ALCOY. El Ayuntamiento de Alcoy ha vuelto a licitar las representaciones del Betlem de Tirisiti, al finalizar el último contrato. Así, el concurso convocado se plantea inicialmente para un contrato de dos años, con la posibilidad de un máximo de dos prórrogas de un año cada una de ellas, y para asumir la ejecución integral de cara a las representaciones, tanto en sus aspectos artísticos como técnicos. Los interesados pueden presentar sus ofertas hasta el 11 de mayo a las 12 horas.
El contrato se plantea a riesgo y ventura del adjudicatario, es decir, que el pago que percibirá el concesionario provendrá de los ingresos de taquilla recaudados por el total de funciones realizadas. Se ha fijado una cifra de negocio anual de 110.225,45 euros, después de que se hayan establecido tres escenarios con distintos niveles de ocupación y se ha calculado sobre el que se encuentra en torno al 75-80%, al coincidir con la media de los últimos años, según se indica en el pliego de condiciones.
Igualmente, el pliego indica que el Ayuntamiento de Alcoy no hará ninguna aportación económica directa, sino que la totalidad del pago que tiene que cubrir los gastos y tiene por resultado el precio del contrato proviene de la cesión de las percepciones de taquilla por parte del concesionario. Este contrato está exento de canon, tanto por el interés cultural y social de la concesión, como para compensar el bajo precio de las entradas, tres y seis euros en función de si son grupos escolares o público adulto, según el pliego. Esta última campaña ha supuesto 213 funciones, que han reunido 31.707 espectadores.
Esta es la tercera vez que se licitan las representaciones del tradicional Betlem de Tirisiti, pues hasta 2022 el Ayuntamiento las contrataba directamente. Las dos primeras licitaciones han sido por dos años cada una de ellas, mientras que ahora parte de ese mismo plazo pero se apunta la posibilidad de prórrogas. Las dos primeras licitaciones han sido adjudicadas a la alcoyana compañía de teatro La Dependent, que las viene asumiendo desde 1989, cuando el Betlem de Tirisiti pasó al Ayuntamiento de Alcoy. Hasta ese momento estuvo en manos privadas, con diferentes propietarios. En 2002, la Generalitat Valenciana declaró el belén Bien de Interés Cultural (BIC) inmaterial.
Alcoy disfruta de las representaciones del Betlem de Tirisiti desde finales del siglo XIX, cuando se fusionaron tres belenes que se representaban todos los años, de manos de tres familias. Tras varios propietarios, cuando pasó a ser de titularidad municipal hace 36 años se inició un proceso de reconstrucción dirigido por el artista Alejandro Soler. Después de diferentes ubicaciones, desde 2006 se representa en el Teatre Principal, que se transforma para la ocasión y que acoge funciones desde mediados de noviembre, primero dentro de la campaña escolar y para grupos y entidades, y a partir del cierre de los colegios por las fiestas navideñas y hasta el 5 de enero abiertas al público en general.