ALCOY. La compañía de teatro La Dependent, que desde hace 37 años viene asumiendo las representaciones del centenario y alcoyano Betlem de Tirisiti, ha presentado la única oferta para asumir este contrato, en principio para las dos próximas campañas pero con la posibilidad de dos prórrogas de un año cada una de ellas, por lo que el total del contrato se eleva a cuatro años.
Así, si no surge ningún contratiempo en la licitación convocada por el Ayuntamiento de Alcoy, será esta compañía alcoyana la que siga al frente del Betlem de Tirisiti, un retablo de marionetas que data de finales del siglo XIX, y cita ineludible y multitudinaria cada Navidad, acercándose público de diferentes puntos de la Comunitat Valenciana e incluso de más allá. La pasada campaña se cerró con 213 funciones repartidas en 40 días y 31.707 espectadores.
El contrato se plantea a riesgo y ventura del adjudicatario, por lo que el concesionario recibirá como pago los ingresos que se recauden en la taquilla. Tal y como se recoge en el pliego de condiciones, se ha fijado una cifra de negocio anual de 110.225,45 euros, calculándose sobre la media de ocupación de los últimos años. El Ayuntamiento no realiza ninguna aportación directa y este contrato está exento de canon. Los motivos que se apuntan en el pliego para no fijar canon son el interés cultural y social de la concesión, así como la necesidad de compensar el precio bajo de las entradas, que según se recoge en el pliego son tres y seis euros, dependiendo de si son grupos de escolares o público adulto, como se indica.
El Ayuntamiento asumió el Betlem de Tirisiti en 1989 y desde ese momento La Dependent ha estado al frente, si bien hasta el 2002 la contratación era directa y a partir de ahí se ha licitado. Los dos primeros concursos fueron por dos años cada uno y este vez, la tercera licitación, parte inicialmente de ese plazo pero incluye posibilidad de otras dos anualidades en prórrogas.
Antes de que el Tirisiti pasara a manos municipales había contado con varios propietarios particulares, como también han sido varios los espacios donde se ha representado, estableciéndose desde 2006 en el Teatre Principal. En 2002 la Generalitat Valenciana declaró este centenario belén Bien de Interés Cultural (BIC) inmaterial.