ALCOY. La ciudad de Alcoy cuenta ya con cerca de 600 instalaciones fotovoltaicas y aunque siguen copando buena parte de las licencias concedidas por el Ayuntamiento, en los dos últimos años se está detectando un freno en las solicitudes. Hasta finales del pasado año se contaban un total de 592 instalaciones, incluyendo tanto las de particulares, como las de empresas y administraciones públicas, especialmente las municipales y en edificio de sanidad.
A lo largo de 2025 el consistorio autorizó un total de 55 instalaciones, incluyendo tanto las licencias de obras concedidas como las declaraciones responsables. Esta cifra dista de las que se venían registrando desde principios de la década, ya que en 2023 se llegaron a conceder hasta 153 licencias y un año antes quedaban en 126. Hasta el año 2019 solo se contabilizaban cinco instalaciones, y entre 2020 y 2021 se aprobaron 154.
Sin embargo, en 2024 se detectó un frenazo, al contabilizarse 76, una situación que se ha agudizado en 2025 al descender hasta las 55. Junto a estas, hay que sumar 23 en dependencias municipales. Con estos datos en la mano, la cifra de 2025 supone un descenso del 64% respecto a dos años atrás, cuando se registró el mayor número de peticiones, y del 28% en relación al año anterior, siempre tomando como referencia los datos públicos del departamento municipal de Urbanismo.
Al repasar quién solicitaba el pasado año las licencias y declaraciones responsables, hasta 46 han sido solicitadas por particulares, que suponen cerca del 84%, y la inmensa mayoría para autoconsumo, tanto en el casco urbano como en urbanizaciones y zonas diseminadas. Las nueve restantes han sido pedidas por industrias, establecimientos comerciales y el Hospital.
A la hora de hablar de qué representan sobre el total de licencias y declaraciones responsables, las peticiones para instalaciones fotovoltaicas suponen cerca del 28% de un total de 199 durante 2025.
La edil de Hacienda, Vanessa Moltó, apuntaba en la presentación del borrador de presupuesto municipal para este año que existen bonificaciones fiscales para la implantación de energías limpias, y que a lo largo de 2025 se aplicaron por valor de 130.000 euros. Por su parte, la edil de Transición Energética, Elisa Guillem, ha venido reiterando que la apuesta pasa por una transición energética real, que ponga la energía en manos de la ciudadanía y priorice la instalación de placas solares en espacios sin impacto. Además de avanzar en la implantación en instalaciones municipales, se ha puesto en marcha la Comunidad Energética Local (CEL) en el polígono Cotes Altes, y se trabaja en la primera CEL vecinal, concretamente en el barrio de Batoi,