ALICANTE. El grupo municipal Esquerra Unida Podem en el Ayuntamiento de Alicante ha confirmado este miércoles su desvinculación respecto a la declaración institucional promovida por el equipo de gobierno, del Partido Popular (PP), por la que se trata de instar al Gobierno central "a la redacción y ejecución de un proyecto de ordenación del frente litoral de la ensenada de la Albufereta" en la medida en que la confluencia considera que "el megaproyecto propuesto tendrá un grave impacto ambiental", según sostienen fuentes de la formación política, a través de un comunicado.
Esquerra Unida Podem sostiene que l"os edificios en la zona de Rocafel nunca debieron haberse construido tan cerca de la costa. En lugar de abordar las consecuencias de esa planificación deficiente con un proyecto de grandes dimensiones, se debería apostar por soluciones más sostenibles", argumenta.
Así, recalca que "el megaproyecto de la Dirección General de la Costa y el Mar, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, contempla la extracción de arenas en aguas profundas frente a Cullera, con un importe de 1.147 millones de euros. Promueve el depósito de 12,4 millones de metros cúbicos de arena en 16 playas o tramos de playas de Valencia y Alicante, desde Sagunto a Pilar de la Horadada, algunas situadas a 220 kilómetros del punto de extracción".
Además, según portavoces de la confluencia, "se proyecta la extracción de 54 millones de metros cúbicos adicionales en otras actuaciones de regeneración que no se explicitan". Por ello, estiman que "la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de octubre de 2013, favorable para un proyecto similar tramitado en 2010, está caducada y no vigente, según la normativa ambiental".
Al respecto, EU Podem incide en que "el proyecto tendría impactos ambientales severos y críticos sobre las praderas de posidonia oceánica y los recursos pesqueros del litoral valenciano, ya muy castigado". Por ello, justifica su oposición a la propuesta política en cuatro elementos centrales: "el impacto ambiental (la extracción de 66,4 millones de metros cúbicos de arena de un yacimiento frente a Cullera afectaría gravemente a siete espacios marinos protegidos de la Red Natura 2000, dañando ecosistemas y especialmente a la Posidonia oceánica, una planta clave para la biodiversidad marina); la pérdida de recursos pesqueros (la deposición de materiales finos enturbiará el agua en un área de hasta 230 km², lo que haría que los bancos de peces abandonaran la zona, afectando a la actividad pesquera); la desproporción del proyecto (el traslado de arena hasta la playa de San Juan, a 150 km de distancia, es una acción innecesaria y desmesurada, con altos costos económicos y ambientales); y la ordenación territorial planteada (en lugar de realizar grandes remodelaciones para compensar errores urbanísticos del pasado, se deberían implementar soluciones que respeten el entorno y eviten más impactos en la costa)".