ALICANTE. La Ciudad del Baloncesto de Alicante comienza a encontrar el camino despejado. Al menos, en cuanto a su perspectiva urbanística. El proyecto promovido por la Fundación Lucentum para desarrollar un complejo dedicado a la formación y práctica de ese deporte ya tiene el visto bueno de los técnicos municipales, después de supervisar los parámetros y características de las instalaciones propuestas. De hecho, fuentes consultadas precisan que el departamento de Urbanismo ha validado ese planteamiento, después de que la entidad deportiva haya aportado las últimas modificaciones y subsanaciones de información requeridas.
Se trata de un proceso que se ha prolongado durante los últimos cuatro meses, en los que se han sucedido las reuniones de coordinación con el fin de profundizar en los detalles de la propuesta, e introducir varios ajustes que garantizasen su viabilidad. Dichas variaciones y aclaraciones no solo se habrían centrado en la vertiente del diseño arquitectónico de los edificios previstos. También se han abordado las matizaciones que resultarían preceptivas para que la iniciativa pueda tener encaje sobre suelo público de titularidad municipal, mediante la fórmula de la cesión demanial, en función de la fórmula defendida por la propia Fundación.
En concreto, el mecanismo sugerido por la entidad para disponer del derecho de ocupación de superficie se ajustaría a las condiciones que se delimitan en la Ley 33/2003, de Patrimonio de las Administraciones Públicas para que pueda acordarse la concesión demanial de esos terrenos: tres parcelas que suman 13.000 metros cuadrados situadas entre los ejes de la Gran Vía y de la Vía Parque, a la altura de la calle Polop y de la Avenida Juan Sanchís. Esa vía comprende que el beneficiario de la entrega de esos suelos sea una entidad sin ánimo de lucro declarada de utilidad pública, y que el destino que se pretenda dar con su explotación responda a fines de interés general.
Es, en suma, el mismo modelo que se ha seguido en experiencias previas ya desarrolladas en la construcción de otros complejos deportivos similares, como la Escuela de Basket de la Fundación Valencia Basket, junto al Pabellón Fuente de San Luis de València. De hecho, ese es, precisamente, el complejo aportado como ejemplo por la propia Fundación Lucentum como aval de la viabilidad de su proyecto para Alicante.
Por lo pronto, ese método habría conseguido el plácet municipal, aunque la posición que ha venido defendiendo hasta ahora el equipo de gobierno, del Partido Popular (PP), es la de abrir un proceso público por un plazo de 40 días para dar la oportunidad de que cualquier otra entidad que cumpla esas mismas condiciones pueda presentar otro proyecto distinto, pero con idénticos fines ajustados al interés general y carentes de aspiraciones lucrativas. De este modo, se procuraría la libre concurrencia sin promover una cesión directa, como la que llegó a plantear la Fundación Lucentum en el momento inicial de presentación de su propuesta. En todo caso, si -una vez transcurridos esos 40 días- no existiese ninguna otra alternativa válida equiparable- sería la Fundación la que pasaría a asumir el uso de esos tres solares.
Plazo y contraprestación
Eso sí, todavía quedaría por determinar dos aspectos básicos. El primero, la duración de esa cesión de uso. La propuesta original presentada por la entidad deportiva planteaba la posibilidad de disponer de los tres solares durante un plazo de 50 años. Ese tiempo se consideraría necesario para poder amortizar la inversión de 12 millones que se prevé asumir en la construcción de los pabellones y de la residencia deportiva contempladas en el proyecto.
La Fundación teme la pérdida de interés de los inversores que respaldarían la ejecución del proyecto y aportarían su financiación, en el supuesto de que se demore su puesta en marcha
De manera detallada, como viene informando este diario, ese planteamiento comprende tres equipamientos distintos. En primer lugar, un edificio de una planta concebido como pabellón de entrenamiento y partidos de las categorías inferiores, que incluiría tres pistas de baloncesto, vestuarios, aseos y zona de gradas en su interior y de una pista de baloncesto exterior. En segundo lugar, otro edificio de tres plantas (sótano, baja y primera) que también funcionaría como pabellón de entrenamiento y partidos de las categorías inferiores, y que Incluiría un gimnasio, oficinas, garaje, zona de gabinete para fisioterapia, pista de baloncesto en planta primera, vestuarios, aseos, sala de prensa y formación, y zona de oficinas en su interior, así como dos pistas de baloncesto exteriores. Y, por último, un edificio de cuatro plantas (planta baja más tres alturas) concebido como residencia deportiva que daría cabida al alojamiento y formación de los deportistas que formen parte de las actividades de la Academia de baloncesto. Esas tres instalaciones estarían al servicio de la ciudad, en los momentos en los que su uso no estuviese comprometido por la Fundación.

- Uno de los edificios que albergará parte de las canchas. -
A partir de esos 50 años, el suelo y las instalaciones desarrolladas sobre él revertirían en el Ayuntamiento, salvo que tuviese cabida algún tipo de prórroga sobre el tiempo de cesión. De este modo, el Ayuntamiento lograría la propiedad de equipamientos deportivos sin haber realizado ningún desembolso con fondos propios para construirlos. Y, además, durante el tiempo de esa cesión, habría obtenido ingresos en concepto de canon por la ocupación del suelo. Ese es, no obstante, el segundo aspecto que todavía no se ha concretado, a la espera de un último informe de la Concejalía de Hacienda en el que se cuantifique cuál podría ser su importe.
En principio, todo parece indicar que ese informe estaría en su última fase de elaboración, aunque por ahora se desconoce cuál sería su contenido y en qué cantidad se habría fijado la contraprestación económica a abonar por el beneficiario de la cesión del suelo, a partir del valor de tasación que se haya estimado sobre las tres parcelas. La Fundación Lucentum había llegado a plantear que se acordase la exención. O, en su defecto, que se fijase un importe simbólico para no ampliar el esfuerzo económico que los inversores que respaldan el proyecto deben asumir para la construcción de los tres equipamientos.
¿De qué inversores se trata? Su identidad sigue sin desvelarse. Tan solo ha trascendido que serían ajenos a la ciudad y a la provincia de Alicante, como habría sucedido en el caso de la sociedad vinculada a Leo Messi interesada en la adquisición del CD Eldense. Al margen de ello, solo se insiste en el temor de que alberga la Fundación de que esos inversores puedan retirar su apoyo en el supuesto de que la propuesta no se desbloquee a corto plazo.