ALICANTE. La empresa Hotel Boutique Isla de Tabarca, de los hermanos Luis y Juan Carlos Castillo, acelera la reconversión del quiosco de uso hostelero que albergó la histórica heladería 'Peret' en el extremo norte del paseo de La Explanada con el propósito de que pueda entrar en funcionamiento en el margen de tres semanas. Esa reconversión se ha centrado hasta ahora en su espacio interior, de unos 39 metros cuadrados, que se ha vaciado por completo para renovar todas sus instalaciones, ante el deterioro en el que se encontraba su equipamiento previo que lo hacían prácticamente inservible, según fuentes consultadas.
Así, se prevé volver a equipar de forma íntegra mediante la instalación de nuevo sistema de fontanería y la incorporación de cámaras frigoríficas, lavavajillas de uso hostelero y cocina provista de plancha, además de nuevas bancadas y armarios para el almacenaje del menaje. La remodelación proseguirá en el exterior, para lo que todavía se estaría dirimiendo la oportunidad de renovar el cromatismo de las fachadas del edificio para sustituir el color verde actual por el color azul con el fin de remarcar el inicio de una nueva etapa.
Por el momento, todavía no se ha concretado el rótulo con el que el negocio volverá a abrir al público, toda vez que no podrá volver a operar bajo el nombre de 'Peret' al tratarse de un nombre registrado por el anterior concesionario del edificio. Con todo, lo que sí se ha cerrado ya es la apuesta del nuevo establecimiento gestionado por los hermanos Castillo por dos aspectos clave: la explotación de su espacio de terraza exterior y la ampliación de su oferta.
En esta línea, Hotel Boutique Isla de Tabarca ya ha tramitado la solicitud de uso del espacio exterior ante la Concejalía de Ocupación de Vía Pública para disponer del velador asociado al quiosco, que queda fuera del objeto de la concesión, por lo que requiere de la tramitación de un permiso independiente. Ese espacio de terraza dispone de una superficie de cerca de 180 metros cuadrados sobre el paseo que cuenta con su propio sistema de toldos para procurar sombraje. Ahora, se pretende dotar de nuevo mobiliario con el fin de atraer a los clientes y potenciar su rentabilidad.

- El aspecto exterior del quiosco. -
En lo que respecta a su oferta, el quiosco seguirá centrado en su actividad original: la venta de helados y horchata de producción artesanal. Eso sí, también se pretende reforzar su propuesta de coctelería e incluso servir comida fría, a la plancha o horneada, tal como contempla el pliego de condiciones por el que se sacó a concurso su concesión. En concreto, el quiosco dispone de permiso de cafetería-heladería sin cocina, lo que implica la posibilidad de elaborar alimentos con plancha, tostador y horno, siempre que no se generen humos.
Canon de cuatro millones
Como informó este diario, Hotel Boutique Isla de Tabarca se convirtió en concesionario del quiosco al presentar la mejor oferta entre las seis propuestas que aspiraban a su explotación. En concreto, su planteamiento incluía el pago de un canon de más de cuatro millones (4.023.523,38 euros) a ingresar por el Ayuntamiento de Alicante, por encima de la alternativa situada en segunda posición, registrada por Sensai Restauración S.L.U. y Mundaka Helados S.L., constituidas en UTE, que habían planteado un canon de 3.213.123,30 euros.
En tercera posición siguiendo ese criterio económico, figuraba la propuesta de Lunetoile Ocio 9 S.L, con un canon de 2.720.947,72 euros. La cuarta clasificada fue la UTE Nicolás Romero Vargas, con otra oferta de 2.003.333 euros. La quinta fue Café Ole&Friends S.L., una empresa con sede en Orihuela que concurrió con una oferta de 1.839.985,14 euros. Y la sexta fue la de Ondiba S.L., del grupo Gastronou, titulares de Nou Manolín, Piripi y Pópuli, que compitió con un canon de 1.293.565 euros.
La compañía de los hermanos Castillo podrá explotar el quiosco por un plazo inicial de 7 años, aunque con la posibilidad de que ese periodo se amplía hasta 13 mediante la autorización de dos prórrogas de tres años cada una. La convocatoria del concurso se produjo una vez concluido el proceso de rescisión del contrato previo, suscrito con la empresa Kiosco Peret, tras el incumplimiento de las condiciones contractuales por impago del canon comprometido por contrato.