Buen invierno, verano incierto: las aerolíneas suben un 1,5% su oferta en el Miguel Hernández hasta marzo

Alicante

Las aerolíneas pondrán a la venta más de 8,4 millones de asientos en el aeródromo provincial. El aumento es cuatro puntos menos del previsto para el tráfico aéreo nacional. ALA alerta de que la próxima campaña estival es impredecible por la inestabilidad geopolítica y el encarecimiento del queroseno.

  • Pasajeros en la terminal del aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández.
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ALICANTE. El aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández consolidará su tendencia al crecimiento durante la temporada de invierno estrenada el pasado fin de semana. Lo hará con un incremento del 1,5% en la oferta de asientos respecto a la campaña precedente de ese mismo periodo estacional. Esos son, al menos, los datos que maneja la Asociación de Líneas Aéreas (ALA): la organización de referencia del sector aéreo en España que agrupa a 60 compañías nacionales e internacionales y que aglutina el 85% del tráfico aéreo nacional.

En cifras absolutas, ese incremento se traduce en la puesta a la venta de más de 8,4 millones de asientos (8.419.318) desde este último fin de semana de octubre hasta el último fin de semana del próximo mes de marzo. Se trata de 124.560 plazas más de las que se dispusieron en la temporada de invierno 2025-2026, según datos de la asociación, con lo que se augura que su comercialización contribuya a confirmar la consecución de un nuevo récord histórico anual en la terminal provincial a cierre del año por encima de los 19,9 millones alcanzados en 2025. Todo, eso sí, siempre que esas plazas puestas a la venta lleguen a comercializarse y que los aviones alcancen buenos porcentajes de ocupación.

En principio, todo parece indicar que el aeródromo concluirá 2026 con cerca de 21 millones de pasajeros, toda vez que con el acumulado hasta el mes de septiembre ya supera los 16,8 millones, lo que supone un crecimiento del 10,1% respecto al comportamiento registrado en los nueve primeros meses de 2025. A ello se añade que, hasta el momento, se viene superando de manera holgada la cifra del millón de viajeros mes a mes también durante la considerada hasta ahora como temporada baja: es decir, los meses de otoño e invierno. De ahí que resulte suficiente con que los meses de octubre, noviembre y noviembre crucen ese umbral para rebasar el techo máximo actual de los 19,9 millones.

El crecimiento apuntado por ALA (el último y único dato objetivo facilitado hasta ahora, a falta de que el operador estatal Aena pueda dar a conocer las cifras definitivas) es sensiblemente menor respecto al que estimaban de forma provisional hasta el pasado mes de septiembre organismos como el Patronato de Turismo Costa Blanca. Hasta ese momento, sus informes apuntaban que las aerolíneas ya habían comunicado su intención de ofrecer hasta 4,5 millones de asientos, lo que señalaba la posibilidad de se alcanzase un aumento del 5%: tres puntos y medio más del que se ha acabado registrando. En cualquier caso, esos más de 8,4 millones de asientos de la oferta disponible apuntada por ALA se alcanzarían gracias a la continuidad de vuelos a Estambul, Ereván (Armenia) y el centro de Europa, además de la apertura de nuevas rutas con Sicilia, Târgu Mureș (Rumanía) y A Coruña, a partir de la programación de vuelos planteada por aerolíneas como Ryanair, Vueling, EasyJet o Jet2, entre otras.

Lo cierto es que el dato correspondiente al aeropuerto provincial facilitado por ALA ahora es, además, cuatro puntos inferior al aumento de venta de billetes que se prevé para el conjunto de los aeropuertos estatales. Según los datos que maneja la asociación, las aerolíneas han programado 145,6 millones de asientos en esta temporada invernal, lo que representa un incremento del 5,5% con respecto al mismo periodo del año anterior. Si se baja al terreno del comportamiento regional, ALA apunta que Canarias se mantiene plana en su capacidad para este invierno, mientras Baleares y Andalucía experimentan crecimientos por encima del 4%. Por su parte, el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas destaca con un 10% más de plazas adicionales, mientras que el de Barcelona-El Prat crece un 1,9%, según los datos aportados por ALA.

Incertidumbre geopolítica y queroseno caro

Eso sí, se trata de cifras sujetas todavía a la posibilidad de ajustes como consecuencia de dos factores clave, según remarcó el presidente de ALA, Javier Gándara, al dar a conocer esas previsiones. Esos dos factores serían la situación de incertidumbre registrada en el escenario geopolítico actual y el encarecimiento de los precios del combustible (en cierto modo, una consecuencia derivada del primer factor).

Es más, Gándara ya anticipó que las expectativas positivas de esta campaña de invierno podrían no repetirse en la programación de la próxima temporada de verano (de abril a octubre) como consecuencia, precisamente, de la influencia de esos dos mismos factores. De hecho, señaló que se atisba un escenario muy impreciso, sujeto a la inestabilidad, en el que resulta imposible anticipar un pronóstico sobre cuál puede ser el comportamiento de la navegación aérea en esa próxima temporada estival, toda vez que esas dos circunstancias (la geopolítica y el aumento de coste del queroseno) estaría reduciendo "drásticamente" los márgenes de beneficio de las aerolíneas sin que "exista visibilidad" sobre "cuánto tiempo se prolongará" esta situación, por lo que las aerolíneas podrían optar por reducir plazas y rutas.

En este sentido, el presidente de ALA sostuvo, en primer término, que el verano de 2026 había sido un buen verano para el conjunto de aeródromos de la red nacional, con un acumulado de 192 millones de pasajeros, lo que supone un aumento del 4,4% respecto a la campaña precedente. Respecto a esa evolución, detalló que el tráfico doméstico (desplazamientos internos) había aumentado un 2,7% y que el intercontinental había crecido otro 2,6%. Con todo, hizo hincapié en que el tráfico que mayor subida había registrado era el intraeuropeo, de hasta un 5,5%. En esta línea, apuntó que, en parte, esa crecida se justificaba, precisamente, en la inestabilidad de la situación geopolítica, que había hecho que tanto la oferta de vuelos como la demanda de los viajeros se concentrase en destinos europeos a la vista de la inestabilidad que generaban situaciones como el conflicto de Irán. Y, además, apuntó que el incremento general del 4,4% también se explicaba en la medida en que las aerolíneas todavía no habían comenzado a repercutir en gran medida el encarecimiento del combustible.

En el caso del aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández, esa buena evolución de la campaña de verano ha sido especialmente intensa entre los meses de junio y septiembre, en los que se ha rozado un acumulado de casi 9 millones: 8.929.405 en concreto, lo que supone casi 900.000 más del mismo periodo de 2025 (894.961), lo que supone un aumento del 11%. Todo, además, después de haber sumado más de 2 millones de viajeros en cada uno de esos cuatro meses, como ya ha informado este diario.

 

No obstante, esa situación podría cambiar ante el próximo verano para el conjunto del tráfico aéreo, según el pronóstico que, con todo tipo de cautela, ofreció Gándara. El presidente de ALA señaló que las grandes compañías aéreas mantienen entre un 60-80% de cobertura sobre el precio de queroseno de cara a esta temporada de invierno, pero esa tendencia podría modificarse en la próxima campaña de verano, de forma que podría optarse por repercutir el encarecimiento del combustible al precio de los billetes, al margen de que también se abogue por reducir la oferta de asientos a la venta y que también se retraiga la demanda de viajeros (de ciudadanos dispuestos a volar con los nuevos precios que puedan plantearse).

Así, recalcó que la incertidumbre es "máxima", comparando la situación con la de los tiempos de la pandemia de covid-19, debido a que las políticas de cobertura desaparezcan o sean más pequeñas, aglutinando en algunos casos, el 15-50% del precio del crudo cubierto. Al respecto, destacó que, hasta ahora, la diferencia de precio del barril de petróleo con el queroseno había sido de una media de 25 dólares y que ahora se había llegado a disparar hasta los 75 dólares "con picos de 100" como consecuencia de la inestabilidad generada tras el conflicto de Irán. De ahí que plantease la necesidad de que las administraciones pusiesen en marcha estrategias para contener esas diferencias.

Además, al margen de la guerra, Gándara también apuntó otros retos que también afronta el sector de la aviación, como la revisión del Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (ETS), sobre la que reclamó que tenga en cuenta el sobrecoste asociado al uso de combustibles sostenibles de aviación (SAF) cuyo precio multiplica entre 3 y 8 veces al del combustible convencional. A su juicio, los 110 millones de derechos de emisión adicionales reservados para incentivar el uso de SAF son claramente insuficientes para compensar el sobrecoste al que las aerolíneas están obligadas por el Reglamento RefuelEU, teniendo que aumentarse dicho Fondo de Derechos hasta al menos los 500 millones de derechos.

Esta normativa elevaría "sustancialmente" la factura medioambiental de las compañías al ampliar su ámbito geográfico de aplicación hasta los 5.000 kilómetros de distancia desde el centro de Europa, poniendo en peligro la continuidad del sistema global de compensación y reducción de emisiones, auspiciado por la OACI, el Corsia, apuntó Gándara. Además, sobre el SAF, el presidente de ALA aseguró que su elevado precio y la limitada disponibilidad constituyen barreras para su implantación a gran escala. Por ello, reiteró su petición de que las administraciones ayuden mediante el impulso de incentivos que favorezcan su producción y consumo, según recoge la agencia Europa Press.

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