Alicante

El PGE de Alicante aspira a promover una ciudad policéntrica con servicios integrados en cada barrio

El nuevo planeamiento confirma la propuesta contemplada en la estrategia Alicante 4D con el propósito de que cada distrito cuente con dotaciones públicas, espacios culturales, comercio y propuestas de ocio.

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ALICANTE. El futuro Plan General Estructural (PGE) de Alicante, ahora en fase de redacción de su borrador, e inmerso en un segundo proceso de participación pública, confirma la apuesta por el desarrollo de una ciudad policéntrica, ya contemplada en la estrategia Alicante 4D dada a conocer durante las jornadas MedCity desarrolladas en Alicante hace dos años. Así, entre sus estrategias para la regeneración y reactivación de los barrios, ese futuro planeamiento aspira a que cada barrio funcione como una unidad urbana completa, integrando residencia, servicios, comercio, empleo y espacios culturales y de ocio. Esta estrategia se articulará mediante Planes de Barrio participativos e incluye la organización de la ciudad en unidades funcionales (barrios urbanísticos), el desarrollo de ‘corazones urbanos’, es decir, centros de actividad en cada una de ellas, y una red de ejes verdes que las conecten entre sí y ejes de barrio que concentran los servicios y actividad comercial local, según detallan fuentes municipales, a través de un comunicado.

Las mismas fuentes detallan que esa nueva ordenación plantea organizar el territorio del término municipal en Unidades Funcionales (UF) o barrios urbanísticos, "capaces de operar de manera autónoma pero plenamente integradas en la ciudad". "Cada unidad funcional debe disponer de una adecuada combinación de usos, servicios, equipamientos y espacios públicos, constituyendo la escala básica para implementar políticas urbanas, sociales y de movilidad sostenible", indica el comunicado. Dentro de cada unidad funcional se identifican los ‘corazones urbanos de barrio’, centros de actividad situados en enclaves existentes o en áreas con vocación urbana, donde se concentran comercio, servicios, empleo y espacios públicos. Estos nodos acercan dichas prestaciones a la residencia, reducen desplazamientos motorizados, fortalecen la economía local y refuerzan la identidad urbana. Su integración con ejes verdes, ejes de barrio y transporte público cercano los convierte en focos de conexión y accesibilidad para toda la Unidad Funcional.

En estas unidades funcionales, los ejes verdes incorporan naturaleza, actúan como corredores ecológicos y facilitan la movilidad activa (peatonal y ciclista), mientras que los ejes de barrio concentran servicios y comercio local, reforzando la cohesión urbana. La proximidad a nodos intermodales de transporte público permite integrar cada barrio en el sistema urbano y territorial.

Planes de Barrio

Para asegurar la implementación efectiva del modelo policéntrico, cada unidad funcional deberá desarrollarse mediante un Plan de Barrio, que actúa como instrumento participativo operativo para trasladar los objetivos estratégicos del PGE a la vida cotidiana de los barrios, garantizando intervenciones coordinadas, integrales y adaptadas a cada contexto. Aunque no son instrumentos urbanísticos, los Planes de Barrio podrán proponer modificaciones de la ordenación vigente. Se conciben como herramientas ejecutivas y programáticas para activar, coordinar y priorizar actuaciones públicas y privadas. Su objetivo fundamental es generar mejoras tangibles en la calidad de vida, la cohesión social y la sostenibilidad urbana de cada unidad funcional, según las mismas fuentes.

Los Planes de Barrio deben tener carácter participativo, incorporando de manera estructurada a la ciudadanía, asociaciones vecinales, agentes sociales y económicos, y servicios municipales, precisa el comunicado. Así, el PGE incorpora la identificación de espacios urbanos sensibles (EUS) como una herramienta estratégica para orientar la intervención pública, optimizar recursos y garantizar una actuación equitativa sobre el territorio. Se consideran entornos sensibles aquellos ámbitos que presentan desequilibrios significativos en aspectos como la calidad urbana, las condiciones socioeconómicas, el acceso a servicios y equipamientos, el estado de la edificación o la calidad ambiental. La delimitación inicial de los entornos se basa en los ámbitos identificados en el Visor de Espacios Urbanos Sensibles de la Comunidad Valenciana.

La identificación de estos ámbitos no tiene un carácter exclusivamente diagnóstico, sino que constituye un instrumento operativo que permite establecer prioridades de actuación en la implementación de políticas de regeneración urbana, así como el impulso de programas sociales, económicos y comunitarios. Estas intervenciones se articularán principalmente a través de los Planes de Barrio.

  • El edil de Urbanismo de Alicante, Toño Peral, en un momento de la mesa técnica sobre el PGE. -

"El PGE apuesta por un modelo de ciudad policéntrica y de proximidad, donde todos los alicantinos tengan cerca de sus residencias puntos de interés y de actividad que concentren comercio, servicios, empleo y espacios públicos”, expone el concejal de Urbanismo, Toño Peral. Este enfoque, apunta, "corrige los desequilibrios existentes en la distribución de equipamientos y oportunidades urbanas entre las distintas zonas del municipio, reduce la dependencia de los desplazamientos motorizados y fortalece la vida cotidiana de proximidad", expone el regidor.

Mesa sobre regeneración urbana

En esta línea, la mesa sobre regeneración urbana en el PGE celebrada este jueves abordó estas iniciativas, así como el desarrollo de operaciones de regeneración y transformación estructural, que impulsarán 14.300 viviendas en actuaciones de reconversión de suelos industriales obsoletos y de ordenación de vacíos urbanos y espacios liberados. Además, se expusieron las medidas para regular, integrar y dar solución a las distintas realidades urbanísticas que conviven en las partidas rurales del municipio.

La densificación (incremento de población) y mejora de la accesibilidad y servicios de los núcleos urbanos consolidados, el desarrollo de planes especiales para la rehabilitación del patrimonio, la mejora del espacio público y la puesta en valor de la identidad de los núcleos históricos y el desarrollo de planes especiales de minimización de impacto territorial en aquellos asentamientos consolidados en suelo no urbanizable son las principales estrategias incluidas en el PGE.

La mesa contó con la intervención de David Osset, jefe del servicio de Regeneración Urbana de la Vicepresidencia Primera y Conselleria de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad; Almudena Nolasco, arquitecta y profesora en la Universidad de Alicante, especializada en urbanismo sostenible y análisis de dinámicas urbanas; Daniel Millor, arquitecto y coordinador del programa Asertos de la asociación Quatorze y Arquitectura Sin Fronteras España; Marcial García, en representación de la Asociación de Empresas Rehabilitadoras de Edificios de la CV y Esmeralda Martínez, arquitecta y geógrafa especialista en planificación territorial y regeneración urbana.

Los expertos pusieron en valor que el PGE apueste firmemente por la regeneración urbana y consideraron "muy apropiadas" las estrategias diseñadas, que consideraron necesarias para "transformar las condiciones de vida y proporcionar a las personas el derecho a un hábitat digno". Respecto a la forma de llevar a cabo estas estrategias, apostaron por el urbanismo participativo, por trasladar las propuestas a la "escala de barrio" y por reclamar fondos estatales y europeos para poder financiar las obras necesarias, según concluyen las mismas fuentes.

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