ALCOY. Más de 200 funciones y de 30.000 espectadores de toda la Comunitat Valenciana y todas las edades. Así se cierran cada 5 de enero las campañas del Betlem de Tirisiti, una de las tradiciones más propias del 'Nadal alcoià'.
Pero, ¿cómo se llega ahí, qué camino se recorre para que año tras año este centenario belén siga siendo un espectáculo único y multitudinario? Aunque pueda pensarse que a estas alturas es algo que ya funciona por inercia, no es cierto, y la compañía de teatro La Dependent, que asume las representaciones desde 1989, planifica al milímetro cada campaña, pues nada puede quedar al azar. Esta compañía acaba de renovar la adjudicación, que en ese caso llega para los próximos cuatro años incluyendo los dos de prórrogas.
Por eso, no hay tiempo que perder. Aunque el Betlem de Tirisiti está presente todo el año en la agenda de la compañía, y realizan un trabajo previo de repaso de la campaña finalizada para valorar cómo ha ido y tomar nota de aquellas cosas que pueden mejorarse, con la llegada de septiembre la maquinaria empieza a funcionar a pleno rendimiento.
El primer paso, gestionar la campaña dedicada a los escolares, con la que se estrenan cada año las representaciones, y estos primeros días de mes se contacta con centros de toda la Comunitat Valenciana a los que se traslada la información necesaria para que sea una de las salidas que programen para sus escolares.
Esto se traduce en unos 700 correos a centros educativos de toda la Comunitat, como explica el gerente de La Dependent, Joanfra Rozalén, que reciben toda la información sobre la campaña, que empieza a finales de noviembre y que se prolonga hasta que los centros cierran con motivo de las vacaciones navideñas, empezando ahí la campaña para todos los públicos. Además, se les traslada toda la oferta cultural que dispone Alcoy, ya que los centros cierran la visita al Tirisiti y en muchos casos programan otras actividades en la ciudad para completar la jornada.
A partir de mediados de octubre se formalizan las reservas para la campaña escolar, lo que supone un 'tetris' de días y horas, teniendo en cuenta que suele contar con unos 15.000 espectadores. "Hemos llegado a tener hasta 11.000 reservas en un día, de 180 centros", lo que refleja el interés que despierta este tradicional belén. Como complemento a las representaciones, se dispone de una unidad didáctica, que actualmente se está revisando y actualizando, y son muchos los centros que la trabajan previamente a su visita.
Dentro de esta campaña escolar, se incluyen también las visitas de centros de mayores y de personas discapacitadas, teniendo en cuenta que se trata de un espectáculo con un alto grado de accesibilidad, algo que les ha sido aplaudido.
Mientras está en marcha la campaña escolar, con representaciones de lunes a viernes, se aprovechan tres sábados para ofertar funciones a entidades y grupos, puesto que es inviable en la campaña general, y las entradas que quedan disponibles de estas funciones especiales se ponen a la venta.
Y se desata la locura en la venta general
La puesta en marcha de la venta de entradas para la campaña general, abierta al público, puede decirse que está en la línea de lo que sucede con la venta de entradas para cualquier cantante 'top'. Cientos de personas se sientan delante del ordenador a esperar la hora en que se ponen a la venta, con el fin de garantizarse entradas para la jornada y hora deseada.
"El primer día llegamos a tener hasta 11.000 entradas vendidas, 8.000 en una hora", señala Joanfra Rozalén, quien explica que el sistema de venta funciona, a través de ticketalcoi y, aunque es consciente de que puede haber personas que quedan fuera, considera que es la forma "más democrática y organizada". A pesar de la elevada venta del primer día, es posible conseguir entradas a lo largo de la campaña, no para jornadas festivas, pero sí para el resto de días, teniendo en cuenta que en festivos y fin de semana hay funciones mañana y tarde, mientras en los laborales solo por la tarde.

La transformación del Teatre Principal
Las representaciones del Betlem de Tirisiti, un Bien Inmaterial de Interés Cultural (BIC), tienen lugar en el Teatre Principal, que se transforma para acoger estas funciones. No es fácil, se necesitan unas tres semanas para convertir un patio de butacas en una grada que recuerda al 'barracón' en el que durante muchos años se celebró, dándole un ambiente más íntimo.
Las butacas desaparecen, lo que implica desmontar asientos y guardarlos para colocar la grada, pasando de un aforo de 285 a 170 plazas. El escenario habitual del teatro también se desmonta para acoger el propio del belén, tanto el que ve el espectador como el inferior, con una trama de madera y guías por las que discurren las marionetas de madera, pie y varilla, que manipulan los actores de La Dependent. Desmontar, una vez pasados los Reyes Magos, es algo más rápido.
En total una veintena de personas trabajan para acondicionar el teatro, recibir a los espectadores, con la estricta norma de que quien llega tarde no entra para no entorpecer la representación, los actores, gestión…
La dimensión investigadora y solidaria
Con independencia del trabajo que La Dependent lleva a cabo de cara a la campaña de representaciones y durante la misma, a lo largo de todo el año mantiene una dimensión investigadora, que se recoge en su página web y que está en constante actualización. Se tiene constancia de que este retablo de marionetas data de finales del siglo XIX, ha pasado por diferentes manos -desde propietarios privados al Ayuntamiento, que lo asumió en 1989- y lugares de representación, si bien la investigación que lleva a cabo Lídia Miró y La Dependent permite ir completando huecos en esta larga trayectoria, contando el pasado año y el anterior con beca de investigación de IVC.

Joanfra Rozalén no duda en afirmar que "el Betlem de Tirisiti vive de sus raíces, pero está preparado para los espectadores del siglo XXI. Era un belén muy irreverente, ahora caben chistes y referencias sociales y políticas, de actualidad, de una forma más próxima a la sociedad actual". Porque, el Betlem de Tirisiti no es un belén al uso, y junto a las figuras tradicionales, desde la Sagrada Familia a los Reyes Magos, pastores y pastoras, se vive una trama propiamente alcoyana con Tirisiti, que es el ventero, y su mujer Tereseta, el sacristán, el torero alcoyano Clásico y las fiestas de Moros y Cristianos, donde el humor está muy presente.
El Betlem de Tirisiti tiene como una vertiente fundamental la solidaridad y colabora estrechamente con entidades que trabajan con personas discapacitadas, así como con aquellas que están en riesgo de exclusión, planificando campañas como la del 'globo solidario' y la recogida de alimentos.
Este belén ha llegado a recibir un reconocimiento internacional, como es el Premio de Patrimonio de la Unión Internacional de la Marioneta 2024-2025, reconociendo su contribución a la conservación del patrimonio y la tradición de los títeres. Y es que, como bien reza el cartel que se dispone en la fachada del Teatre Principal cada campaña, es "el més gran espectacle".