ALICANTE. De fábrica a museo. Ese es el camino recorrido para transformar uno de los principales edificios del complejo de la antigua tabacalera -la Casa de Misericordia- en el Museo Internacional de Cigarreras: un espacio cultural concebido como instrumento de dinamización de los barrios de San Antón, Campoamor y Carolinas, en Alicante, llamado a mostrar las colecciones de algunos de los artistas más reconocidos. Su apertura al público debe producirse en el último trimestre de este año. Posiblemente, a lo largo del mes de noviembre, una vez concluida su adaptación como sede expositiva, ahora en manos de Abala Infraestructuras, con un presupuesto de 1.189.200 euros.
En principio, se estima que esos trabajos finalicen a mediados de octubre, aunque la fecha definitiva de su estreno dependerá de que se haya completado su equipamiento con la incorporación de mobiliario, y del montaje de su primera exposición, que todavía no se ha precisado, entre las seis ya concertadas con la empresa Light Art Exhibitions (la propietaria de sus derechos). Se trata de "Mecenazgo y Coleccionismo en la Casa de Alba", "Modigliani y sus amigos", "Balenciaga y el arte", "Obras maestras del Barroco", "Chagall y el Mediterráneo" y "Sorolla a través de la luz", como se ratificó este martes, en la reunión semanal de la Junta de Gobierno, con la adjudicación definitiva del contrato por la organización de esas muestras hasta el segundo semestre de 2029 por más de 3,7 millones (3.761.999,99 euros).
Precisamente, en esa misma sesión del órgano de representación política en el que se adoptan la mayor parte de las decisiones relacionadas con la gestión municipal también se aprobó la convocatoria de un nuevo concurso de tramitación simplificada (un contrato negociado sin publicidad) para concertar la disposición del mobiliario del museo por un importe de 196.810,96 euros, después de que la primera licitación quedase desierta. Esa nueva convocatoria prevé un plazo de ejecución para el suministro de ese material de un mes, con lo que se ajustaría a los plazos estimados para la puesta en funcionamiento del museo.
Sea como fuere, la adaptación del espacio ahora en curso ya permite vislumbrar las principales características del nuevo espacio cultural especializado en las exposiciones de carácter temporal que complementará la oferta que ya se ofrece desde la Lonja del Pescado, el Museo de Arte Contemporáneo (MACA) y el Mubag. Eso sí, con una propuesta y dimensiones distintas. El museo contará con una superficie global de 1.600 metros cuadrados, aunque sus cuatro salas expositivas se extienden sobre cerca de la mitad: ocuparán cerca de 780 metros cuadrados. El resto de las dependencias asociadas al museo quedarán reservadas para situar la recepción y taquilla, la tienda, el servicio de guardarropa, una ludoteca para actividades destinadas al público infantil, oficinas, cuartos de instalaciones, baños y una cafetería de unos 150 metros, abierta al acceso de todo el público (no solo limitada a los visitantes del museo) con posibilidad de instalación de terraza en uno de los patios exteriores del edificio, cuya explotación se pretende conceder en régimen de concesión.
Será, por el momento, el único servicio hostelero del conjunto del complejo de Las Cigarreras tras el cierre de la cafetería de La Cigarra, que había venido funcionando bajo la gestión del grupo El Sorell. La nueva cafetería y su espacio exterior es una zona que "ofrece muchas posibilidades, ya que incluso puede acoger la celebración de algún tipo de evento, como presentaciones, actuaciones o pequeños conciertos", explica la edil de Cultura, Nayma Beldjilali, al dar cuenta de sus condiciones.
El circuito
¿Cómo se distribuyen el conjunto de esas dependencias? El visitante podrá recorrer todas sus estancias a partir del circuito organizado para presenciar las exposiciones. La visita se iniciará a través de la puerta principal del edificio de la Casa de Misericordia, desde la calle Sevilla, para acceder a la recepción y taquilla, en la que se podrán adquirir las entradas (de no haberlo hecho antes a través del servicio de ticketing online, también ahora en proceso de licitación por 19.341 euros). ¿Los precios? De acuerdo con la ordenanza fiscal ya aprobada en pleno, se establece una entrada general de 10 euros; un precio reducido de 5 euros para familias numerosas, menores de entre 11 y 17 años, jóvenes entre 18 y 30 años que sean titulares del carné joven o de carné de estudiante y mayores de 65 años; así como la gratuidad para menores de 10 años y para personas con discapacidad física o psíquica. Además, también se habilita la entrada libre los martes entre las 17:00 y las 21:30 horas y los domingos de 10:00 a 14:00.

- El refugio, una sala para ensayos artísticos y el claustro interior del museo. -
- Foto: M. A. VALERO
A partir de ahí, la experiencia proseguirá con el acceso a la primera de las salas de exhibición. Se trata de una de las galerías principales, de mayor tamaño, de unos 270 metros cuadrados, que se ha adaptado con el cierre de sus ventanas para proteger a las obras expuestas del impacto de la iluminación exterior. "La prioridad en la adecuación del edificio ha sido la de garantizar las condiciones de temperatura y de humedad necesarias para evitar cualquier daño a las piezas artísticas, al margen de procurar las medidas de vigilancia y de control de accesos para garantizar la seguridad", apuntan responsables de Abala. La visita continúa, después, a través de una escalera lateral desde la que se accede a otra sala gemela, situada en la primera planta, que también se está panelando y habilitando como galería expositiva, después de que se haya rehabilitado y acondicionado la cubierta original del edificio.
Más tarde, el circuito conduce al público hasta otras dos salas laterales situadas en la misma planta, con unas dimensiones algo menores, de entre 80 y 90 metros cuadrados cada una. Y, por último, los asistentes volverán a descender hasta la planta baja para llegar a la sala habilitada como ludoteca para la organización de actividades destinadas al público infantil y a la zona de tiendas, en las que se ofertarán "productos adaptados a cada una de las exposiciones que se encuentren en cartel en cada momento", apunta Beldjilali. En ese espacio, también se tendrá acceso a uno de los claustros ajardinados del edificio, también recuperados durante las obras de rehabilitación, que solo podrán presenciar los visitantes del museo, en el que coexisten limoneros, nísperos y un antiguo pozo también conservado.
¿En qué momentos permanecerá abierto ese futuro espacio cultural? En principio, se ha establecido el mismo horario del que dispone el MACA, apunta la edil de Cultura. Así, se podrá visitar de martes a sábado desde las 10:00 hasta las 21:30 horas, y los domingos, entre las 10:00 y las 14:00. Los lunes permanecerá cerrado por descanso del personal.
Sala de lectura, refugio, salas multiusos...
En cualquier caso, el Museo Internacional no agota el espacio de la antigua Casa de Misercordia. De hecho, solo ocupa en torno al 26% de los 6.000 metros cuadrados de los que dispone el edificio histórico ya rehabilitado con motivo de la primera fase del proyecto de rehabilitación del conjunto arquitectónico de Las Cigarreras, que quedó completada el pasado mes de de junio tras más de dos años de obras a cargo de Orthem y un desembolso próximo a los 13 millones.
¿Qué otros usos acogerá la parte restante del inmueble? Entre ellos, figura la disposición de oficinas administrativas de la Edusi (el programa de regeneración urbanística y social que ha permitido cofinanciar los trabajos de rehabilitación); salas de reuniones para las entidades sociales y culturales del entorno de Las Cigarreras; un espacio a modo de galería-recordatorio en el que se pretende mantener la huella del pasado industrial del edificio; salas polivalentes destinadas a ensayos de actividades artísticas, provistas de camerinos y vestuarios con duchas; un espacio de coworking; salas de formación y un espacio ligado a la estrategia de diversificación del tejido productivo local Alicante Futura; y una sala de lectura o sala de estudio (la primera 100% municipal), situada en la segunda planta, de cerca de 300 metros cuadrados.
Además, se incluye el refugio antiáereo construido durante la Guerra Civil, que se ha conservado y también será visitable, sin necesidad de acceder al museo. De hecho, al resto de dependencias del edificio se podrá acceder desde la denominada puerta del Obispo, también situada en la fachada principal desde la calle Sevilla. Cualquier persona podrá hacer uso del resto de salas sin cruzarse con el público del museo gracias a esa entrada independiente con el fin de garantizar el uso público de esos servicios. Y no solo eso. La rehabilitación del inmueble también ha permitido conectar la trama urbana que hasta ahora quedaba separada por la configuración de la antigua fábrica de tabacos al crear un pasillo interno desde la calle de la Cuesta de la Fábrica hasta el ámbito que ocupan los espacios ya operativos del complejo de Las Cigarreras (la Caja Negra y la Caja de la Música). Una pasarela que permanecerá abierta durante el día y que favorecerá los desplazamientos hasta la calle de Adolfo Blanch. "Con ello, también conseguimos mejorar la conexión entre barrios", recalca Beldjilali.
En cualquier caso, la historia no acaba ahí. El complejo de la antigua fábrica de tabacos todavía ofrece muchas posibilidades por desarrollar, en cuanto se disponga de la financiación necesaria para impulsar el resto de las tres fases en las que se dividió el proyecto de rehabilitación en su plan director. Todavía queda por delante la recuperación integral de espacios como El Secadero y el resto de naves de uso industrial ahora cerradas y sin uso que completan el complejo hasta conectar con la calle de Torres Quevedo; una de las vías que conectan con Vázquez de Mella. En ese ámbito por rehabilitar se proyecta nuevos espacios multiusos, dos aparcamientos públicos e incluso viviendas en las que acoger a los participantes en las residencias artísticas y culturales que ya se organizan en Las Cigarreras, entre otros múltiples usos todavía por definir, pero que aspiran a compartir un mismo objetivo: revitalizar y coser los barrios del entorno, en el marco del proyecto que el equipo de gobierno ha denominado como Alicante Nuevo Centro, sobre los ejes del Adda, la Plaza de Toros y Las Cigarreras, en el que -a medio plazo- se incluye la reurbanización de la calle San Vicente para primar su uso peatonal.
