ALICANTE. El crecimiento urbanístico del acceso norte de Alicante, alimentado -al menos en parte- por el desarrollo del nuevo barrio de Vistahermosa Norte, ha disparado el interés por el futuro del inmueble de uso comercial que permanece inacabado desde hace más de una década junto al trazado de la avenida de Dénia. Tanto es así que su propietario, la empresa especializada en la venta de materiales de construcción y decoración para el hogar Fajovi, ha recibido varias ofertas en el margen de los dos últimos meses con distintas propuestas para procurar un destino alternativo al edificio.
Esas propuestas sugieren completar y adaptar su estructura actual para que pueda convertirse en un hotel, en un gimnasio o en un centro lúdico, entre otros posibles destinos, según confirman fuentes de Fajovi, a consulta de este diario. Esas alternativas proceden de distintas empresas, que habrían visto en el emplazamiento del inmueble una oportunidad estratégica para desarrollar sus respectivas líneas de negocio en una parcela con facilidades de acceso y que cuenta con una visibilidad inmejorable.
Fajovi estudia ahora esos planteamientos con la intención de valorar si resultan viables desde el punto de vista de su encaje urbanístico. Y, al tiempo, si pueden generar beneficios superiores a los calculados para su propia propuesta de uso que viene persiguiendo desde que asumió su titularidad, en el año 2020. La compañía fundada en Daya Nueva adquirió el inmueble a la Sareb y al Banco Popular que compartían su titularidad hasta entonces con el propósito de completar su ejecución y establecer en él una nueva sede en Alicante integrada por una tienda con una amplia zona destinada a la exposición de sus productos: revestimientos para decoración y el interiorismo para baños, spas, grifería, sanitarios, cocinas, azulejos, encimeras, suelos o parquets, entre otros.
De ahí que solicitase licencia para desarrollar las obras, en un proceso de tramitación que se alargó hasta finales del pasado mes de abril, cuando la Concejalía de Urbanismo acabó concediendo el permiso solicitado, después de que Fajovi tuviese que resolver varios requerimientos y subsanaciones, como informó este diario.
Por lo pronto, Fajovi sigue persiguiendo la misma meta que inspiró su iniciativa original, lo que le permitiría contar con una mediana superficie dedicada a la exposición de producto, provista de zona de venta, que quedaría dedicada a su propia marca, una vez descartada la opción de dedicar el edificio a Moraval: una compañía competidora con sede en Elche que el grupo adquirió hace un año.
Esa futura mediana superficie podría dedicarse de forma íntegra a Fajovi, o quedar compartida con otras marcas comerciales (no necesariamente vinculadas con el mismo sector). De hecho, su estructura actual comprende su división en hasta once locales distintos de cerca de 150 metros cuadrados cada uno hasta completar los 1.200 metros cuadrados de superficie global de los que dispone, repartidos en tres plantas.
No obstante, la compañía permanece abierta al estudio de esas otras propuestas de uso alternativo, sobre las que ya ha mantenido los primeros contactos, aunque sin cerrar ningún acuerdo definitivo. Todo dependerá, según las mismas fuentes, de que se confirme ese interés con una propuesta económica lo suficientemente atractiva como para descartar sus planes originales. Y de que esa hipotética opción alternativa quede amparada por el planeamiento urbanístico, aunque se deban promover modificaciones respecto al proyecto actual y se deba ajustar su licencia.
