ALICANTE. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico concluye una actuación estratégica para optimizar el abastecimiento de las ciudades de Alicante y San Vicente del Raspeig, mediante la modernización y digitalización de las instalaciones del centro de reparto compuesto por tres depósitos reguladores que se sitúa en la partida de Rabasa, en Alicante, a la espera de poder multiplicar la capacidad de producción de recursos mediante la ampliación de la planta desaladora de Aguamarga, en Alicante, y la construcción de una segunda instalación en Torrevieja, junto a la infraestructura ya en funcionamiento. Se trata dos futuras actuaciones, ahora en fase de obra y de planificación, respectivamente, que permitirán contar con cerca de 140 hectómetros cúbicos anuales adicionales para garantizar el suministro de las poblaciones de la provincia, así como aportar recursos para el riego agrícola, según ha anticipado este viernes el subdelegado del Gobierno en Alicante, Manuel Pineda, quien ha subrayado el compromiso inversor del Gobierno para garantizar la disponibilidad de agua.
En primer término, Pineda ha destacado el proyecto de mejora de las instalaciones de Rabasa, ejecutados por la Mancomunidad de los Canales del Taibilla (MCT), organismo autónomo adscrito al ministerio, responsable del suministro de 33 municipios de Alicante. Esa intervención, finalizada recientemente, ha permitido renovar el sistema hidráulico de los depósitos de Alicante que contribuyen al suministro de cerca de medio millón de ciudadanos. El proyecto ejecutado, que ha supuesto una inversión total de 5.077.657,48 euros, ha sido financiado íntegramente con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) de la Unión Europea.
Los trabajos han consistido en la renovación de los últimos tramos del Nuevo Canal de Alicante y del Canal de Alicante que abastecen a los depósitos de Rabasa, así como en la construcción de dos nuevos edificios junto con todos sus elementos de telecontrol, regulación y maniobra en la entrada de los depósitos de Alicante 1 y 2, el acondicionamiento de las casetas de salida con la renovación de los equipos de regulación y calidad, y la mejora del edificio de control del suministro, donde se han actualizado los elementos de control y maniobra, la calderería de las conducciones y accesos así como toda la instrumentación.
Además, se han llevado a cabo también trabajos de automatización en toda la infraestructura a través de la incorporación de nuevos cuadros eléctricos de control, sensores y equipos de comunicación, telecontrol y telemando, lo que permite gestionar las instalaciones en tiempo real desde el puesto de control situado en las oficinas de la Mancomunidad en Cartagena, como han destacado Pineda y el presidente del propio organismo autónomo, Juan Cascales. "Con este proyecto mejoramos la operatividad, la fiabilidad y la capacidad de control de todo el abastecimiento a la ciudad de Alicante, ya que se han renovado instalaciones que, por su antigüedad y uso, requerían una intervención profunda", ha indicado Cascales.
En esta línea, ha subrayado que los trabajos ejecutados han incluido la incorporación de sistemas más modernos que permiten la automatización de la infraestructura y unas mejores condiciones de explotación y mantenimiento, toda vez que las instalaciones que conforman ese depósito regulador (en realidad, compuesto por tres depósitos) entraron en servicio en 1962, 1969 y 2007, respectivamente. Se trata de una infraestructura planificada después de que Alicante se integrase en la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, en 1930, y de que fuese ese organismo el que procurase su abstecimiento desde 1958, año en el que entró en funcionamiento el Canal de Alicante.

- Cascales y Pineda, en el recinto del depósito de Rabasa. -
"Esta nueva inversión ejecutada por la Mancomunidad posibilita una óptima prestación del servicio esencial de abastecimiento de agua potable que tiene encomendado el organismo y al mismo tiempo aumenta las condiciones de máxima eficiencia y eficacia de nuestro extenso sistema hidráulico", ha indicado Cascales, para insistir en la apuesta que el organismo está desarrollando por la digitalización y automatización con el fin de aumentar la garantía del abastecimiento de agua potable en todos los municipios a los que da servicio la MCT.
Trasvase y desalación
Cascales ha indicado, además, que el agua del centro de reparto de Rabasa procede de los recursos procedentes del trasvase del Tajo-Segura, tratados por la propia Mancomunidad, y "fundamentalmente, de la desaladora de la Mancomunidad, situada en Aguamarga". En su conjunto, las instalaciones actualizadas ahora disponen de una capacidad de 160.000 metros cúbicos, lo que lo convierte en uno de los centros de reparto más importantes del conjunto de la provincia.
Así, Pineda ha subrayado, igualmente, que "estamos ante una actuación estratégica que mejora una infraestructura esencial para el abastecimiento de agua potable en Alicante", ya que el proyecto ejecutado en los depósitos de la Mancomunicad permite renovar instalaciones y avanzar en digitalización, automatización y control, elementos fundamentales para una gestión hídrica más moderna y resiliente". "El Gobierno de España sigue invirtiendo en obras útiles, eficaces y necesarias, que refuerzan la calidad del servicio público y garantizan una gestión más eficiente de un recurso tan importante como el agua", ha añadido el subdelegado.
Pineda y Cascales han apuntado, además, respecto a la mejora del abastecimiento, que actualmente la propia Mancomunidad está ejecutando la ampliación de la desaladora de Aguamarga, que permitirá que su producción aumente desde los 80 a los 120 hectómetros cúbicos, en un proyecto que incluye la incorporación de un parque solar para abaratar los costes de generación y, por tanto, también la tarifa de uso.
Y, al tiempo, han apuntado que Acuamed ya ha iniciado los trámites para impulsar la construcción de una segunda planta desaladora en Torrevieja, junto a la infraestructura ya en funcionamiento, que contará con una capacidad de producción de 100 hectómetros cúbicos más, con lo que las dos actuaciones permitirán disponer de 140 hectómetros cúbicos adicionales respecto a lo que se está produciendo ahora. Pineda ha incidido en que esos dos proyectos requieren de una inversión próxima a los 500 millones de euros, aunque -en el caso de la planta de Torrevieja- todavía no se dispone de una planificación definitiva respecto a su posible calendario, toda vez que todavía se encuentra en trámite la tramitación de su encaje urbanístico.