuesta, que ahora permanece en exposición al público durante un plazo de 20 días, se aspiraría a duplicar el espacio habilitado hasta ahora para la disposición de esa terraza (cuenta con permiso para ocupar 203 metros cuadrados), de forma que pudiese incorporar en torno a otras 40 mesas más, según consta en su planteamiento. De este modo, el quiosco pasaría de contar con un aforo de 180 personas para poder dar servicio hasta un total de 298. Como elemento añadido, la propuesta también incorpora la ampliación del núcleo de baños ante ese incremento de posibles clientes.
Esa petición debe ser analizada ahora por los técnicos de la Autoridad Portuaria, que deberán concretar su viabilidad una vez que se cierre el plazo para la presentación de posibles alegaciones. Por lo pronto, Forty & Montoro continuarán gestionando el uso del quiosco Samoa hasta el año 2047, en función del plazo inicial de 25 años de concesión previsto en el concurso original.
