ALCOY. El alcalde de Alcoy, Toni Francés, ha llevado a cabo una remodelación de delegaciones de concejales socialistas que comporta que Jordi Martínez deje de estar al frente de delegaciones que pasan a manos de Vanessa Moltó y Raül Llopis, remarcando que el objetivo es reforzar el funcionamiento de los servicios municipales, mejorar la coordinación entre departamentos y agilizar tanto la ejecución de las inversiones como las actuaciones de mantenimiento de la ciudad.
Francés ha explicado que lo que se pretende "es seguir mejorando la capacidad de gestión del Ayuntamiento, diferenciando con mayor claridad las áreas encargadas de las grandes inversiones de aquellas dedicadas al mantenimiento diario de la ciudad, que queremos ver reforzada. Esta distribución permitirá mejorar la coordinación entre departamentos, agilizar la respuesta a las incidencias y ofrecer un mejor servicio a la ciudadanía".
Los cambios reordenan las competencias asignadas al área de Inspección General de Servicios (IGS), que se ha visto 'tocada' por el hecho de que una funcionara haya adjudicado, presuntamente, a empresas de su esposo contratos y facturas por 400.000 euros en una década. Esta cuestión está en fase de investigación interna, si bien desde diferentes grupos en la oposición pedían que se reformara la misma, a la que calificaban de "macroárea", como señalaba Guanyar Alcoi.
La principal novedad afecta a las competencias vinculadas a Obras y Servicios, hasta ahora en manos de Martínez, donde se establece una diferenciación más clara entre la planificación y ejecución de las obras municipales y el mantenimiento ordinario de la ciudad. En este sentido, las competencias relativas a Infraestructuras y Servicios Urbanos, responsables de la planificación, dirección y ejecución de las obras municipales, pasan a depender de la concejala Vanessa Moltó, que ya dirige las áreas de Urbanismo y Hacienda. Así, desde el gobierno remarcan que "esta integración permitirá coordinar bajo una misma dirección la planificación urbanística, la gestión económica y el desarrollo de las principales inversiones municipales, favoreciendo una mayor agilidad en la tramitación y ejecución de los proyectos".
Por su parte, el concejal Jordi Martínez mantendrá la delegación de Fiestas y continuará siendo el responsable del mantenimiento de la ciudad, área que engloba las brigadas municipales, parques y jardines, brigada eléctrica y el conjunto de los trabajos destinados a la conservación cotidiana del espacio público e infraestructuras municipales.
Otra de las modificaciones incorpora la Movilidad Urbana al área dirigida por Raül Llopis, concejal de Emergencia Climática, Seguridad Ciudadana, Emergencias y Protección Civil, y que hasta ahora dependía de Jordi Martínez. Con ello "se pretende reforzar la coordinación entre la movilidad, la seguridad vial, la regulación del tráfico y la señalización urbana, mejorando la capacidad de respuesta y la planificación conjunta de estas políticas públicas y de todas las actuaciones y proyectos derivados de ellas".
Por otra parte, el departamento de Contratación, integrado en el área de Gobernanza y Régimen Jurídico que dirige la concejal Lorena Zamorano, se verá reforzado con una nueva jefatura.
Esta actualización de competencias no supone cambios en la estructura del gobierno municipal ni en el número de concejalías, sino una adaptación de la organización para "optimizar la gestión de los servicios y responder de forma más eficaz a las necesidades de la ciudad".