EL CAMPELLO. El inicio de la temporada turística alta en El Campello ha venido este año acompañado de una preocupante oleada de actos vandálicos contra instalaciones y equipamientos públicos situados en las playas y calas del municipio. Los daños, detectados en distintos puntos del litoral, provocan la más enérgica protesta del Ayuntamiento, que estudia endurecer las sanciones para frenar una situación que, aunque se repite cada año, en esta ocasión se ha adelantado y lo ha hecho con una intensidad especialmente preocupante.
Entre los desperfectos registrados figuran cerraduras de casetas municipales violentadas, pintadas en túneles de acceso a las playas y en diversos muros, así como la retirada y destrucción de cartelería informativa. En los últimos días, algunos de los paneles han sido arrancados de cuajo y otros presentan daños causados con herramientas como sierras e incluso radiales en los casos en que las señales eran de metal.

Especialmente afectados han resultado los paneles que informan sobre la prohibición de baño de perros en determinadas zonas, que han sido objeto de ataques. Esta circunstancia ha llamado la atención de los responsables municipales, que consideran inaceptable que se deterioren elementos destinados a garantizar la convivencia y el cumplimiento de la normativa vigente.
Aunque los actos vandálicos afectan a todas las áreas de baño, la mayor parte de los incidentes se ha concentrado en las playas y calas de la zona norte del término municipal. Su ubicación, más alejada del casco urbano y con menor presencia de usuarios durante determinadas horas, las convierte en espacios especialmente vulnerables a este tipo de comportamientos incívicos.

Coste económico
El concejal de Playas, infraestructuras Turísticas y Seguridad Ciudadana, Rafa Galvañ, lamenta que los recursos públicos destinados al mantenimiento y mejora del litoral tengan que emplearse nuevamente en reparar daños evitables. Además del coste económico, estas actuaciones generan una imagen negativa del municipio precisamente cuando comienza el periodo de máxima afluencia turística.
El Consistorio recuerda que en los últimos años se han desarrollado diversas campañas de concienciación para promover el respeto por los espacios públicos y el entorno natural. Sin embargo, la reincidencia de estos actos lleva a los responsables municipales a llegar a cuestionar la eficacia de estas iniciativas como única herramienta de prevención.
Por ello, el Ayuntamiento reforzará la vigilancia y estudiará un endurecimiento de las sanciones previstas para quienes sean identificados como responsables de los daños. El objetivo es proteger unas instalaciones que son patrimonio de todos y garantizar que vecinos y visitantes puedan disfrutar de las playas y calas en las mejores condiciones.
